Escrit a la manera de Salom

Alçarà a poc a poc el meu dolor
la bona casa en els dies de l’erm?
Un petit foc que m’allunyi remences,
un llum mirat per la cansada nit.

Ulls des del fred esguarden amb fixesa,
prims llavis diuen tots els noms de la mort
i m’empresonen en una lenta cançó.
Com obriré camins al meu retorn?

Passos i temps em guien a la pau,
i crido amb antic mot el meu desig.
Però sentir només, sense comprendre,
no em salvarà del vell furor del vent.

Escrito a la manera de Salom: ¿Alzará poco a poco mi dolor / la buena casa de los días del yermo? / Un débil fuego que me aleje temores, / un candil mirado por la noche cansada. / Con fijeza los ojos miran desde el frío, / delgados labios dicen los nombres de la muerte / y me aprisionan en una canción lenta. / ¿Cómo abriré caminos para regreso? / Pasos y tiempos me guían a la paz, / y con palabra antigua grito mi deseo. / Pero sólo sentir, sin comprender, / no me salvará del viejo furor del viento.

Salvador Espriu i Castelló, del libro El caminant i el mur, 1954 (traducción de Andrés Sánchez Robayna y Ramon Pinyol Balasch).

«Surcos» es una parte del documental Perfiles, dirigido por Véred Kurlender, sobre distintas mujeres de las comunidades judías de Madrid,

una de las comunidades más pequeñas de Europa. Tiene algo de Kibutz, en el sentido en que todo el mundo se conoce. Pero al mismo tiempo, en Madrid están presentes todas y cada una de las situaciones y contradicciones de las comunidades judías de la diáspora de todo el mundo. Lo religioso frente a lo cultural, lo social frente a lo individual, lo público y lo privado. Y todo en acción.

La historia de esta película se cuenta aquí.

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תדבק לשוני לחכי אם לא אזכרכי אם לא אעלה את ירושלם על ראש שמחתי

Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare a Jerusalén como preferente asunto de mi alegría

Salmo cxxxvii, 6 (traducción de la «Biblia del Oso» de Casiodoro de Reina, Basilea, 1569).

בזמן ההוא התהפכה לשוני, ועם שהגיע ראש חודש תמוז נתקע לי בפה, עמוק עמוק בגרון, עמוק מן הגרון, המבטא הערבי. כך, כשהייתי באמצע הליכת רחוב, חזר אלי המבטא הערבי של סבא אנואר עליו השלום, וכמה ניסיתי להוציא אותו מתוכי ולהשליכו באחד הפחים הציבוריים ככה לא הצלחתי. ניסיתי ניסיתי לרכך את העי”ן לרכך את העי”ן כמו אמא, שעשתה זאת בילדותה נוכח המורים ושאר התלמידים, אבל זרים עוברים רק קיבעו אותי במקומי; ניסיתי לרכך את החי”ת ולעשות אותה כ”ף, ניסיתי להרחיק את הצד”י מן הסמ”ך, ניסיתי לצאת מן הק”ע העיראקית הזאת, ולא צלח המאמץ. ושוטרים התחילו לעבור מולי ברחובות ירושלים תקיפים, התחילו להצביע עלי ועל זקני השחור באצבעות מאיימות, התחילו להתלחש ביניהם בניידות, התחילו לעצור אותי ולדרוש בשמי ובזהותי. ואני מול כל שוטר עובר ברחוב הייתי מבקש לעמוד מהליכתי ולשלוף את תעודת הזהות שלי ולהצביע על סעיף הלאום ולומר להם, כאילו אני מסגיר סוד שיפטור אותי מאשמה גדולה: “אנא מן אל-יהוד, אנא מן אל-יהוד”.

Biblia hebrea transcrita en caracteres árabes, datable entre los siglos x al xiii.

Biblia hebrea transcrita en caracteres árabes, datable entre los siglos x al xiii.

في تلك الفترة انقلب لساني، وبحلول شهر تموز التصق بسقف حلقي، ثم بدأ يتزحلق بعيدا على صفحة الحلق حتى وصل إلى النطق العربي. وبينما كنت أسير في الشارع، ارتد إلي النطق العربي الذي كان يتلفظ به جدي أنور، عليه السلام، وكم حاولت أن أنتزعه من داخلي، وألقي به في واحدة من سلال القمامة العامة لكن دون جدوى. حاولت مخلصا أن أنطق حرف العين، همزة خفيفة مثل أمي، التي فعلت ذلك، في صباها، تفاديا لغضب المدرسين ونظرات التلاميذ الساخرة، لكن الغرباء الذين يمرون في الطريق ثبتوني في مكاني، حاولت أن أخفف حرف الحاء، وأنطقه خاء، حاولت أن أتصنع مسافة بين السين والصاد. جربت الهروب من هذه القاف العراقية. لكن لم تنجح محاولاتي. وبدأ رجال شرطة يكسو الحزم ملامحهم يمرون أمامي في شوارع “أورشليم”، أشاروا إليَ، وإلى لحيتي السوداء بأصابع متوعدة، تهامسوا فيما بينهم داخل “سيارات الدورية”، وبدءوا في إلقاء القبض علي، وسؤالي عن اسمي، وهويتي. أما أنا فكنت أريد أن أستوقف كل شرطي يمر أمامي، وأُشهر في وجهه بطاقة الهوية، مشيرا إلى خانة “القومية”، وأقول لهم، وكأنني أبوح بسر سينقذني من ذنب عظيم: “أنا من اليهود، أنا من اليهود”.

At that time, my tongue twisted around and with the arrival of the month of Tammuz the Arabic accent got stuck in my mouth, deep down in my throat. Just like that, as I was walking down the street, the Arabic accent of Grandfather Anwar of blessed memory came back to me and no matter how hard I tried to extricate it from myself and throw it away in one of the public trash cans I could not do it. I tried and tried to soften the glottal `ayyin, the way my mother had in her childhood, because of the teacher and the looks from the other children, but strangers passing by just rooted me to the spot; I tried to soften the pharyngeal fricative het and pronounce it gutturally, I tried to make the tsaddi sound less like an “s” and I tried to get rid of that glottal Iraqi quf and pronounce it like “k,” but the effort failed. And policemen started to head assertively towards me on the streets of Jerusalem, pointing at me and my black beard with a threatening finger, whispering among themselves in their vehicles, stopping me and inquiring as to my name and my identity. And for every passing policeman on the street I would want to stop walking and pull out my identity card and point out the nationality line and tell them, as if I were revealing a secret that would absolve me of tremendous guilt: “Ana min al yahoud, I’m a Jew.”

Por aquel entonces la lengua se me dio la vuelta y, al llegar el primer día del mes de tammuz, se me quedó pegada en la boca, al fondo fondo de la garganta, más hondo que la garganta, la pronunciación árabe. Ocurrió que, a mitad de atravesar una calle, me volvió la pronunciación del abuelo Anwar, que en gloria esté, y, por mucho que intenté sacármela de dentro y tirarla a una papelera, no lo conseguí. Intenté intenté suavizar la letra ‘ayn suavizar la letra ‘ayn como hacía mamá, cuando lo hacía de pequeña en presencia de sus profesores y los demás alumnos, pero los desconocidos que pasaban me dejaron quieto en mi sitio. Intenté suavizar la letra het y hacerla como una jota, intenté dejar lejos la letra sade de la ese, intenté salir de esta qaf iraquí, pero mi esfuerzo fue baldío. Y unos policías empezaron a pasar delante mí en las calles de Jerusalén con ánimo severo. Empezaron a señalarme con el dedo, a mí y a mi barba negra, con dedos amenazantes, empezaron a cuchichearse dentro de sus coches patrulla, empezaron a arrestarme pararme, a pedirme mi nombre y mi identificación. Y yo, delante de todos los policías que pasaban por la calle, pedía que se quitaran de mi camino y que me dejaran extraer mi cédula de identidad y señalar la línea de «nacionalidad» y decirles, como si expusiese un secreto que me fuera a librar de una enorme vergüenza: «Ana min alyahud, ana min alyahud». «Soy un judío, soy un judío».


El cuento breve de Almog Behar (אלמוג בֶּהַר) de título אנא מן אל-יהוד (Ana min alyahud: «Soy un judío»; dicho en árabe), del que solo he traducido el principio, ganó uno de los premios de relatos breves que convocó el diario israelí Haaretz en 2005. Lo tradujo al árabe el egipcio Muhammad ‘Abud (que diría yo que llevaba este blog, pero no me hagan mucho caso) y la traducción fue publicada en la revista cultural egipcia Alhilal. El cuento se ha publicado recientemente en un libro de relatos de Behar que ha publicado la editorial Babel en Tel Aviv. Bueno es que ustedes se me enteren de todo esto, aunque este apunte no sea en realidad más que un reconocimiento de la obra de Behar y de mi incapacidad para pergeñar con algún fundamento una traducción española de su poema חוט מושך מן הלשון («Un hilo que tira de la lengua») del libro de poemas homónimo publicado por la editorial Am Oved en 2009. Bueno, por eso y porque no sabe uno nunca con qué tejemanejes poéticos va a acabar uno en un pecio imprevisto de Canarias.

Actualización: Hurgando un poco para responder mejor a Joan-Carles en los comentarios, he encontrado una traducción al inglés del cuento completo, obra de Vivian Eden que no puede ser anterior a 2005 ni posterior a 2007. No sé si se ha llegado a publicar comercialmente. Para que sirva de complemento, incluyo la traducción inglesa del fragmento que yo he traducido al español. Por otra parte, a base de hurgar, veo que los guardianes de la tribu siguen trabajando a pleno a rendimiento en diversas encarnaciones.

Reactualización: Corregido un error de la traducción española.

Der Gebrau der Fremdwörter, um sich ein wissenschaftliches Air zu geben; der Stolz auf einige Verdeutschungen, wo dann regelmäßig das Fremdwort in Klammern wiederholt wurde. So mindestens ein dutzendmal: »›wuchshaft‹ (organisch)«. Die andern ähnlich gehandhabten sind mir entfallen. Das gelegentliche verräterische Betonen einer »strengwissenschaftlichen« Quelle. »Strengwiss.« sagt kein Wissenschaftler, es schickt sich nicht, Selbstverständliches zu erwähnen.

Victor Klemperer, [Eintrag für den] »13. Juni 1942, Sonnabend vormittag«, Tagebücher 1942 (Ich will Zeugnis ablegen bis zum letzten, Tagebücher 1933-1945), Berlin, Aufbau Taschenbuch Verlag, S. 128.

lingua-fora

Empleo de cultismos, para darse un air científico; orgullo de germanizar algunos cultismos, que luego se repiten sistemáticamente como tales entre paréntesis. Así una docena de veces, por lo menos: «wuchshaft (organisch)» [‘orgánico’]. Los otros ejemplos, empleados de modo parecido, los he olvidado. De vez en cuando, la delatora insistencia en una fuente «rigurosamente científica». Ningún científico dice «rigurosamente científico», no se subraya lo que es obvio.

Victor Klemperer, [apunte del] «13 de junio de 1942, sábado mañana», Quiero dar testimonio hasta el final: diarios 1942-1945, traducción de Carmen Gauger, Barcelona, Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores, 2003, pág. 128.

«An inconvenient shadow», foto de Lili Vieira de Carvalho, 3 de agosto de 2007.

Concretamente, un apunte contra la inflación identitaria en ciencias humanas y sociales (si es que fuesen cosas distintas) y los prejuicios y perjuicios que se derivan de la misma:

To conclude, in my critique of identity-based social thinking, I have presented three theses. First, I have argued that it is extremely important to recognize that identities can be plural (and not merely singular), even when they compete with each other. Second, it has been argued that identities can be chosen, and not just discovered, even when the choice is constrained (as all choices are). And third, I have also argued that identities, important as they are, are not all important, even when the broadest form of identity – identifying with all – is taken into account. Moral and political inclusion transcends the domain of identity. These issues are not only of interest for our social understanding, but also of relevance in facing some of the most difficult practical problems in the contemporary world. There is need for clarity on all this.

Amartya Sen, “Other people”, British Academy Lectures, impartida el 7 de noviembre de 2000.

Quizá algo de perogrullo, quizá, pero ya saben: hay que decirlo más.

In 1966 Gerson Cohen, then a professor of Jewish history at the Jewish Theological Seminary who later became its chancellor, gave a commencement address at Hebrew Teachers College in Boston that was later published as an essay entitled “The Blessing of Assimilation.” (collected in Cohen, Jewish History and Jewish Destiny New York: JTS, 1997, 145-156). In this essay Cohen argued that it is both inaccurate and historically short-sighted to view assimilation as, by definition, “bad for the Jews.” He writes, “A frank appraisal of the periods in which Judaism flourished will indicate that not only has a certain amount of assimilation and acculturation not impeded Jewish continuity and creativity, but that in a profound sense, this assimilation and acculturation was a stimulus to original thinking and expression, a source of renewed vitality. To a considerable degree, the Jews survived as a vital group and as a pulsating culture because they changed their names, their language, their clothing, and their patterns of thought and expression.”

Shaul Magid, «Which birthright? Why choosing home over homeland may not be so bad», Zeek, 13 de mayo de 2008.

[¿Que quién es Arquíloco? Arquíloco fue este y escribió, entre otras cosas, esto: ἀσπίδι μὲν Σαίων τις ἀγάλλεται, ἣν παρὰ θάμνωι | ἔντος ἀμώμητον κάλλιπον οὐκ ἐθέλων, | αὐτὸς μ᾿ ἐξεσάσωσα. τί μοι μέλει ἀσπὶς ἐκείνη; | ἐρρέτω· ἐξαῦτις κτήσομαι οὐ κακίω Un habitante de Sais ostenta hoy el brillante escudo / que abandoné a pesar mío junto a un florecido arbusto. / Pero salvé la vida. ¿Qué me interesa ese escudo? / Peor para él. Uno mejor me consigo»). Pero el Arquíloco que a mí me interesa es el de Juan Aranzadi. Aunque haber, hay a quien le disgusta. Dicho de otro modo, la conversión y la huida, aunque sea hacia dentro del país de uno y de uno mismo, me evocan en primer lugar los versos de Agustín García Calvo: Yo soy el acto de quebrar la esencia: / yo soy el que yo soy. Yo no conozco / más modo de virtud que la impotencia.]