Es la premunición de Sergent [sic] […] que confiere al individuo un estado crónico durante el cual puede llevar el germen de la infección, sin que él mismo sufra los brotes de la reinfección… [¿sic?] pero este germen toma definitivamente su asiento […] e intoxica constante y lentamente todos los humores orgánicos con los productos de su catabolismo […]. Como resultado final de este ataque permanente sobreviene, cuando no la muerte, la destrucción somática y psíquica del individuo y, a la larga, de la raza.

Ha sido leer la noticia en El País y no poder evitar pensar en un clásico: «¡En este local se juega!». Y no sería porque no lo hubieran dicho ya, con sonata y rondó, al alcance de todo el mundo. Yo, por mi parte, solo puedo felicitarme por el centenario de la Junta de Ampliación de Estudios y expresar mi curiosidad cívica no tanto por de dónde venimos, que eso tiene pinta ya de irremediable, sino hacia dónde vamos. Semanada clara y buena.

What we should seek in cross-cultural education are less bridges than a deep understanding of the boundaries. We can teach the boundary, we cannot teach the bridge.

Lo que se ha de buscar en la educación transcultural ha de centrarse más en una comprensión profunda de las fronteras que en fijar los puentes. Podemos enseñar la frontera, no los puentes.

Claire Kramsch, Context and Culture in Language Teaching, Oxford, OUP, 1993, pág. 228.