«Soy marroquí…»


Cada uno tendrá sus razones. Yo tengo dos. Una, la enorme patera varada en la playa de Bolonia, frente a las luces de Tánger. La otra, habla en el video del minuto 1.20 al 1.54. Razones no faltan, en ningún sitio.

Los subtítulos al español se activan apretando en «CC», en la barra inferior de la pantalla del video.

Casi un post en directo. Llaman al Là-bas, si j’y suis de France Inter (bueno, de Daniel Mermet, no nos engañemos) y dejan un recado. Que se están manifestando en Arrás (ya saben: la grêve générale). Y que se están manifestando con «unos compañeros españoles, llegados de Saragosse». Transcribo:

Obrero despedido, patrón colgao.

A continuación:

Reforma laboral para la Casa Real.

Concluye la compañera francesa: «Et oui, ça marche!»

Lo primero, me supongo, es la mondialisation bien entendida. Lo segundo, la excepción cultural. Un castizo diría, quizá, que ambas proclamas casi valdrían por un poema del sábado pero yo no, que no me considero muy castizo. Así que mañana habrá uno. Veremos.

Mientras, de los archivos de un maestro:

Es algo tan habitual –tan bobo, pero tan habitual– como los gritos hiperbólicamente asesinos que se lanzaban por aquí antaño en algunas manifestaciones de izquierda, del tipo «¡Obrero despedido, patrón colgao!» o «¡Queremos pan, queremos vino, queremos a Fraga colgao de un pino!», tradición que ha encontrado extraña prolongación en ciertas consignas, no menos truculentas, que hemos podido oír recientemente en concentraciones convocadas por la AVT y el PP.

Y en el mismo Là-bas, si j’y suis diversos ciudadanos corresponden a la ácida reportera bisoña si los han tomado como rehenes con la huelga. Una señora, esperando el RER hacia el centro de París, indignada, brama que sí. Que la han tomado como rehén. Que es inaceptable. Que la espera es terrible. En fin, que va a llegar tarde un cuarto de hora a su trabajo. Es verdad que es que la única que responde en ese tono de una docena larga, quizá.

Ha sido un espejismo de un minuto apenas (llevo un día con cierta dificultad para concentrarme) y no he leído una נו’’ן donde sí estaba: de «mil ‘explicadores’» (אלף המסבירים מסבירים), que me equivocaba al leer, a «mil propagandistas» (אלף מסבירנים). Propaganda, en hebreo sionista, se dice הסברה (hasbará) que empezó siendo un humilde nombre de acción (nomen actionis, שם פעולה) de להסביר «explicar». No sé en qué momento una simonía dialéctica convirtió lo explicable en justificable, pero tal perversión lógica está firmemente asentada en no pocos espíritus y en no pocos gatillos.

Al hilo de mi falta de concentración, no sé a cuento de qué viene la segunda parte de esta reflexión sobre los propagandistas:

אלף מסבירנים לא יכבו את האש: האירועים על סיפון מאווי-מרמרה תואמים בדיוק את התדמית של ישראל בעולם, וגם יעניקו לפלסטינים עוד מיתוס לאומי מכונן

Mil propagandistas no apagarán el fuego: lo sucedido a bordo del Mavi Marmara concuerda perfectamente con la imagen de Israel en el mundo, y proporcionará además a los palestinos otro mito nacional apropiado.

Rafi Man (רפי מן), el autor de estas líneas, sugiere un Exodus palestino. Por el contrario, Yosi Melman (יוסי מלמן) invoca, con redacción de urgencia, que olvidemos el Exodus שכחו את אקסודוס» [‘Olviden el Exodus’]):

בעיניים פקוחות לרווחה נכנסה ישראל למלכודת. ישראל ידעה, ואם לא ידעה או לא הבינה חמור הדבר שבעתיים, שמה שמבקשים מארגני המשט הוא להציגה כמי שלא מהססת להשתמש בכוח. הם רצו הרוגים ופצועים ודם ותמרות עשן של מלחמה

Con los ojos abiertos de par en par, Israel ha entrado en la trampa. Israel sabía, y si no lo sabía o no lo entendía, resulta tremendamente más grave, pues lo que buscaban los organizadores del desfile naval era presentar un Israel que no vacila en recurrir al uso de la fuerza. Querían muertos y heridos y sangre y columnas humeantes de guerra.

¿«Muertos», «heridos», «sangre», «columnas humeantes»? Una lástima que esto no sea de verdad una guerra de ‘narrativas’, una confrontación de puntos y comas, una batalla de sintaxis, un enfrentamiento de semánticas, un escuadrón con planteamiento, nudo y desenlace. Los muertos recurren poco a la dialéctica, casi nada. Son de una atroz facundia los muertos. Precisamente porque están muertos, digan lo que digan sus ventrílocuos o sus enterradores.

Ya les decía que andaba inquieto con lo de concentrarme. A medias lo he acabado consiguiendo:

Ya no hay lugar seguro en el mundo, salvo la propia conciencia. Defenderse sí, pero ojo que este sofisma de que la mejor defensa es el ataque ya nos transformó en nuestros propios victimarios. Y nosotros sabemos que es así.

Mariano Man, «Ellos son la izquierda peligrosa, ellos son la derecha religiosa», Desde Tel Aviv, un testimonio único, 31 de mayo de 2010.

lo que no ha sido, sin embargo, ningún consuelo.

«Untitled (Boys, 7)», obra de Adi Nes (עדי נס), que ya había sido traída a colación.

A reserva de imperiosas consideraciones de seguridad, las personas protegidas que estén en territorio ocupado podrán recibir los envíos individuales de socorros que se les remitan.

IV Convención de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, art. 62.iv (Sección iii: «Territorios ocupados»).

¿Tienen ustedes noticia del reciente descubrimiento del asesinato, por parte de soldados estadounidenses, de un fotógrafo de prensa y su conductor en Iraq en 2007? De la nota que ha escrito Íñigo Sáenz de Ugarte en Guerra eterna me llamó la atención una frase:

Posteriormente, aparecen soldados norteamericanos en la zona y descubren que hay dos niños entre los heridos. En la transmisión, se oye: “Bueno, es culpa de ellos si llevan a los niños a los combates”. “Exacto”, responde otro.

O, en el original:

“Well it’s their fault for bringing their kids into a battle.”

“That’s right.”

(minutos 17:46 y 17:48 de la grabación, respectivamente).

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«cuatro madres de Israel…»

Entre mis aficiones más inexcusables y reprehensibles figura la de leer las cosas que publica Avraham Burg. Aprovechando las fechas en las que estamos, ha salido hoy un artículo suyo del que me ha parecido oportuno dejar traducido, a pura vuelapluma, un fragmento. En parte conecta con algo de lo que trataba Alan Brill el otro día en su blog The Book of Doctrines and Opinions. He aquí parte de lo que dice Burg:

כל הקריאה הגדולה ההיא, “שלח את עמי”, לא היתה מתאפשרת לולא תפישת החירות של חמש נשים אמיצות: יוכבד, אמו של משה, שהפרה את פקודת ההשמדה הפרעונית; שתי המיילדות שסייעו בידה; אחות משה, השמרטפית המקראית; ובת פרעה שהצטרפה למרי. הן היו הראשונות להבין את הדופק העמוק של לב הסוגיה והנהיגו את המהפכה האנושית, הלאומית והפמיניסטית הראשונה.

Tamaño llamamiento («Deja ir a mi pueblo»: Éxodo vii, 16) no se habría hecho posible si no hubiera sido por el sentido de libertad de cinco mujeres bravas: Yojébed, madre de Moisés, que infringió la orden de destrucción de Faraón; las dos comadronas que le prestaron ayuda; [Miriam,] la hermana de Moisés, la nodriza de la Biblia; y la hija de Faraón que se unió a la rebelión. Fueron las primeras que entendieron la profunda repercusión del meollo de la cuestión y dirigieron la primera revolución humanista, nacional y feminista.

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Mon père était tellement de gauche, on a eu tout plein d’accidents, il refusait la priorité à droite systématiquement

Mi padre era tan de izquierdas que hemos tenido un montón de accidentes: nunca quería dar la prioridad a su derecha.

Fatals Picards, «Mon père était tellement de gauche», Le sens de la gravité (2009).

Hoy el Archivo cerraba a las 11 (¿y 25?) así que, de común acuerdo con mi conciencia, me he dedicado a farnasear todo el día con horario de Biblioteca Nacional de Madrid, de Biblioteca Histórica de la Complutense o de El Corte Inglés: de nueve de la mañana a nueve de la noche. Decidido a perpetuar mis mejores tradiciones antropológicas, me he bajado a por el café con cruasán un momento al Perù, barecito de barrio con insospechadas asociaciones: ahí pasó parte de su juventud de liceo un querido amigo de esta y de otras cuantas casas virtuales pero bien reales. Cuando tal amigo hizo coincidir proyectos y vida con la principal referencia romana de los Perurim/פירורים de Alfonso, se quedaron a vivir por este mismo barrio y el Perù siguió siendo referencia obligada. Luego lo ha sido de los becarios de la Escuela Francesa de Roma, ergo mío también. Me ha sido dado coincidir con unas becarias la mar de francesas que tienen sin embargo una costumbre la mar de poco francesa: pararse a un café de media mañana. Hoy, sin embargo, he bajado solo (principalmente por los estragos del pot des boursiers de anoche: ¿por qué a los franceses se les da tan bien el transnoche excepcional – la débauche – y no el bullicio cotidiano?) Bueno, solo no: con La Repubblica y L’Unità, esta última para ir viendo si era verdad, como me han dicho, que ha cambiado a mejor después de que Concita De Gregorio se haya hecho cargo de la dirección.

Me he sentado en las mesas del saloncito self-service que permite cappucino y cornetto con nutella por un euro setenta y cinco, armado de mis dos compañeros periodísticos. Enfrente de mí, por casualidad, había tres chicas, quizás de liceo. Primero hablaban de amores, porque a los veintipocos, si es que llegaban (creo que no), ciertamente resulta difícil creer que hablaran de rijos, así sin más. No he prestado mucha atención: mi radar ha querido prestar más atención que yo dada la lozanía y frescura de las muchachas, pero me he concentrado en la lectura de L’Unità. En un momento dado el otro radar, el político o cívico o ciudadano, ustedes dirán, se ha puesto en marcha: las chicas (las tres) se quejaban de haber recibido una carta personalizada de parte de Silvio Berlusconi: Gentile Silvia… «Ma che cazzo mi conosce lui per chiamarmi ‘gentile’?!», decía una (creo: mi memoria retentiva en italiano figura muy bajo en la lista de mis pocos talentos). Luego ha seguido una conversación bastante larga sobre política, pura política: que si adónde vamos, que si dónde venimos, que si qué remedio le ponemos a esto (fíjenseme: no «si» le ponemos remedio a esto sino «cuál»). En un momento dado me ha dado por fijarme en la frescura y la lozanía de las tres muchachas pero no por sus hechuras físicas sino por sus posturas ciudadanas. Luego se han ido con rumbo para mí desconocido.

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Se los iba a contar de otra manera, pero la realidad italiana siempre supera la ficción (del resto del universo) y supera también mis previsiones de entradillas por aquí. Creo que ya lo había insinuado, pero vaya, puedo decirlo más claro: ando por Italia. Por Roma, concretamente (y probablemente por Nápoles, quizá por Ferrara, quisiera por Perugia). Y por aquí andaré hasta entrada la primavera, huésped – como me pasa a menudo – de la generosidad de una república monárquica, súbdito como soy de una monarquía campechana. Aunque he venido a fisgonear en los secretos de los papas y, subsidiariamente, también a andar por bibliotecas que de angélicas solo tienen el nombre (que uno tenga que echar broncas a bibliotecarias porque hablan por el móvil… dentro de la sala de lectura de la biblioteca, no me digan que no clama al cielo angélico), esta semana me he tomado unos días de reflexión en la liberalísima biblioteca de la Escuela Francesa de Roma, sita en el Palacio Farnese (que en buen uso español quizá convendría llamar «Farnesio»), ubicada en la plaza homónima. Puritito cogollo de la centralidad romana, mayormente. Ayer, antesdeayer y el día de antes, los fantasmas del Palacio Farnese hemos gozado de un notable espectáculo de divorcio a la italiana: los berlusconianos se han divorciado en público, con alevosía y megáfonos tronando estupideces de la noche a la mañana y vuelta a empezar (literalmente), de los pocos atisbos de racionalidad, vergüenza y respeto por la cosa pública (incluido por la cosa más pública de todas: el erario) que le quedaban a su dizque ideología. Y los muy tronantes no han podido buscar otro lugar de concentración que la Plaza Farnese, justo debajo de las ventanas de la biblioteca de la Escuela Francesa de Roma (y del salón de recepciones de la embajada francesa y el despacho del señor embajador, porque, en gálica armonía institucional, el Palacio Farnese acoge tanto la Escuela Francesa (i.e., el centro francés en Italia dedicado a los estudios avanzados en humanidades) como la embajada del país de Astérix en el país de Totò).

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Ocupar, del Latino occupare, como ocupar algún lugar. Significa tambien embaraçar, y dar en que trabajar, a lo qual llamamos ocupacion.

Sebastián de Covarrubias Orozco, Tesoro de la lengua castellana o española (1611), edición de 1674, f. 124v (b).

Ave, color vini clari. / Ave, sapor sine pari. / Tu a nos inebriari / Digneris potencia. / O, quam felix creatura / Quam perduxit vitis pura, / Omnis mensa sit secura / In tua presencia. / O, quam placens in colore, / O, quam fragrans in odore, / O, quam sapidum in ore, / Dulce linguis vinculum! / Felix, venter quem intrabis; / Felix, gutur quod rigabis; / O felix os, quod lababis. / O, beata labia! / Ergo, vinum colaudemus, / Potatores exaltemus, / Non potantes confundemus. / In aeterna saecula, amen!

¡Ave, color del vino claro! / ¡Ave, sabor sin igual! / Tú, que por tu poder / te dignas embriagarnos. / ¡Oh, qué feliz criatura, / qué pura te crió la viña! / Toda mesa sea segura / si se te halla en ella. / ¡Oh, de tu color qué placeres! / ¡Oh, qué fragante de olores! / ¡Oh, qué sabor en la boca, / de las lenguas dulce cárcel! / Feliz vientre en que tú entrares; / feliz, la garganta que bañas. / ¡Oh, feliz boca, que riegas! / ¡Oh, beatos labios! / Así pues, alabemos el vino, / a los bebedores exaltemos, / confundamos a los abstemios. / Por los siglos eternos, amén.

El Coro de Ladinamo (que hace estas cosas) interpreta «Ave, color vini clari», motete paródico con letra del siglo xiv y música de Juan Ponce (c. 1476-c. 1520) según el manuscrito Madrid, Real Biblioteca, n.º II-1335, conocido como «Cancionero de Palacio».

Compra-Venta «La Comercial», en la calle del Noviciado, n.º 12, Madrid (1930)

Era un refugio y quedaba muy cerca de otro. El otro es la principal casa de Alfonso de Zamora, la Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense, que queda en la esquina de las calles de San Bernardo y del Noviciado de Madrid. Esta otra casa es rara. En primer lugar, porque el edificio fue legado y generosidad de un filántropo aficionado a la cultura, Ramón Pelayo de la Torriente, primer marqués de Valdecilla. Busquen en su biografía: seguro que hay más de un punto oscuro. No conozco rico que haya hecho, ni ahora ni nunca, su fortuna sin dar un par o más de pisotones o un par o más de cuchilladas. Ocurre tan solo que tampoco conozco muchos ricos de mi país y menos aún de mi ciudad (que es Madrid, por si alguien no lo supiera) que se hayan destacado por su labor filantrópica y por su generosidad sin contrapartidas aparentes en el gastar. Pero parece que este primer Marqués de Valdecilla sí, miren por donde. El caso es que en el caserón quedó instalado el Paraninfo de la Universidad (que acoge sus grandes actos y que albergó muchos años la Asamblea autonómica de la Comunidad de Madrid) y mucho, mucho más tarde, la Biblioteca que conserva, con mimo tan profesional como no menos raro, el fabuloso azar que supone todo lo que ha llegado del patrimonio librario de la Complutense (primero alcalaína; luego «Central» en Madrid; luego, de nuevo, Complutense ni que sea en el gentilicio heráldico). Y todo conservado en el insólito regalo de un filántropo español a una universidad española. Flipante.

Ya les decía que no es lo único raro. A punto de cumplir el primer quinquenio de feliz dedicación a estas cosas de los manuscritos, he tenido oportunidad de zascandilear, más quizás de lo que debiera, por un par o tres de bibliotecas de fondo antiguo, de esas que guardan «libros secretos cuyo aroma no han borrado los años». La casuística es variada, que quieren que les diga, pero, en general, tengo para mí lo acertado de la máxima que me soltó no hace mucho Saverio en París: «Soy un amante de los libros, lo que no me lleva por fuerza a ser un amante de las bibliotecas». Salvo, quizá, por ese raro refugio de la «Marqués de Valdecilla», inaudita por tantas cosas: por el amor no menor a los libros que a sus lectores, por el cuidado de los detalles (tan nimios como la temperatura ambiente o las cajas estancas y opacas o la abundancia de luz natural en la sala de lectura), por la preocupación felizmente obsesiva por hacer compatibles docencia con discencia, medios con personal, conservación con consulta, consulta con preservación y, llegado el caso, restauración. Pero, con mucho y mal está que yo lo diga, lo más sorprendente es que todo este esfuerzo se haya llevado a cabo en el marco de la Universidad Complutense. Vaya, no me miren así: a punto estoy de cumplir quince años de relación prácticamente ininterrumpida con esta universidad. Sé de lo que hablo, me parece. Y Quevedo también:

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Taberna en Madrid (1927)

Madrid, conveníamos hace poco Francisco y yo, se caracteriza en esta nuestra edad quizá de hierro por dos hechos urbanísticos: la desmesura de que todo lo que pasa se concentre en un centro urbano de extensión mínima respecto de la hipertrofia de la metrópoli, a la vista insuficiente para albergar todo y a todos los que tiene que albergar, y lo irremediablemente anodino de muchos, si no todos, sus barrios fuera del centro, incluidos no pocos de los considerados señoriales: casi todo el barrio de Salamanca, Moncloa sin remisión (salvo la esquina de Gaztambide con Alberto Aguilera que nos recuerda la residencia de un gran bebedor de whisky), calles y calles entorno a la Castellana. No es que el Palacio de Linares, donde ahora tiene sede el neoimperialismo institucional español de ambición americana, hubiera podido estar lleno de fantasmas (y hay no pocos fantasmas que se han lucrado con esos fantasmas): toda la Castellana, antes «Avenida del 14 de Abril», es un fantasma. De los palacetes nobiliarios que la jalonaban hasta donde se acababa Madrid, la Colina de los Chopos, y que se llevó por delante el desarrollismo franquista de los años 60 solo quedan espectrales pasadizos del tiempo que pudo haber sido pero no fue. Eso fueron las casas: polvo que fueron, mas polvo enamorado. Pero aunque hay algunos amigos de esta casa que se inquietan más por las casas que por la gente, servidor de ustedes se suele inquietar más por la gente que por las casas. No hay de qué escandalizarse, ni por una inclinación ni por la otra: son formas distintas del mismo amor.

Igual que conveníamos en lo anodino del desastre urbanístico de nuestra ciudad natal, Francisco y yo acordábamos que algo debe de fallar en esta ciudad de Madrid por lo falta que nos parece de movimiento, artístico y cívico. Nos parece – huelga decir que sin excluir que estemos errados – que aquí se hacen en realidad pocas cosas; que las pocas que se hacen, se subvencionan mucho; que las que se subvencionan, se momifican asaz; que las que se momifican, de nada sirven para quitarle el marasmo y el pasmo indolente a las gentes de nuestra ciudad. Permítanme que se lo resuma: esta es la ciudad en que el Albert Boadella de Els Joglars ha encontrado prohijamiento presupuestario con Esperanza Aguirre, la del «tamayazo». Esta y no otra es la triste condición de nuestro agujero negro institucional.

Por eso se hacen necesarios los refugios: el Patio Maravillas era uno. Bien entendido, exento de derivaciones irreflexivamente estéticas, dirigido como un acto de socialización de cultura y de aculturamiento de la libertad, el fenómeno de la okupación (que «significa también embarazar, y dar en que trabajar», como señalaba Covarrubias en el siglo xvii) es sobre todo, en esta ciudad de Madrid, reclamar que, puesto que comunes son el sol y el viento, común ha de ser la tierra, como eran las dehesas boyales de mi pueblo de Segovia, en las faldas de la Sierra de Guadarrama, antes de que las expropiaciones criminales del primer franquismo vencedor las distribuyera con liberalidad delincuente entre los potentados de la provincia. La tierra de este Madrid, convertido en lúbrico objeto de codicia de generaciones y generaciones de especuladores paniaguados y bien relacionados, es su delicada trama urbana, siempre a punto de la caída. Proyectos como el del Patio Maravillas son vitales para la supervivencia del decoro en este epítome de la necedad franquista que fue durante 40 años mi ciudad de Madrid, sordidez que siguen perpetuando las estructuras de poder del régimen actual (la corrupción, la primera), en la Universidad, en los ayuntamiento, en el gobierno regional, en los reflejos condicionados de no pocos de sus habitantes: «hijo mío, tú no te signifiques».

Si comunes son el sol y el viento, común ha de ser la tierra. Que vuelva común al pueblo, lo que del pueblo saliera. Y la primera comunidad, más básica que ninguna, es la que conforman educación y cultura.

La cultura, cuando lo es, simplemente libera a sus felices criaturas.

Nunca a disparidad abre las puertas
mi corto ingenio, y hállalas contino
de par en par la consonancia abiertas.
¿Cómo pueda agradar un desatino,
si no es que de propósito se haze,
mostrándole el donaire su camino?
Que entonces la mentira satisfaze,
quando verdad parece, y está escrita
con gracia, que al discreto y simple aplaze.

Miguel de Cervantes, Viage al Parnaso, capítulo vi (1614)

Ni Haití ni ninguna otra geografía de los desastres de la historia está nunca demasiado lejos: quizá sea eso lo que provoca que los apresurados mercaderes de la novedad vuelvan obsceno cualquier intento de narrarlo sin más. No estoy seguro de la posibilidad de la memoria: más bien lo estoy de su contrario. Ni me parece que la genealogía, ni la biológica ni la sentimental, sean inapelables. Pero quizá convenga estremecerse, ni que sólo sea eso, con la sospecha de un tiempo en que quienes nos antecedieron, y aún están ahí, fueron haitianos. Quizá en eso consista la memoria de las piedras. La más poderosa, tal vez: la memoria de las piedras derruidas.

¿Será verdad que en el paraíso hay una tablilla, conservada incólume desde antes de que existiera el tiempo? ¿Existirá después de que el tiempo se acabe? Y cuando ya no haya vida que inscribir en las tablillas de los vivos, ¿adónde irá el libro de la vida?

Desde el 13 de enero al 18 de abril estará abierta en la Fundación Cartier-Bresson de París la exposición «Robert Doisneau, du métier à l’œuvre» (‘R. D., del oficio a lo hecho’). Las fotografías «Le nez au carreau» (‘Curiosa por la ventana’; 1953), «Bidonville à Ivry» (‘Chabolas en Ivry’; 1946), «Jeux africains» (‘Juegos africanos’; 1945), «La voiture fondue» (‘El carro fundido’; 1944) y «La Courneuve, 1945» forman parte del catálogo de esa exposición.

ת”ר אבן טוען היתה בירושלים. כל מי שאבדה לו אבידה, נפנה לשם וכל מי שמוצא אבידה נפנה לשם. זה עומד ומכריז וזה עומד ונותן סימנין ונוטלה. וזו היא ששנינו: צאו וראו אם נמחת אבן הטוען.

Enseñaban nuestros sabios: Había una piedra de toque en Jerusalén. A todo el que algo se le perdía, allí se dirigía y todo el que algo encontraba, allí se dirigía. El uno pregonaba y el otro iba y daba las señas y se lo entregaba. Esto enseñaron: salid y ved si está cubierta la piedra de toque.

Talmud de Babilonia, tratado Bava Mesi’á, folio 28, lado verso.

Côté pro-palestinien (mais non pro-Hamas), on peut signaler parmi des dizaines de publication le rapport de la FIDH qui revient sur le message central du rapport Goldstone qui, on le rappelle, invite principalement les deux parties à enquêter sérieusement sur d’éventuels crimes de guerre, et donc à rompre avec une culture de l’impunité.

Côté pro-israélien, on s’arrêtera sur les statistiques de the Israel project, très détaillées, trop détaillées puisque l’énumération (nombre de roquettes, temps de réaction en Israël, nombre de fleurs exportées de Gaza en décembre…) fait apparaître cruellement une béance: l’absence du nombre de victimes palestiniennes.

Del lado propalestino (que no pro-Hamás), puede señalarse entre las docenas de publicaciones el informe de la Federación Internacional de Derechos Humanos que retoma la conclusión principal del informe Goldstone que, según se sabe, emitía como sugerencia principal a las partes que llevaran a cabo investigaciones serias sobre posibles crímenes de guerra, de forma que se pudiera romper con la cultura de la impunidad.

Del lado proisraelí, convendrá detenerse en las estadísticas de The Israel Project, muy detalladas, incluso demasiado detalladas, porque la enumeración (número de proyectiles, tiempo de respuesta de Israel, número de flores exportadas de Gaza en diciembre…) deja pendiente una ausencia clamorosa: la falta del número de víctimas palestinas.

Gilles Paris, «Gaza un an après, mémoires sélectives et concurrentes» (‘Gaza, un año después: memorias selectivas y contrarias’), del blog Guerre ou paix: Décryptage des relations israélo-palestiniennes, 21 de diciembre de 2009.

No se me extrañen: habrá que poner los medios, que empiezan por no negarse a hacerse las preguntas, para localizar la clave para encontrar lo que se busca.

«Dos estudios de la mano izquierda de Erasmo. Estudio de la mano derecha escribiendo», Hans Holbein «El Joven», c. 1523, Museo del Louvre, París.

Ando liado con cosas de Erasmo (el Elogio de la locura que debía quizá ser mejor acastellanado en de la necedad) y con el manuscrito de Vitoria (Gasteiz), que tiene relación casi segura con uno de los manuscritos de la BNE (¡qué horror las trincheras con que me topé ayer en Recoletos cuando fui a oír decir sensateces deliciosas a Elisa Ruiz y sandeces nacionalistas –españolas– a uno de sus cointervinientes! Aderezadas de cierta homofobia discreta y pudibunda, además: una joya, el ingeniero. Y maño, pa[ra] remata[r]lo). Aparte, más que con simple amabilidad, con «colegialidad» digna de encomio, me llega un artículo de próxima aparición en Sefarad (inédito, por si no me pillaran), sobre el Alfonso de mis alegrías (y alguna pena). Y de paso me entero de que tengo un lector (complutense) más. Nunca sobran las cortesías: dadas sean igual que han sido recibidas. Habla del manuscrito de Leiden, sin duda uno de los más interesantes del corpus zamoresco. Entre otras cosas, tiene la penúltima y la última fecha de los escritos alfonsescos: 1545. Además, en los últimos doscientos años lo han debido de ver cuatro cinco seres humanos: Moritz Steinschneider, Albert van der Heide, el actual (y amabilísimo) conservador del fondo oriental de Leiden, Arnoud Vrolijk, y una restauradora de la misma Universiteitsbibliotheek, cuyo nombre ignoro, y Theodor Dunkelgrün. Así que yo seré el quinto sexto y las buenas artes y mejor oficio de Arnoud Vrolijk han conseguido lo que será una excelente noticia: el manuscrito Or. 645 de Leiden estará en línea, digitalizado en color y gratis, para estudio y deleite del atento público. Y como estará en la web de la Universidad de Leiden, todos seremos felices lectores, si nos diera por ahí, de semejante misterio zamoresco (otro día, hoy no, que llevo prisa, me permitirán contarles un puñadico de sus misterios).

Ya les digo que ando liado: en el mesecico parisino, no es que anduviera liado. Es que no hacía más que andar: como para pararse un momento. Que es lo que tiene cuando a uno se le escurren los días entre los dedos y las faenas pendientes de las hojas de la agenda. Es inevitable, supongo, que volver a la patria sea volver (para los que tenemos espíritu de caracol: de movimientos lentos pero de distancia segura) «al propio desconcierto»: en el extranjero, ese lugar de ningures que en el imaginario por ejemplo de mi muy española familia es cualquier lugar donde marche el chico (lo mismo Israel que Francia; igual Inglaterra que Portugal; tanto da Marruecos que Polonia), construirse un propio concierto es fácil. Todo es sencillo: «la nostalgia» (cuando la hay) «se escurre de los libros» y el país que uno deja atrás se conforma en la memoria como uno buenamente desea: en mi caso, Federico Jiménez Losantos tiene más de antiguo alumno de José Antonio Labordeta que de Savonarola de andar por casa; César Vidal Manzanares no es más que un hebraísta de poca monta, poco pelo y mucha barriga, en lugar de un obsceno marisabidillo que blande falsas bibliografías y lecturas aviesas como otros blanden epístolas como pistolas; Carlos Mendo no es más que un abuelete cebolleta, cuyo conocimiento del medio casi iguala los títulos de ingeniería de los jubiletas que se entretienen viendo obras pagadas por el Plan E. El mundo particular, el trocito de mundo que el azar del nacimiento y la testarudez de la crianza han insistido en llamar la patria de uno, tiene un sentido. Un consuelo de la propia estulticia y de la de sus conciudadanos, un alivio:

Miré
admiré
traté de comprender
creo que en buena parte he comprendido
y es estupendo
todo es estupendo
sólo allá lejos puede uno saberlo
y es una linda vacación
es un rapto de imágenes
es un alegre diccionario
es una fácil recorrida
es un alivio.

Pero, al final, no queda más remedio que la vuelta:

Pero ahora no me quedan más excusas
porque se vuelve aquí
siempre se vuelve.

Al volver, agazapado casi en cada esquina (en la primera comida familiar tras la vuelta, en el primer telediario, en el primer debate matutino, en el primer taxi, cuando uno va a ver a sus sobrinas fuenlabreñas…) me he topado (como los taínos se toparon con los colonizadores castellanos) con el «Caso Haidar». Y no me gusta lo que me he encontrado: una asunción general de la sinrazón de estado. La del Estado marroquí, la del español, hasta la del francés. Un olvido consciente de la necesidad del disenso, de la rebeldía, de la estupidez, si se quiere, pero motivada por lo que un espíritu esclarecido no puede dejar de ver sino como una apelación al «ansia infinita de paz y al mejoramiento social de los humildes», que decía el otro. Me ha compungido la acuciante necesidad del olvido, de la componenda con el pasado colonial español, con las trágicas consecuencias de la dejación de las funciones que competían al país del que soy ciudadano y del que he heredado la historia cuando, pronta a morir matando la decrépita dictadura que aún en 1975 regía España, el régimen y sus rectores se precipitaron a dejar que allá se las compusieran en lo que fue el Sáhara Occidental Español. De aquellos barros, de aquellos lodos, de aquella sinrazón primera vienen las tragedias de hoy. No reniego de nada: ¿cómo podría renegar? Al fin y al cabo:

este país que nunca sueña
de pronto se convierte en el único sitio
donde el aire es mi aire
y la culpa es mi culpa

Pero me acelera el pulso de temor la prestancia con que más conciudadanos míos de lo que hubiera querido se adueñan de mi aire y prescinden de la que fue culpa de nuestros gobernantes, pretéritos y actuales. Se niegan no tanto a la razón sino a la piedad. Y me urge a un cierto terror, que no quisiera haber conocido, a musitar, compungido como digo, un fragmento brutal del Caso Moro de Sciascia:

Forse ancora oggi il giovane brigatista crede di credere si possa vivere di odio e contro la pietà: ma quel giorno, in quell’adempimento, la pietà è penetrata in lui come il tradimento in una fortezza. E spero che lo devasti.

Quizá quiera todavía pensar el joven militante de las Brigadas Rojas que se puede vivir del odio y contra la piedad: pero aquel día, en aquel acto de disciplina, la piedad le ha invadido como la traición a una fortaleza. Y espero que lo devaste.

(Leonardo Sciascia, L’affaire Moro, 1978, reedición de Sellerio Editore, Palermo, colección «La rosa dei venti», nº 2, pág. 143).

No sé si Erasmo encontró música con que acompañar la necedad humana. Yo no: ustedes me perdonarán.

Actualización: Del nombre y circunstancia de la quinta persona en doscientos años que habría tocado el manuscrito Leiden, Universiteitsbibliotheek, Or. 645. Las cortesías son para acreditarlas.

οἱ δ᾽ ἐν ταῖς πολιτικαῖς ἀρχαῖς πολλὰ πρὸς ἐπήρειαν καὶ χάριν εἰώθασι πράττειν.

En política, por el contrario, la corrupción y el favor ejercen muy poderosamente un funesto influjo.

Aristóteles, Política, libro iii, capítulo xi, § 5 (¿traducción española a partir de la francesa?).

(inspirado por el Homo bonus peritus dicendi de Jaume)

Atardecer

«Atardecer», foto de Luz A. Villa («Flowery *L*u*z*a*»), 1 de enero de 2007.

Si lo llegamos a decir antes:

Prenafeta fue, y supongo que sigue siendo, uno de esos patriotas del mando. Iniciaron el proceso de construcción de una nación, Cataluña, pero supieron repartir los papeles. A los fieles, los seguidores, la tropa, les correspondía el fervor y el sentimiento. Ellos, los padres fundadores, cargaron con el peso de la realidad. Ya saben, el peso de la materia: un territorio, para recalificar; un presupuesto, para repartir entre los amigos […]

no lo llegamos a decir mejor:

Fa 10 anys que el Macià Alavedra i el Lluís Prenafeta són els meus amics. Fa 10 anys que els estimo i que he après d’ells l’amor per aquest país i la lluita per defensar-lo. Eren els meus amics fa 10 anys, han estat els meus amics tot aquest temps i són els meus amics ara que els han detingut i ho seran per sempre. Em sento orgullós d’ells i m’honoro amb la seva amistat. No sé de què els acusa Grazón. […] I també sé que la pitjor gravetat de les acusacions que se’ls imputen és una anècdota al costat del gran servei que tots 2 han rendit a la nació. Lluís Prenafeta i Macià Alavedra són 2 homes generosos i d’honor, i que si han fet de més o de menys per continuar contribuint a la resistència nacional em sembla molt bé i tindran sempre el meu reconeixement, el meu agraïment i la meva amistat. Si fóssim un país normal tindríem un recurs clar per a cada necessitat. Però en un país ocupat i atracat com Catalunya els equilibris que cal fer no sempre són de bon gust, i sempre hi ha qui s’embruta les mans perquè no te les hagis d’embrutar tu. Si ara li fem el joc a Espanya i ens rendim a la seva propaganda, després no podrem reclamar un país que ja no existirà perquè rèiem i un cop més ens equivocàvem d’enemic mentre ens escarnien i ens humiliaven. […] Alavedra i Prenafeta són 2 patriotes, 2 soldats. Espanya no és ningú per venir a jutjar-nos. […] Som el que defensem i una nació mor quan ja no queda ningú per defensar-la.

Hace 10 años que Macià Alavedra y Lluís Prenafeta son amigos míos. Hace 10 años que los quiero y que he aprendido de ellos el amor por este país y la lucha por defenderlo. Eran mis amigos hace 10 años, ha sido mis amigos todo este tiempo y son mis amigos ahora que los han detenido y lo serán para siempre. Me siento orgulloso de ellos y me honro con su amistad. No sé de qué los acusa Grazón (sic) […] Y también sé que la peor gravedad de las acusaciones que se les imputan es una anécdota al lado del gran servicio que ambos han rendido a la nación. Lluís Prenafeta y Macià Alavedra son 2 hombres generosos y de honor, y que si han hecho de más o de menos para continuar contribuyendo a la resistencia nacional me parece muy bien y tendrán siempre mi reconocimiento, mi agradecimiento y mi amistad. Si fuésemos un país normal, tendríamos un recurso claro para cada necesidad. Pero en un país ocupado y atracado como Cataluña los equilibrios que hay que hacer no siempre son de buen gusto, y siempre hay quien se ensucia las manos para que no tengas que ensuciártelas tú. Si ahora le hacemos el juego a España y nos rendimos a su propaganda, luego no podremos reclamar un país que ya no existirá porque nos reíamos y una vez más nos equivocábamos de enemigo mientras nos vejaban y nos humillaban. […] Alavedra y Prenafeta son 2 patriotas, 2 soldados. Espapña no es nadie para venir a juzgarnos. […] Somos lo que defendemos y una nación muere cuando ya no queda nadie para defenderla.

Salvador Sostres, «Orgullós dels meus amics» (‘Orgulloso de mis amigos’), Avui, 28 de octubre de 2009, pág. 46 (con personalísima ortografía de los cardinales incluida).

No me miren así. Federico Jiménez Losantos y César Vidal Manzanares (por cierto, hebraísta, corto de vista y gordo, como yo: lo que demuestra que el orden de criterios altera afortunadamente el producto) tienen una secreta logia de rendidos admiradores, de Barcelona a Xàtiva, de Campos en Mallorca a la Roma de Urgell, y vuelta a empezar.

¿De Campos en Mallorca? De mi archivo personal:

A propòsit, sabeu si en els Països Catalans es fabriquen hòsties? Perquè bona seria que les haguéssim d’importar d’Espanya. Jo, cristià catòlic practicant, no podria mai combregar amb una hòstia carpetovetònica.

A propósito, ¿sabéis si en los Países Catalanes se fabrican hostias? Porque estaría bueno que las tuviésemos que importar de España. Yo, cristiano católico practicante, no podría comulgar nunca con una hostia carpetovetónica.

¿De la Roma de Urgell? Del mismo archivo chiripitifláutico:

Els madrilenys no suporten que algú els consideri ocupants i no vulgui formar part del que ells anomenen “nación española”.

Los madrileños no soportan que alguien los considere ocupantes y no quiera formar parte de lo que ellos llaman «nación española».

Debe de ser eso, sí. La natural fachenda madrileña y su excrecencia nacional española, tan difícil de entender para los naturales de ese paraíso del diálogo, el consenso y la democracia que es Cataluña, conocido en la intimidad fusteriana por «Países Catalanes» (con mayúscula):

Mentre Catalunya -que estima el diàleg i el pacte- fa de la paraula el valor més preuat de la seva identitat, Espanya exigeix sotmetiment a la seva voluntat. La naturalesa espanyola -només cal mirar-ne la història- va plena d’episodis com el del 23-F, perquè es tracta d’una naturalesa amb un enorme complex d’inferioritat que, per tal de reafirmar-se, necessita basar les relacions en paràmetres de dominador i de dominat.

Mientras Cataluña –que aprecia el diálogo y el pacto– convierte la palabra en el valor más preciado de su identidad, España exige sometimiento a su voluntad. La naturaleza española (solo hace falta mirar su historia) está llena de episodios como el 23-F, porque se trata de una naturaleza con un enorme complejo de inferioridad que, para reafirmarse, necesita basar sus relaciones en parámetros de dominador y de dominado.

El día que les dé por rematarlo saldrá sin duda un país casi tan divertido como Israel. Yo, de momento, prefiero el que ya existe e ir viendo si se puede ir mejorándolo. Pero, sobre todo, no exageremos: el énfasis nos ha perdido frecuentemente a los indígenas.

«Non au CPE, o la convicción de la belleza», foto de Manfred S. Rocker (ole...), 22 de marzo de 2006.

«Non au CPE, o la convicción de la belleza», foto de Manfred S. Rocker (ole...), 22 de marzo de 2006.

Querido K.-D.:

Pues ya que me lo preguntas, si fuera francés, me inspiraría en Jean Jaurès. Si israelí (o judío), en Judah L. Magnes. Si valenciano, Manuel Sanchis Guarner me resultaría lo más cómodo. Si vasco, me cabrían pocas dudas: Luis/Koldo(bika) Mitxelena. Si fuera español, probablemente con Julián Besteiro voy sobrado.

Sin embargo, no creo que declarar esto ayude en mucho pues, como en cuestiones de fe, en asuntos de ideas políticas y de actividad pública la experiencia y el convencimiento me dictan que la salvación se alcanza por las obras y no la sola fe. Como bien me decías, «tengo amigos que no piensan como yo y enemigos que piensan como yo».

Cordialmente.

(Sirva este apunte de paso como celebración de que Manfred S. Rocker [sic], uno de los mejores cronistas fotográficos de París ha vuelto [¿ha vuelto?] a postear en su Rayuela Fotoblog. Y de las pizpiretas miradas de francesas de banlieue que enternecen duros corazones de misógino sentimental en tierras de Pennsylvania.)

Aguila de MoncloaLa cosa fue más o menos así: I. (démosle tal pseudónimo) marchó de Lisboa (un suponer)  a Roma (como si dijéramos) con la voluntad decidida de demostrar que el régimen de Salazar fue fascista. Volvió al cabo de unos años de Roma (como si dijéramos) a Lisboa (un suponer) convencido de que el régimen de Salazar fue dictatorial, sanguinario, conservador, militarista, colonialista, supremacista portugués y cometió varios pecados mortales más, pero fascista, lo que se dice fascista, I. (démosle tal pseudónimo) no podía decir que hubiera sido fascista a la vista de la documentación y de las pruebas.

Nosotros podríamos sustanciar nuestra hipótesis de trabajo de la siguiente manera: nunca permitas que una buena hipótesis, incluso una hipótesis humana, humanista y justiciera, te perturbe la realidad de los hechos. Incluso podríamos hacerlo medieval: antes, la cosa. Mirada y remirada la cosa, búscate el nombre con el que hayas de conocerla.

Mientras, en el otro extremo de la galaxia o quizá no tanto:

Esta actitud está dañando la calidad de vida de las clases populares de España y de sus CCAA. Estas últimas tienen la responsabilidad de gestionar sus estados del bienestar con unos fondos que son claramente insuficientes. La cifra que el Estado ha citado para cubrir sus déficits (9.000 millones de euros) es, a todas luces, insuficiente. Mientras, continúa la filosofía de no aumentar los impuestos (excepto en tabaco e hidrocarburos). Esta situación, si continúa, es potencialmente inestable políticamente. Es bien conocida la situación de que, a mayor desigualdad, mayor criminalidad y mayor descohesión social. España, que es después de EEUU el país con mayores desigualdades de renta en la OCDE, es también el que se gasta más en policía y seguridad, siendo, después de EEUU, el país que tiene un porcentaje mayor de tal gasto (2,1% del PIB y EEUU 2,2%). En contraste, Noruega con un 0,9%; Suecia con un 1,3%; y Dinamarca con un 0,9%, son los países que tienen menos gasto en policía y seguridad, y tienen menos desigualdades.

Vicenç Navarro, «¿Demasiados funcionarios?», Público, 25 de junio de 2009.

Pavimento fascista

«Águila», foto de Manu Eiroa, 1 de diciembre de 2008; «Roma: Stadio Olimpico», foto de Ladypedina, 30 de enero de 2005.

Aleix Vidal-Quadras […] reiteró, además, su planteamiento de que la Segunda República fue la culpable de los 40 años de dictadura en España bajo Francisco Franco.

Joan Foguet, «Vidal-Quadras pide eliminar las nacionalidades de la Constitución», El País, 3 de junio de 2009.

Si es que las visten como putas

Vidal-Quadras pide eliminar las nacionalidades de la Constitución

El presidente de la Cámara de los Comunes abandona «en pro de la unidad»

Michael Martin ha dicho a los diputados que tiene intención de renunciar, convirtiéndose en el primer Presidente de los Comunes al que se lo obliga de forma efectiva a abandonar el cargo en los últimos 300 años.

Michael Martin

Sala X

Había una protesta de estudiantes de Humanidades,
discriminados en los nuevos planes educativos.
El portero cojo de la Sala X de mi barrio
también se quejaba de escasa clientela ante los reclamos
pornográficos.
Esto, amigo, es el ocaso de los géneros clásicos.

Manuel Rivas, Ningún cisne (1989), traducción de Dolores Vilavedra.

Der Gebrau der Fremdwörter, um sich ein wissenschaftliches Air zu geben; der Stolz auf einige Verdeutschungen, wo dann regelmäßig das Fremdwort in Klammern wiederholt wurde. So mindestens ein dutzendmal: »›wuchshaft‹ (organisch)«. Die andern ähnlich gehandhabten sind mir entfallen. Das gelegentliche verräterische Betonen einer »strengwissenschaftlichen« Quelle. »Strengwiss.« sagt kein Wissenschaftler, es schickt sich nicht, Selbstverständliches zu erwähnen.

Victor Klemperer, [Eintrag für den] »13. Juni 1942, Sonnabend vormittag«, Tagebücher 1942 (Ich will Zeugnis ablegen bis zum letzten, Tagebücher 1933-1945), Berlin, Aufbau Taschenbuch Verlag, S. 128.

lingua-fora

Empleo de cultismos, para darse un air científico; orgullo de germanizar algunos cultismos, que luego se repiten sistemáticamente como tales entre paréntesis. Así una docena de veces, por lo menos: «wuchshaft (organisch)» [‘orgánico’]. Los otros ejemplos, empleados de modo parecido, los he olvidado. De vez en cuando, la delatora insistencia en una fuente «rigurosamente científica». Ningún científico dice «rigurosamente científico», no se subraya lo que es obvio.

Victor Klemperer, [apunte del] «13 de junio de 1942, sábado mañana», Quiero dar testimonio hasta el final: diarios 1942-1945, traducción de Carmen Gauger, Barcelona, Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores, 2003, pág. 128.

«An inconvenient shadow», foto de Lili Vieira de Carvalho, 3 de agosto de 2007.

Ha muerto Javier Ortiz.

(Y yo volveré en un par de días).

«Paredes blancas, pueblo mudo»

la-sicurezza-del-potere

«La sicurezza del potere si fonda sull’insicurezza dei cittadini».
[La seguridad del poder se funda en la inseguridad de los ciudadanos.]

norme-apposite

«La Repubblica tutela con apposite norme le minoranze etniche. Art. 6 della Costituzione».
[La República tutela a las minorías étnicas con normas previstas a tal efecto. Art. 6 de la Constitución (de la República Italiana)].

De la Italia insobornable de la Maria inagotable. Las fotos son del blog Starwalls. Reconozco que la selección me ha salido muy política, pero es que la cabra tira al monte.

«Me autoinvito a una reunión de la dirección del PNV. A la entrada todos se saludan con abrazos y palmadas en la espalda. Cuando aparece Ibarretxe hay aplausos y “enhorabuenas lehendakari”, sobre todo “lehendakari“, se escuchan muchos “lehendakaris”, como si por repetir muchas veces la palabra esta se hiciera más real.

Entran en la sala de juntas y todos los presentes se miran a las caras. Nadie dice nada hasta que finalmente, Joseba Eguibar rompe a llorar.

La has jodido Ibarretxe, la has jodido, le recrimina.
¡Aquí nadie ha jodido nada!, dice Urkullu alzando la voz.
¿Nada? Más de veinte años en el poder y ahora nos vamos a quedar en la puta calle, insiste Eguibar.
Amigo Joseba, a ver si te enteras que las elecciones las hemos ganado. ¿Acaso no estabas tu en la foto del domingo aplaudiendo como el primero cuando salimos a celebrar nuestro triunfo? En estas elecciones ha habido un ganador, y no es otro que el PNV. Vete a contarles a los de Eusko Alkartasuna que en realidad las hemos perdido, vete a contárselo a ellos con sus dos diputados a ver que te dicen. O cuéntaselo a Madrazo, que va a tenerse que poner a trabajar, cuéntaselo a Madrazo. Aquí quien ha ganado es el PNV y no me vengáis con mandangas, explica un Urkullu cada vez más exaltado.
Si a mí no me tienes que convencer de nada Iñigo, al que tienes que convencer es a ese, que se va a quedar sin lehendakaritza, responde Eguibar señalando a Ibarretxe.
¡¡Cagoenlaputa!!, grita Urkullu llevándose la mano al cinto en un gesto instintivo de sacarse la pistola. ¡¡A callarse todo el mundo!! ¿De qué cojones me estáis hablando? ¿Me estáis diciendo que una panda de maquetos españoles nos van a robar el gobierno del país? ¡Este país lo gobernamos los vascos y eso no hay ni Dios ni elección que lo cambie!
¿Pero Patxi López no es vasco?, pregunto yo.
Mira niñata: primero, que no sé qué carajo haces tu aquí si no te hemos invitado, y segundo Patxi López trabaja para Madrid, me responde Urkullu con displicencia.
Patxi López no habla euskera, monina. Que yo no me he aprendido el puto euskera para que ahora venga otro a moverme la silla. Si quiere ser vasco que aprenda euskera, como hemos hecho los demás, agrega Ibarretxe.
Es que a mí me resulta un poco extraño eso de arrogarse la legitimidad para gobernar un país por hablar un idioma o bailar el aurresku. Es como si en Madrid solo pudieran gobernar los que supieran bailar chotis, o en Andalucía las que se vistieran de sevillanas, respondo.
Tu lo que pasa es que no tienes ni puta idea de cómo son las cosas aquí. Te vienes de Madrid pensando que lo sabes todo pero no tienes ni puta idea, me dice Eguibar.
Vamos a salir ahí fuera y les vamos a decir que no vamos a consentir que aquí se dé un golpe de estado, explica Urkullu.
Mejor golpe institucional, dí golpe institucional, corrige Ibarretxe.
Pues eso, que aquí no estamos dispuestos a tolerar que unas putas elecciones amañadas, como dijo el compañero Arzalluz, que unas elecciones amañadas nos arrebaten lo que nos hemos ganado con las pistolas… espera, que me estoy liando. Que no, coño, que no le vamos a dejar el gobierno al Patxi ese de los cojones. Que si nos lo arrebatan será por la fuerza y que en este país sabemos muy bien cómo defendernos, concluye Urkullu.
¡Gora ETA!, grita uno.
Calla idiota, le responden.

Y lo que vino después ya lo vimos ayer en la tele.»

Beta, «Gora Eta», Mi madre es idiota, 5 de marzo de 2009.

Ah, esta Beta, siempre tan deliciosa…

El presidente del PP, Mariano Rajoy, denunció ayer la existencia de una «causa general» contra su partido.

Mariano Rajoy Brey, presidente del Partido Popular español, en varias declaraciones a la prensa en las últimas semanas.

Además, el consejero ha dicho que «estamos ante una causa general contra el partido» porque «el juez primero decreta el secreto de sumario pero a continuación consiente que se filtre información parcial de ese sumario que se utiliza para extender un manto de sospecha sobre todos los dirigentes populares».

Juan José Güemes Barrios, consejero de Sanidad del gobierno de la Comunidad de Madrid presidido por Esperanza Aguirre y Gil de Biedma. Casado con la senadora Andrea Fabra Fernández, hija del Presidente de la Diputación Provincial de Castellón, Carlos Fabra. Todos son miembros del Partido Popular español.

... Por quien caduca ya su valentía...

... Por quien caduca ya su valentía...

Como no pueden alegar ignorancia, ha de ser, por fuerza, otro ramalazo de la mala fe y la desvergüenza con que fagocitan a España, la presente y pasada, hace más tiempo del que la salubridad pública exigiría: en España solo ha habido una causa general. Conviene no olvidárselo.

Y ustedes no se me inquieten: mañana volveremos al siglo xvi. Prometido.

El día que en España alguien empiece a contar verdades sobre quién paga aquí y quién no la cosa será de echarse a llorar. No a reír porque, muy, probablemente, será demasiado tarde como para que la cosa pueda tener un remedio no demasiado traumático. Entre otras cosas, por lo mal que funcionan los posibles mecanismos de alerta. Por ejemplo, en la Universidad española, convertida en

Alegres compadres universitarios en la clausura de unas jornadas de estudio y ejercicios espirituales (prácticos) sobre la obra de Pierre Bourdieu, frente a la fachada de la que fue casa madre de Alfonso de Zamora.

Alegres compadres universitarios en la clausura de unas jornadas de estudio y ejercicios espirituales (prácticos) sobre la obra de Pierre Bourdieu, frente a la fachada de la que fue casa madre de Alfonso de Zamora.

desgraciado símbolo de estos tiempos de aprovechamiento privado impresentable de lo público, el «utópico» profesorado, rehén de sus miserias y de las ganas de poder comprar, ellos también, el Mercedes, lejos de aprovechar nuestra privilegiada situación (de independencia, de autonomía y de que nuestro trabajo consista precisamente en “estudiar” y denunciar qué cosas pasan) para arrimar el hombro se ha generalizado la opción de, ya puestos, poner también el cazo y cobrar la sumisión con que nos ponemos al servicio de quien manda. Que, para suerte de los profesores de Universidad, todavía se paga algo mejor que otras sumisiones (aunque esto durará poco, claro, porque en el fondo la institución, por esta vía, está perdiendo toda capacidad de influencia, que es de donde viene que se pueda rentabilizar poner su nombre al servicio de la defraudación fiscal). Por eso, entre otras cosas, a veces, hasta se nos “olvida” ir a clase. Siempre que haya algún trabajillo retribuido por ahí al que se pueda dar prioridad, a ser posible fiscalmente opaco, la clase será algo secundario, preterido por la noble actividad de convertirse en asalariado partícipe en cualquier negocio turbio. Así están las cosas, de tristes. Con los universitarios haciendo ímprobos esfuerzos por pasar a ser de esos que no pagan impuestos, o pagan muy pocos, a pesar de ganar más, en vez de denunciar el estado actual de cosas. Y con los inmigrantes, eso sí, deslomándose por trabajar y por pagar a la Seguridad Social.

Andrés Boix Palop, «Las vergüenzas fiscales de las elites occidentales»,  No se trata de hacer leer, 4 de febrero de 2009.

Llamó a su mujer a un aposento en que estava la dicha Francisca Hernández a una sala aparte para que los de su casa no le oyesen e allí dixo a la dicha su mujer que no teníamos Rey sino un bobo, e que el diablo avía traydo esta mala ventura de Inquisición a Castilla e que ella la sustentava. Que pluguiese a Dios que viniese de Francia guerras o que duraran las comunidades para que destruiran la Inquisición, que los tenía echado a perder a todos e que, si no obiera hecho aquella casa en Valladolid, que se fuera a bivir a Portugal, que los <…> sustentavan la Inquisición, que todos los que en ella entendían eran unos handrajosos […]

Declaración hecha por Mari Ramírez, criada de Francisca Hernández, el 22 de septiembre de 1530 (así pues, unos diez años después de ocurrida este episodio de explosión verbal subversiva), recogida en el proceso de Luis de Beteta, Archivo Histórico Nacional, Inquisición de Toledo, legajo 102, nº. 3, citado en Marcel Bataillon, Erasmo y España. Estudios sobre la historia espritual del siglo xvi, traducción de Antonio Alatorre, México, Fondo de Cultura Económica, segunda edición en español, corregida y aumentada, 1966 [reimpresión de 1998], pág. 181, nota 26.

 

¿Qué ha sucedido?

Desde hace ocho meses, el spot de Amnistía Internacional “El Poder de Tu Voz” no se puede emitir en los canales nacionales de televisión. El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio obstaculiza su emisión denegando la exención de cómputo publicitario. No sólo niega el carácter de servicio público del anuncio, con lo que se impide su emisión gratuita, sino que además lo califica como publicidad política. Dicha calificación supone considerar ilegal la emisión por parte de cualquier canal de televisión (artículo 9. 1c ley 25/1994) y sancionable como infracción grave (artículo 20.2 de la misma ley).

¿Qué  ha dicho el  Gobierno?

El Gobierno dice, en primer lugar, que la campaña de AI no tiene carácter de servicio público porque los derechos humanos no pueden defenderse mediante la crítica o generando controversia, lo cual determinaría que el spot no pueda emitirse en TV como publicidad gratuita.

Según el Informe del Ministerio: “no cabe duda de que el mensaje principal en el anuncio (…) no es el de defender determinados derechos, sino afirmar que éstos están siendo violados por determinados dirigentes y no por otros (…).Además, afirma que la denuncia de los derechos humanos, para tener finalidad pública, debe carecer de “controversia”. Para ello, hace una comparación, considerando que el carácter benéfico de un anuncio para apoyar a niños enfermos quedaría totalmente desvirtuado si además denunciara a la farmacéuticas que ponen obstáculos para su curación.

Esto es incorrecto, por un lado porque el spot de AI no realiza ninguna crítica directa a nadie, sino que sólo enumera derechos de la Declaración Universal de Derechos Humanos e indica lo que deberían hacer estos gobernantes según las leyes internacionales. En cualquier caso, difícilmente puede realizarse una campaña de defensa de los derechos humanos sin denunciar las violaciones que se producen de los mismos. La crítica o denuncia es una forma habitual, lógica y necesaria en la defensa de los derechos humanos. Y defender los derechos humanos es un servicio público.

El segundo motivo en el que se basa la posición inicial de la Administración, que debe ser revisada por el Ministro de Industria (ver nota de prensa del Ministerio, último párrafo), consiste en que se dice que el spot debe ser calificado como publicidad política y por lo tanto prohibida, lo cual determina no sólo que no pueda emitirse en TV como publicidad gratuita, sino algo mucho más grave: que su emisión por cualquier emisora de TV pueda ser sancionada con multas de hasta 300.000 euros.

Dicha calificación supone considerar ilegal la emisión por parte de cualquier canal de televisión (artículo 9. 1c ley 25/1994) y sancionable como infracción grave (artículo 20.2 de la misma ley). 

Según Amnistía Internacional los derechos humanos son el consenso básico sobre el que se sustenta toda la legalidad internacional. Por ello, defender los derechos humanos no tiene ni puede tener en principio ninguna finalidad política, ya que sólo se trata de defender las reglas del juego universales.

¿Qué ha dicho Amnistía Internacional?

La calificación de publicidad política prohibida vulnera derechos como la comunicación libre de información veraz y la prohibición de la censura previa. Durante estos ocho meses no se ha podido emitir el anuncio y sigue sin poder hacerse por televisiones nacionales.

El objetivo de Amnistía Internacional con este anuncio no es trasladar una opinión política, sino difundir derechos humanos universales. De hecho lo que dicen las autoridades en el spot son artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos, de los cuales se cumple este año su 60 Aniversario.

Obviamente, esperamos que el spot haga reflexionar a las personas sobre el grado de cumplimiento de la Declaración Universal por parte de estos gobiernos. No hay que confundir “política” con “respeto a los derechos humanos”.

¿Qué es la exención de cómputo publicitario?

Las cadenas nacionales que aceptan los spots de las organizaciones sin ánimo de lucro requieren la mencionada certificación para que su duración no se tenga en cuenta como publicidad comercial; lo que técnicamente se denomina “exención de cómputo”. El papel del Ministerio consiste en aceptar o denegar esta certificación. Un anuncio (presentado por cualquier organización) cuya finalidad sea la del servicio público o carácter benéfico y se difunda de forma gratuita, puede conseguir la exención de cómputo publicitario.

¿Qué es publicidad política  prohibida?

Se considera publicidad política o propaganda la que busca la adhesión a una ideología, en España solo se permite la publicidad política de los partidos y sólo en  periodo electoral. Es decir, el Gobierno considera que la Declaración Universal de Derechos Humanos en boca de dirigentes mundiales es la adhesión a una ideología política y podría suponer un ataque a algún grupo político, como dice el Ministerio en su nota de prensa.

¿Qué antecedentes hay en España?

Según ha podido saber Amnistía Internacional, hasta ahora el Ministerio no ha negado la exención de cómputo a ninguna de las principales ONG internacionales por motivos políticos.

Sin embargo, en el año 2003, el Gobierno también negó la exención de cómputo al anuncio “Ponte en su piel” de Amnistía Internacional sobre malos tratos racistas en España. En aquel momento, el Gobierno de entonces obstaculizó su emisión y no justificó su negativa. La organización recurrió esta decisión ante los tribunales, que dieron la razón a Amnistía Internacional al considerar que la negación de la “exención de cómputo” debía ser motivada. La sentencia está pendiente de recurso ante el Tribunal Supremo.

«The deputy defence minister said the stepped-up rocket fire would trigger what he called a “bigger holocaust” in the Hamas-controlled coastal strip.»

Dicho a la manera de mi señora madre: Luego dicen que si dicen…

«Job», Adi Nes, 2006

«Job», (c) Adi Nes, 2006

http://www.praz-delavallade.com/adines/bible/bible.html