De vós aprenc i desaprenc altern,
dels vostres fulls, de les vostres paraules,

En realidad es una tontería (lo escribo así, como si de verdad no importara, como si de verdad no supiera de sobra que todo lo que sale por aquí es, más o menos, una tontería; como si hubiera que guardar, penoso, las apariencias). El caso es que trasteando, un poco sin rumbo, por el artículo xviii, «Del oficio del sastre» (في صنعة الخياط) de la Gramática arábigo-española, vulgar y literal, con un diccionario arábigo-español, en que se ponen las voces más usuales para una conversación familiar, con el Texto de la Doctrina cristiana en el idioma arábigo de Fray Francisco Cañes («guardián, y cura, que ha sido del Convento de San Juan Baptista en Judéa, y del Colegio de Padres Misioneros Españoles en Tierra Santa, en la Ciudad de Damasco», Madrid, «En la imprenta de don Antonio Pérez de Soto», 1775), me he encontrado (pág. 233) con algo inesperado (una serendipia, supongo):

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אמר ר’ זירא אמר רבא בר זימונא אם ראשונים בני מלאכים אנו בני אנשים ואם ראשונים בני אנשים אנו כחמורים ולא כחמורו של ר’ חנינא בן דוסא ושל רבי פנחס בן יאיר אלא כשאר חמורים

Dijo rabí Zera que había dicho Rabba bar Zimmuna: – Si los primeros sabios eran criaturas angélicas, nosotros somos [tan solo] hombres. Pero si los primeros sabios eran hombres, nosotros somos [tan solo] burros. Y no iguales al burro de rabí Ḥanina ben Dosa o al de Pinḥas ben Yaˀir, sino vulgares burros

Talmud de Babilonia, tratado Šabbat, folio 112, lado verso.

In the first of the two keynote lectures Ora Schwarzwald (Bar Ilan) spoke of “The linguistic unity of Hebrew: Colloquial trends and academic needs”. […] After discussing in detail some linguistic features of Modern Hebrew, Professor Schwarzwald commented on the prevalence of so-called ‘thin’ or impoverished language (lashon razah) in Israel today, which she explained with reference to a number of factors: a feeling of power after the 1967 war; American influence; television; secularization; and changing educational programmes and methods. She went on to discuss two approaches to language teaching, the ‘textual’ and the ‘communicative-pragmatic’ methods. The prevalence of the latter contributes to the impoverishment of the language and to a poor knowledge of the classical Hebrew sources. […] Professor Schwarzwald concluded her presentation with some instructive and entertaining examples of contemporary spoken and written Hebrew.

En la primera de las ponencias plenarias, Ora Schwarzwald (Universidad de Bar Ilán) habló de «La unidad lingüística del hebreo: rasgos coloquiales y necesidades académicas». […] Habiendo tratado con detalle de algunas características lingüísticas del hebreo moderno, la profesora Schwarzwald comentó la preeminencia de la llamada lengua light o empobrecida (לשון רזה) en el Israel actual, que explicó en relación con diversos factores: un sentimiento de poder tras la guerra de 1967, la influencia americana, la televisión, la secularización, y los cambiantes programas y métodos pedagógicos. Trató a continuación de dos métodos de enseñanza de lenguas, el «textual» y el «pragmático-comunicativo». La preeminencia de este último contribuye al empobrecimiento de la lengua y a un conocimiento mediocre de las fuentes hebreas clásicas. […] La profesora Schwarzwald terminó su exposición con algunos ejemplos, tan instructivos como entretenidos, de hebreo contemporáneo, tanto hablado como escrito.

Nicholas de Lange, reporte del coloquio «The Teaching of Hebrew in European Universities», 2005.

«Louis XIV et figures allégoriques présentant le dictionnaire de l'Académie françoise» (s. xvii)

In [Dr Johnson’s] Dictionary he says, “I have studiously endeavoured to collect examples and authorities from the writers before the restoration, whose works I regard as the wells of English undefiled, as the pure sources of genuine diction.” It is curious to find writers later in the century, such as Priestley, Sheridan, and the American Webster, looking back upon the Restoration and the period of Swift himself as the classical age of the language. It is apparent that much of this talk springs merely from a sentimental regard for the past and is to be taken no more seriously than the perennial belief that our children are not what their parents were. Certainly the corruptions that Swift cites seem to us rather trivial. But the significance of such utterances lies in the fact that they reveal an attitude of mind and lead to many attempts in the course of the century to “purify” the language and rid it of supposed imperfections.

There have always been, and doubtless always will be, people who feel a strong antipathy toward certain words or expressions or particular constructions, especially those with the taint of novelty about them. Usually such people do not make their objections felt beyond the circle of their friends. But occasionally an individual whose name carries weight and who is possessed with a crusading spirit offers his or her views to the public. However much the condemned usages may represent mere personal prejudice, they are often regarded by others as veritable faults in the language and continue to be condemned in words that echo those of the original critic until the objections attain a currency and assume a magnitude out of all proportion to their significance. Such seems to have been the case with the strictures of Dean Swift on the English of his day.

En el Diccionario [del Dr. Johnson] dice: «Me he esforzado con ánimo estudioso en recoger ejemplos y autoridades de los escritores anteriores a la Restauración [de Carlos II], cuyas obras considero que son los pozos del inglés inmaculado, fuentes prístinas de la dicción genuina». Resulta curioso encontrar escritores posteriores aunque del mismo siglo, como Priestley, Sheridan y el Diccionario americano de Webster, que toman retrospectivamente la Restauración y la misma época de Swift como épocas clásicas de la lengua. Es obvio que buena parte de estas pláticas nacen de una mera concepción sentimental del pasado y no debe tomarse con mayor seriedad que la inmarcesible creencia de que nuestros hijos no son lo que fueron sus padres. No cabe duda de que las deturpaciones de que habla Swift nos parecen bastante banales. Pero el significado de tales declaraciones reside en que revelan un cierto estado de opinión y conducen, a lo largo del siglo, a numerosos intentos de «purificar» el idioma y librarlo de esas supuestas imperfecciones.

Siempre ha habido, y sin duda siempre habrá, gente que sientan una fuerte antipatía respecto de algunas palabras o expresiones o construcciones concretas, de forma especial las mancilladas por la tacha de lo novedoso. Tales personas no suelen difundir sus objecciones más allá de su círculo de amistades pero, de tanto en tanto, una persona de cierto renombre, poseída de un espíritu de cruzada, ofrece sus puntos de vista al gran público. Por mucho que tales juicios condenatorios de algunos usos representen un mero prejuicio personal, los demás suelen considerarlos ejemplos de verdaderas faltas del idioma y perpetúan su condena en fórmulas que reflejan lo dicho por el primer crítico, hasta que las objecciones se vuelven de uso corriente y asumen unas magnitudes totalmente desproporcionadas respecto de su significado real. Tal parece haber sido el caso de lo que reprochó el deán Swift a la lengua inglesa de su época.

— Albert C. Baugh, A History of the English language, primera edición de 1951, quinta edición revisada por Thomas Cable, Londres, Routledge, 2002, págs. 258-259.

¡Ay, las habas! Las habas cocidas. Y sus flatulencias. Y el engaño de querer aposentarse en una cátedra para no oler sus flatulencias. Pero nada, no hay manera: se ven. Se huelen. No tienen remedio las habas cocidas.

Hubiera sido tan instructivo como entretenido haber estado en Oxford en 2005 para escuchar a Ora Schwarzwald. Pardiez que lo hubiera sido.

«Humility», After virtue, Wim Mertens (1988).

Is e in fer cetna tra Fenius Farsaidh arainig inna ceithri aipgitri·sea ·i· aipgitir Ebraidi agus Grecda agus Laitinda agus in beithi-luis-nin in ogaim agus is airi is certiu in dedenach ·i· in beithe air is fo deoidh arricht.

Hete aquí que Fenius Farsaidh es el mismo hombre que descubrió estos cuatro alfabetos, a saber, el hebreo, el griego y el latino, y el Beithe Luis Nin de Ogham, y a esto es debido que el último, a saber, el Beithe, es más exacto porque fue descubierto el último.

George Calder (editor y traductor), Auraicept na n-éces («the scholars’ primer; being the texts of the Ogham tract from the Book of Ballymote and the Yellow book of Lecan, and the text of the Trefhocul from the Book of Leinster»), Edimburgo, John Grant, 1917, pág. 88 (traducción española a partir de la inglesa).

Els sociolingüistes s’han deixat entabanar en massa ocasions pels brillants resultats obtinguts per la promoció de l’hebreu al llarg del segle xx, especialment destacables si parem esment als segles transcorreguts des que aquesta llengua va quedar confinada exclusivament a l’esfera religiosa. Un sociòleg competent, però, no hauria de restar obnubilant davant l’aparent espectacularitat del cas. En bona mesura, la història anterior no resulta gaire decisiva de cara a explicar l’èxit o el fracàs de la promoció d’una llengua, al contrari del que ocorre amb la seva posició social en el moment d’iniciar-se el procés. […] Davant l’omissió d’aquests factors o d’altres equivalents, però, el més probable és que qualsevol temptativa de normalització lingüística desemboqui en el fracàs o, a tot estirar, assoleixi uns èxits molt minsos. El cas de la promoció de l’irlandès en constitueix l’exemple més notori. […] Al cap i a la fi, no hauria de sorprendre’ns, ateses les condicions socials d’Irlanda, on l’anglès era des de feia temps la llengua comuna i només una minoria d’irlandesos estava familiaritzada amb l’idioma que hom pretenia promoure. A més a més, els incentius materials de caràcter laboral, escolar, etc. van afavorir sempre aquell. […] A l’entremig d’ambdos casos, existeix tota una casuística mereixedora d’una anàlisi detinguda que no podem dur terme ací. […]

 

Dublín, Royal Irish Academy/Acadamh Ríoga na hÉireann, manuscrito n.º 23 P 12, f. 170, lado recto (detalle): «Fege finn» (c. 1390 EC).

Dublín, Royal Irish Academy/Acadamh Ríoga na hÉireann, manuscrito n.º 23 P 12, f. 170, lado recto (detalle): «Fege finn» (c. 1390 EC).

Los sociolingüistas se han dejado engatusar en demasiadas ocasiones por los brillantes resultados obtenidos por la promoción del hebreo a lo largo del siglo xx, especialmente destacables si caemos en la cuenta de los siglos que habían transcurrido desde que esta lengua quedó confinada exclusivamente a la esfera religiosa. Un sociólogo competente, sin embargo, no debería quedarse obnubilado ante la aparente espectacularidad del caso. En buena medida, la historia anterior no resulta particularmente decisiva si se quiere explicar el éxito o el fracaso de la promoción de una lengua, al contrario de lo que ocurre con su posición social en el momento de iniciarse el proceso. […] Si se omiten estos factores u otros equivalentes, lo más probable es, sin embargo, que cualquier tentativa de normalización lingüística desemboque en el fracaso o, como mucho, alcance unos éxitos menguados. El caso de la promoción del irlandés constituye el ejemplo más notorio. […] Al fin y al cabo, no debiera sorprendernos, dadas las condiciones sociales de Irlanda, donde el inglés era desde tiempo atrás la lengua común y solo una minoría de irlandeses estaba familiarizado con el idioma que se pretendía promover. Además, los incentivos materiales de carácter laboral, escolar, etc., favorecieron siempre aquel [el inglés]. […] A medio camino de ambos casos, existe toda una casuística merecedora de un análisis detenido que no podemos acometer aquí. […]

 

Josep J. Conill (que digo yo que será casualidad que sea de Castellón), Del conflicte lingüístic a l’autogestió: materials per a una sociolingüística de la complexitat, Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 2007, pág. 90 (vía las Eines de llenguaversión montaignesa – de Miquel Boronat).

 

(Hi ha qui en vol fer munició, de les ruïnes de Babel: «Hay quien quisiera convertir en munición las ruinas de Babel», Lluís Vicent Aracil i Boned).

Piazza delle Cinque Scole, finales del s. xix-principios del s. xx, Museo di Roma, Archivio Fotografico Comunale.

Piazza delle Cinque Scole, finales del s. xix-principios del s. xx, Museo di Roma, Archivio Fotografico Comunale.

Dos mejor que uno. No es que estuviera buscando cómo responder una pregunta («¿El hebreo tenía algún uso como lengua de comunicación oral en la época del Doctor Mirabilis) cuya respuesta lleva rondando por aquí más de la cuenta (y que acabará respondiendo más bien a una hipotética pregunta «¿Cuándo, cómo y cuándo fue el hebreo medio de comunicación oral en la Diáspora judía?») y me encontré en las preguntas con respuestas (o responsa si nos ponemos eruditos y latinos) de Moisés ben Israel Isserles (איסרלישׂ), que vivió entre 1520 y 1572 en Polonia, con dos respuestas que no esperaba. Juzguen ustedes:

וגם בהברת מבטא הלשון העברית שונים הם ביניהם בשיעור גדול כל כך, עד שרק בקושי מבינים האיטלקיים והמזרחיים את האשכנזים בדברם עברית ביניהם, ואין בהם אשר שפתותיהם ברור מללו בעברית על פי כללי הגראמאטיקה שקורין דקדוק, כמו האיטלקים.

Igualmente, en el acento con que pronuncian el hebreo se diferencian [judíos asquenacíes e italianos] en gran medida, hasta tal extremo que solo con dificultad entienden los italianos y los orientales a los asquenacíes al hablar hebreo entre ellos, ni hay entre ellos [los asquenacíes] que platiquen en hebreo con claridad según las reglas de la ‘gramática’ [sic], que llaman diqduq, como [hacen] los italianos.

כאשר גזר האפיפיור גריגוריוס הי”ג בשנת אלף חמש מאות שמונים ש”מ, שכמרים ידרשו בשבח הנצרות בבתי כנסיות של רומא, חיפשו אחרי דרשנים, כנראה מומרים, יודעי עברית כדי שהמתפללים יבינו אותם. סימן הוא שהבנת העברית המדוברת היתה נפוצה בין יהודי רומא.

Cuando decretó el papa Gregorio XIII en 1580 (¿«cómputo local» = ש”מ?) que los curas predicaran para gloria del cristianismo en las sinagogas de Roma, buscaron a predicadores, apóstatas según parece, que conocían el hebreo para que los fieles les entendieran. Es señal esto de que la comprensión del hebreo hablado estaba extendida entre los judíos de Roma.

Ambas noticias están tomadas del ¿ítem? (= סימן) n.º 130 de los responsa de Moisés b. Israel Isserles (¿o Isarles?), según la edición del rabino Asher Ziv, Jerusalén, Imprenta Hemed, 5731 (=1970), digitalizada por el Proyecto Responsa, que se corresponde con las págs. 202a-203b de esta edición, establecida a partir de las ediciones de Hanau, 5470 (=1712) y Amsterdam, 5471 (=1713).

Otro día seguiremos sacándole punta a tan ameno ítem (nos pasaremos un rato zascandileando por Italia. Nada de provecho, claro está, como se suele por aquí).

Die XXIIIIª, videlicet dominica in palmis, Dominus integre interfuit vigiliis. In capitulo pulchram fecit collationem, sententiam more Ordinis protulit. Antea tamen omnes fratres ibidem abbati sedenti suas attulerunt scedulas eius manum osculantes. Officium missae maioris celebravit Dominus. Interfuit Dominus regulari refectioni. Prandio sumpto, Dominus vacavit scrutinio suo. Religiosi erant numero triginta sex et XII fratres conversi. Fratres huius domus pene omnem latinum callebant eloquium tamquam hebreum. Paucas Ordinis cerimonias licet adhuc etiam senii corruptas observabant.

Subrepticia academia rabínica cisterciense, Cataluña, siglo xvi («Monestir Santas Creus», foto de Reinante El Pintor de Fuego, 12 de junio de 2009).

Subrepticia academia rabínica cisterciense, Cataluña, siglo xvi («Monestir Santas Creus», foto de Reinante El Pintor de Fuego, 12 de junio de 2009).

El día 24, Domingo de Ramos, Monseñor asistió al oficio de vigilias completo. En el capítulo pronunció un bello sermón y lanzó la sentencia de excomunión según la costumbre de la orden. Pero antes todos los hermanos presentaron sus cédulas al Abad, sentado allí mismo, besando su mano. Monseñor celebró el oficio de la misa mayor y comió en el refectorio regular. Después de comer se dedicó a su Investigación. Había treinta y seis monjes y doce hermanos conversos. Casi todos los hermanos de esta casa hablaban bien el latín como el hebreo. Observaban pocas ceremonias de la Orden y de forma corrompida, incluso las antiguas.

24 de marzo de 1532, del diario de viaje por la Península Ibérica (Peregrinatio hispanica) de Claude de Bronseval (secretario del visitador, Dom Edme de Saulieu, abad de Clairvaux), edición del texto latino de (Dom) Maur Cocheril (París, Presses Universitaires de France y Fondation Calouste Gulbenkian, 1970), traducción española de Francisco Calero (Madrid, Centro de Estudios Ramón Areces, 1991), págs. 74 (original latino) y 75 (traducción española).

Coda: Esto es lo que se llama coña gálica…

Y ya hablando de todo un poco, magnífico el ¿neologismo? hebreo para falsificabilidad (réfutabilité que dicen los hijos de Derrida): הפרכה. Conciso, directo, claro, sonoro, eufónico.