Ha sido verlo en la entrega de hoy de los libros digitalizados de la fabulosa Biblioteca del Estado de Baviera (Bayerische Staatsbibliothek) de Múnich y no he podido evitar el impulso: se lo tenía que poner por aquí.

Transcrito (el hebreo): מי שאינו יודע מה למעלה ומה למטה בספרים הופך דברי אלהים חיים. Traducido: Quien no sabe lo que está arriba y lo que está abajo en los libros, les da la vuelta a las palabras de Dios vivo.

Un clásico de ayer, hoy y supongo que siempre cuando amigos, conocidos y saludados, ignaros en las cosas de las escrituras que empiezan renglón a la derecha y se desarrollan hacia la izquierda, me ven manipulando un libro (encuadernados en general en el mismo sentido que la escritura, como por otra parte es lógico) en hebreo o en árabe es preguntarme: ¿Está del derecho o del revés? Nunca he sabido muy bien qué responderles, convencido como estoy de lo variado de la respuesta. Bien está que alguien nos advierta, como el anónimo (para mí) anotador de este libro, de los riesgos teológicos en que incurrimos al manipular lo que no sabemos porque ni sabemos por donde cogerlo. Como el apunte es rápido y mi ignorancia es mucha, no he podido encontrar una referencia de la fuente de esta frase. Despáchense a gusto en los comentarios contra mi ignorancia y sobre el particular, si tal es su gusto. No sean tímidos.

Por otra parte, se puede dejar dicho que la nota aparece en el lado verso del folio de la portada del librito, intitulado Liber aureus de phrasibus Ebraeis, escrito por Gottschalk/Godescalcus/Abdias Praetorius/Schultze –no luce hogaño nombres como los de antaño– sobre 1557 (por lo que dice el prólogo) aunque la edición que aquí tenemos sea la de Wittenberg de 1584. Hasta ahora, yo conocía al payo Gottschalk este por unas Grammatices ebraeae libri octo suyas, publicadas en Basilea en 1558 y de ser un irredento académico y filólogo (y hasta hebraísta, a la vista está), adepto de la herética pravedad (dicho sea al modo del Quinientos inquisitorial), línea fundadora melanchthoniana.