A concrete expression of the nationalist positivism expressed in the manifesto in Zion, and a scholarly analogue to the Zionist goal of ingathering Jews from around the world, was the initiative undertaken by Dinur to establish the Central Archives of the Jewish People and Yad Vashem and with the support of David Ben-Gurion himself in 1950, to gather together eventually in an Institute of Microfilmed Hebrew Manuscripts, copies of over seventy thousand Hebrew manuscripts located in libraries around the world. The microfilms of Hebrew manuscripts and the archival documents were considered part of a Jewish モnationalヤ heritage. As a result of the young Israeli governments support, Israeli medieval Jewish scholarly research based on these thousands of Hebrew manuscripts, as well as archival sources, became one of the defining features of certain kinds of Israeli medieval Jewish historiography.

Although Hebrew manuscripts obviously were used earlier in Europe and the U.S. before the Institute came into existence, it encouraged their systematic use as never before by making them all available in one room, and only in Jerusalem.

Expresión concreta del positivismo nacionalista expresado en la orientación prográmatica [מגמתנו] de [la revista] Zion, que funcionaba además como analogía del objetivo sionista de reunir a los judíos de todo el mundo, fue la iniciativa impulsada por [Ben-Zion] Dinur [בן-ציון דינור] de fundar los Archivos Centrales del Pueblo Judío [הארכיון המרכזי לתולדות העם היהודי] y Yad Vashem [יד ושם] y, con el apoyo del propio David Ben-Gurion [דוד בן-גוריון] en 1950, de ir haciendo acopio, en un Instituto de Manuscritos Hebreos Microfilmados [המכון לתצלומי כתבי יד עבריים], de reproducciones de más de 70.000 manuscritos hebreos conservados en bibliotecas de todo el mundo. Los microfilmes de los manuscritos hebreos y los documentos de archivo eran considerado parte del patrimonio «nacional» judío. Gracias al apoyo de los jóvenes gobiernos israelíes, la investigación científica de fuentes medievales hecha por israelíes, basada en estos miles de manuscritos hebreos así como fuentes de archivo, se convirtió en característica definitoria de ciertos tipos de historiografía medieval judía practicada en Israel.

Aunque, por supuesto, en Europa y los Estados Unidos se había hecho uso de los manuscritos hebreos antes de que naciera el Instituto, este promovió que se usaran de forma sistemática como nunca antes se había hecho, al hacerlos accesibles en una sola ubicación y sólo en Jerusalén.

Ivan G. Marcus [איבן ישראל מרקוס], «Israeli Medieval Jewish Historiography: From nationalist positivism to new cultural and social histories», Jewish Studies Quarterly, vol. xvii, n.º 3, 2010, págs. 244-285 [249], versión revisada y expandida de «ההיסטוריוגרפיה הישראלית של תולדות היהודים בימי הביניים : מפוזיטיביזם לאומי להיסטוריה תרבותית וחברתית חדשה», Zion [ציון], vol. 74, 5769 AM/2009 EC, págs. 109-140, publicado dentro del volumen colectivo לזכור וגם לשכוח: מבט ישראלי אל העבר היהודי [Recordar y también olvidar: una mirada israelí al pasado judío], editado por Albert Baumgarten [אלברט באומגרטן], Jeremy Cohen y Ezra Mendelsohn [עזרא מנדלסון], Jerusalén, The Shazar Center, 2009.

Nada que no supiéramos de sobra, claro, pero conviene recordarlo de vez en cuando.