Tipos encollidos, sen pescozo, cetrinos, sudorosos, marraus, con grasa na cinta da bimba, con caspa no cuello de terciopelo do gabán, con uñas reberetadas de negro, con dentes coor de tabaco.

Tipos encogidos, sin pescuezo, cetrinos, sudorosos, marranos, con grasa en la cinta del sombrero de copa, con caspa en el cuello de terciopelo del gabán, con uñas ribeteadas de negro, con dientes color de tabaco.

Manseliña e lene dinamita, o xudeu é a gran forza desorganizadora, o formento da disolución social, que vai rillando os fundamentos de tódalas cousas.

Blanda y suave dinamita, el judío es la gran fuerza desorganizadora, el fermento de la disolución social, que va royendo los fundamentos de todas las cosas.

No soy un panegirista de todo lo que se hizo en España de fines del siglo xv a fines del xvii. Juzgo que a estas alturas esta tarea debe dejarse hoy encomendada a cierto tipo de funcionario distinguido. Por otra parte, en lo que al pueblo judío se refiere, no experimento aquella fruición que experimentan los filosemitas al tratar de todas las cosas de Israel.

Al saber de la existencia de una Historia de los judíos desde la destrucción del Templo (Barcelona, 1944) de Vicente Risco , de la que no tenía noticia, se me ha ocurrido que poner a Vicente Risco a hacer historia de los judíos es como pedirle a Serafín Fanjul que perorate de los moriscos. Y, ¡cáspita! Resulta que ya se ha puesto. No pudo llegar a saber don Claudio Sánchez Albornoz (presidente de la República española en el Exilio, entre otras cosas) lo largo y prolífico de su prole, hijos pródigos o ilegítimos, que a efectos cívicos igual valen. Don Claudio, esa castellanísima pluma, escribía:

Lo judío contribuyó a la forja de lo hispano no por caminos de luz sino por sendas tenebrosas. Compensada la deuda contraída por España con los pensadores, poetas, escritores y estudiosos hispano-hebreos con la no menos crecida que ellos a su vez contrajeron con España, no obstante las persecuciones que la grey mosaica padeció en la Península, ningún crédito puede alegar contra nosotros, a tal punto nos legó deformaciones y desdichas y dañó nuestro despliegue potencial y nuestro crédito histórico.

Los pueblos no pueden repudiar las herencias temperamentales que reciben de sus antepasados, ni pueden aceptar a beneficio de inventario los patrimonios endeudados que les transmiten sus mayores. Y para nuestro mal, los españoles hubimos de cargar con el pesado fardo del sombrío legado judaico; hubimos de recoger de los hebreos una herencia ponzoñosa.

y nosotros lo leemos aún hoy, todavía, sabedores, eso sí, de que era un alma prístina quien tales firmes principios nos comunicaba:

He sacrificado cuanto más puede amar un hombre a mi fidelidad a los más altos valores del espíritu, a mi respeto por los inalienables derechos de la persona humana y a mi fe en lo fecundo de la pacífica convivencia de las comunidades populares. Nadie puede por tanto atribuirme fobias bastardas.

A ver qué se habían creído, malsines, que están hechos unos malsines malpensados de cuidado. Convendría encomendarse de vez en cuando con ese salmo transformado que aparece en el proceso inquisitorial contra Juan López de Armenia en 1590: alabad al Señor las bajezas de la tierra.

Por orden y para no perderse: Vicente Risco, «Mitteleuropa», [revista] Nós, Orense, 15 de marzo de 1934; ídem, Mitteleuropa, Vigo, Galaxia, 1984, pág. 301 (citadas ambas en este estudio, primer y segundo tomo, de Olivia Rodríguez González, pág. 155); Julio Caro Baroja, Los judíos en la España moderna y contemporánea, Madrid, Istmo,  tomo primero, 1986 [1961], pág. 18; Claudio Sánchez AlbornozEspaña: un enigma histórico, vol. ii, cap. xiv: «Límites de la contribución judaica a la forja de lo español», Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1962 [1957], sin que les indique páginas, que el capítulo todo es más largo que un día sin pan y un puro viaje al corazón de las tinieblas; las estampitas corresponden, arriba y abajo respectivamente, al logo del restaurante kasher de La Coruña y a una página tapiz de la hoy llamada Biblia Kennicott, manuscrito n.º 1 del fondo homónimo de la Biblioteca Bodleyana de Oxford, volumen cuyo colofón está fechado el 3 de av de 5236 AM (24 de julio de 1476 EC) en… La Coruña, cuando nuestro Alfonso de Zamora debía de rondar la edad del destete, quizá en los alrededores o en la misma ciudad de Zamora.

Por otra parte, almas cándidas, si se piensan que estas son cosas viejas, viejunas, no podrán ustedes creer entonces nunca lo que pueden hacer de consuno las instituciones públicas y las iniciativas privadas.