Reseña Menachem Mendel (alias) en su entrada de antesdeayer una guía para biblística aplicada que escribieron hace unos años William H. C. Propp y Jeffrey Tigay al alimón y que sirve perfectamente, como señala Mendel, para cualquier disciplina de las que se practican con papel y lápiz más que con microscopio, aunque compartan ambas el presupuesto de relativa indigencia (merecida, en mi opinión, pero ese es otro tema):

A graduate essay is very different from an undergraduate paper. It should focus on an issue only as large as the writer can master. To master an issue means to examine all the evidence, to confirm or refute claims made by predecessors (no longer “authorities”), to consider all the angles (including logic or evidence opposed to your conclusion) and to make an honest effort to read and respond to every prior scholarly treatment. Be responsibly original (but since you are still a student, you may be a little irresponsible), and do not hesitate to disagree courteously with established scholars, including your teachers. A negative conclusion is as important as a positive one, and the field is littered with speculations wanting rebuttal. Always write with a view toward publication, but don’t let that goal inhibit you in the early stages, for perfectionism has paralyzed many a scholar. No one covers all the bases; everyone makes mistakes, including the stupid kind; no work is ever finished, merely dropped.

Hacer un trabajo de tercer ciclo es muy distinto de hacerlo en la licenciatura [en traducción «boloñesa»: escribir un ensayo de posgrado es muy distinto a escribirlo en el grado]: debería centrarse en un tema que abarque solo hasta donde pueda llegar quien lo hace. Abarcar un tema implica analizar todas las pruebas, confirmar y rechazar las afirmaciones que hicieron los predecesores (que no las «autoridades»), tomar en cuenta todas las perspectivas (incluidas la lógica o las pruebas que se oponen a nuestras conclusiones) y esforzarse de buena voluntad en leer y replicar a todo lo que se haya escrito científicamente sobre el particular. Se ha de ser original con responsabilidad (aunque, al seguir siendo estudiante, uno puede ser un poco irresponsable) y no se debe dudar en discrepar cortesmente de los investigadores con plaza fija, incluidos los profesores de uno. Una conclusión que niega tiene tanta importancia como una que afirma, estando como está la disciplina repleta de especulaciones que esperan quien las refute. Se ha de escribir siempre con vistas a que se publique, pero no debe dejarse que esto impida seguir adelante al principio del trabajo, pues a no pocos investigadores los ha paralizado el perfeccionismo. Nadie puede cubrir todo lo que hace falta saber; todo el mundo se equivoca, hasta tontamente. Ningún trabajo se remata nunca, sino que simplemente se deja.

(más…)

Anuncios

Pero el libro habría sido mucho mejor si […] se hubiera ceñido a lo que sabe y no se hubiera esforzado tanto por decir algo «importante».

Tony Judt, «La buena sociedad: Europa frente a Estados Unidos» [«Este ensayo fue el artículo culminante de una serie publicada en The New York Review of Books entre 2002 y 2006, en la que analizaba la situación de Estados Unidos bajo George W. Bush, su reputación internacional en declive y el contraejemplo de Europa. Puede ser interesante que la respuesta más sentida a este artículo fuera la de unos lectores estadounidenses profundamente ofendidos por haber denigrado la imagen y los productos de Starbucks»], traducción de Belén Urrutia, Sobre el olvidado siglo xx, Madrid, Taurus/Santillana, 2008, págs. 379-394 [384].

Fragmentos de un manuscrito misceláneo de Alfonso de Zamora: Gran regla [כלל גדול]… Pues la cosa [כי הדבר] acompañados de dos manículas.

De vós aprenc i desaprenc altern,
dels vostres fulls, de les vostres paraules,

En realidad es una tontería (lo escribo así, como si de verdad no importara, como si de verdad no supiera de sobra que todo lo que sale por aquí es, más o menos, una tontería; como si hubiera que guardar, penoso, las apariencias). El caso es que trasteando, un poco sin rumbo, por el artículo xviii, «Del oficio del sastre» (في صنعة الخياط) de la Gramática arábigo-española, vulgar y literal, con un diccionario arábigo-español, en que se ponen las voces más usuales para una conversación familiar, con el Texto de la Doctrina cristiana en el idioma arábigo de Fray Francisco Cañes («guardián, y cura, que ha sido del Convento de San Juan Baptista en Judéa, y del Colegio de Padres Misioneros Españoles en Tierra Santa, en la Ciudad de Damasco», Madrid, «En la imprenta de don Antonio Pérez de Soto», 1775), me he encontrado (pág. 233) con algo inesperado (una serendipia, supongo):

(más…)

In patientia vestra possidebitis animas vestras הללויה Tu autem domine miserere
En vuestra paciencia os enseñorearéis de vuestras almas Aleluya
Mas tú, Señor, ten piedad

«No sé de ciencia pero en paciencia soy el mejor…»

(lo de que sean biólogos es un detalle menor:
¿no habíamos quedado en que los de «Humanidades» éramos científicos?)

Visto en Sonicando y Las penas del Agente Smith.

Trigo

Un campo de trigo revolotea por encima
de las cabezas de mi mujer y de mi hija.
Qué tonto describir así el pelo rubio,
pero es que de ahí brota
el pan de mi vida.

Roni Somek (רוני סומק)

Pintan bastos para la cadencias de estas cosillas zamorescas: Alfonso se está poniendo francamente pesado (la crisis de los cuatro años, hay quien lo llama) y creo que voy a tener que pedirle el divorcio (que en otros ambientes denominan «defensa de la tesis». Yo, con mi anglofilia delirante e irredenta, prefiero la sutil disciplina inglesa: viva [voce]). Pero antes queda la chingadera del papeleo del divorcio (que los burócratas clasifican bajo el epígrafe «tesis doctoral»). Entre pleitos, idas y venidas del juzgado, certificado de penales, de buena conducta (firmado por mi cura y mi rabino; hay quien me ha vendido por ahí deciendo diciendo que yo, al fin y al cabo, soy «lo más judío que he podido encontrar entre los goyim»), de idoneidad, carné de manipulación de alimentos, fe de vida, partida de nacimiento, Rota Romana, guet (גט) como Dios manda, visado por un triunvirato rabínico, que tendría gracia que Alfonso me fuera a dejar a mí, precisamente a mí, aguná (עגונה) a estas alturas… en fin, entre pitos y flautas, adufes y dulzainas, lo menos, lo menos… que antes de un año no estoy soltero (a ojo de buen cubero). Lo dicho: una chingadera. Vamos, no me digan. Como para pensar en casarse otra vez.

Yo voy a ir viendo si podemos ir manteniendo un poco el chiringuito por aquí: todo con tal de no echar el cierre. A mí se me había ocurrido que, de tanto en tanto, podía colarles de rondó alguna cosa: qué les diría yo… ¿una del lingüista accidental? Al fin y al cabo ya me han pillado y debe de ser voz pública que uno va siempre con la antena puesta. Por ir variando, y por acabar la semana (a la judiega, claro) se me ha ocurrido que podrían comparecer por aquí poemas traducidos, principalmente del hebreo, y que podríamos llamarlos «Los poemas del sábado» (que saldrán los viernes, claro. Porque el sábado empieza el viernes como el domingo empieza – y sustituye – el sábado). El de hoy, por supuesto, está dedicado a Giorgio, que por ahí  anda haciendo el ganso, hace doce días ya.

Vamos a ver qué tal nos va saliendo…

... «suspiro»...

Jorge Cham, «Ready, set…», PhD (=Piled Higher & Deeper) Comics, 2 de diciembre de 2009.