שָׁלוֹם רָב שׁוּבֵךְ, צִפֹּרָה נֶחְמֶדֶת,
מֵאַרְצוֹת הַחֹם אֶל-חַלּוֹנִי –
אֶל קוֹלֵךְ כִּי עָרֵב מַה-נַּפְשִׁי כָלָתָה
בַּחֹרֶף בְּעָזְבֵךְ מְעוֹנִי.

Avecilla hermosa, te saludo al volver / de tierras cálidas hasta mi ventana: / a tu voz que me adeuda lo que mi alma ha consumido / en invierno, cuando dejaste mi morada.

זַמְּרִי, סַפֵּרִי, צִפּוֹרִי הַיְקָרָה,
מֵאֶרֶץ מֶרְחַקִּים נִפְלָאוֹת,
הֲגַם שָׁם בָּאָרֶץ הַחַמָּה, הַיָּפָה,
תִּרְבֶּינָה הָרָעוֹת, הַתְּלָאוֹת?

Canta, cuenta, mi adorada avecilla, / de aquel distante país las maravillas, / ¿es que en aquel país de cálida belleza / se prodigan igual males y penurias?

הֲיֵרֵד כִּפְנִינִים הַטַּל עַל הַר חֶרְמוֹן,
אִם יֵרֵד וְיִפֹּל כִּדְמָעוֹת?
וּמַה-שְּׁלוֹם הַיַּרְדֵּן וּמֵימָיו הַבְּהִירִים?
וּשְׁלוֹם כָּל-הֶהָרִים, הַגְּבָעוֹת?

¿En lo alto del Hermón lloverá como gotas de perla el rocío / o lloverá, cayendo, como gotas de lágrimas? / ¿Y qué noticias hay del Jordán y sus aguas cristalinas, / de las sierras y collados?

וְאַחַי הָעֹבְדִים, הַזֹּרְעִים בְּדִמְעָה –
הֲקָצְרוּ בְרִנָּה הָעֹמֶר? –
מִי יִתֶּן-לִי אֵבֶר וְעַפְתִּי אֶל-אֶרֶץ
בָּה יָנֵץ הַשָּׁקֵד, הַתֹּמֶר!

Mis hermanos que trabajan y que siembran con lágrimas, / ¿habrán cogido alegres las brazadas? / ¡Quién me diese alas para volar al país / en que broten los frutos de almendros y palmeras!

כְּבָר כָּלוּ הַדְּמָעוֹת, כְּבָר כָּלוּ הַקִּצִּים –
וְלֹא הֵקִיץ הַקֵּץ עַל-יְגוֹנִי,
שָׁלוֹם רָב שׁוּבֵךְ, צִפּוֹרִי הַיְקָרָה,
צַהֲלִי-נָא קוֹלֵךְ וָרֹנִּי!

Por más que terminen mis lágrimas y pesares, / no habrá visto su fin mi aflicción. / Te saludo, mi avecilla querida, que vuelves: / ¡que se colme tu voz de gozo y alegría!

Haim Nahman Bialik (חיים נחמן ביאליק), que nació en 1873 en la Ucrania zarista y murió en Viena, en 1934, en el intervalo entre las dos últimas guerras civiles europeas y la destrucción física de la civilización de la que había formado parte activa (la de los judíos del centro y del este de Europa) fue muchas más cosas, vivo y muerto. Muerto fue, por ejemplo, uno de los poetas preferidos del poeta nacional palestino, Mahmud Darwish (محمود درويش). Vivo fue una de las luminarias del sionismo intelectual y proporcionó una parte nada desdeñable de su legado léxico a los israelófonos actuales. Sin Bialik, por ejemplo, los israelófonos tomarían aviones igual, pero no volarían en metosim (מטוסים), que es la palabra hebrea «moderna» para aviones, porque tal denominación se debe a Bialik. De igual manera, las polémicas en los periódicos israelíes en línea serían tan virulentas como obra de lenguaraces de necedad más rápida que amor por la discusión sosegada con el fin de llegar a vislumbrar las razones del otro, como ocurre ahora, pero ya no podrían echar mano de mandarse tguvot (תגובות) [«réplicas», «reacciones»] incendiarias, porque fue Bialik y no otro quien vehiculó en hebreo moderno precisamente ese substantivo como nombre que implicara la acción que el venerable Even-Shoshan (אבן שושן) describe como:

פְּעֻלָּה נֶגְדִּית, רֵאַקְצִיָּה, פְּעֻלָּה שֶׁבָּאָה כִּתְשׁוּבָה לְמַעֲשֶׂה מְסֻיָּם: מִצְמוּץ הָעַיִן הוּא תְּגוּבָה עַל אוֹר חָזָק. תְּגוּבַת הַגּוּף עַל גֵּרוּיִים שׁוֹנִים. שִׁעוּר הַתְּגוּבָה שָׁוֶה לַפְּעֻלָּה (מִכְּלָלֵי הַיְּסוֹד שֶׁל הַמֵּכָנִיקָה).

Acción contraria, reacción, acción que sobreviene en respuesta a un determinado hecho: el guiño de un ojo es una reacción a una luz fuerte. La reacción del cuerpo a diversos estímulos. El alcance de la reacción va pareja a la acción (de los principios básicos de la mecánica).

Sin Bialik, los israelófonos no podrían ni hacer fotos tal y como las hacen porque «cámara de fotos», matzlemá (מצלמה), pertenece también al acervo resultante del ingenio lingüístico del poeta.

Este poema que sale hoy por aquí, titulado «Al pájaro» (אל הציפור) es bastante más largo que las cinco estrofas que canta Avishai Cohen (אבישי כהן), jazzero polivalente de nacionalidad israelí que no es la primera vez que sale por aquí. El poema fue el primero que le publicaron a Bialik, en 1892, en el periódico Hapardés (הפרדס: «El huerto») de Odesa, uno de los principiales centros de la cultura judía del este de Europa, esa que fue y que ya no es y que nunca podrá volver a ser. Aquí tienen el poema hecho canción por Michael «Mosche» Milner e interpretado por Wolf Weintraub en un perfecto antecedente de la pronunciación pseudosefardí que luego se convirtió en la israelí que perdura hasta nuestros días. La grabación es de 1934 y es la primera vez, que se sepa, en que se grabó la canción. Si les da por pensar que la melodía tiene un poso (algo lúgubre) a chantre asquenací, no se equivocarán.

La confirmación de que cualquier tiempo pasado no fue mejor la aportan a este breve apunte ese José Luis Perales israelí, oriundo de Mequinez en Marruecos en lugar de Cuenca en España, que es Avi Toledano (אבי טולדנו), que perpetró una versión de «Al pájaro» en los ingratos años 60: esta. Según gustos va esta versión de Nechama [=/nejamá/] Hendel (נחמה הנדל): a mí me suele producir cierto repelús de inspiración palestina. Eso sí, canta alguna estrofa más del poema. Y quizá fuera verdad, como suele decirse, que fuera la voz más bella de Israel.

Quizá el encanto de la versión de Avishai Cohen resida en que, para hacerlo más libre, a la avecilla querida de Bialik le ha cortado un par de alas:

¿Me traes el saludo de mis hermanos en Sión, los que lejos están que me están tan cerca? ¡Ay, felices! ¿Podrán llegar a saber que soportaré, ¡ay!, tantos penares?

Creo que esta poda de ramas vuelve al poema y a la canción algo más universales, casi como cambiarle la música tirando a poco afortunada que se le ha añadido al poema a lo largo de los años. A veces, y no puedo dejar de notarlo, se precisa cortarle algún exceso de plumaje a los pájaros de la libertad. Incluso hay que cortarles algún ala, contra lo que pudiera parecer.

En la postal salen retratados Bialik, Mordechai Ben-Ammi (מרדכי בן עמי), Sholem Aleijem (שלום-עליכם) y Méndele Móijer Sfórim (מענדעלע מוכר ספֿרים) en Odesa en 1910, reunidos quizá tras haber leído Tres hombres en un bote (Three men on a boat).

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