«Maño, no vuelvas mucho a cantar que eso es cosa de maricones».

El Tío Charlot de Belchite (Aragón).

Lo mismo se pensaban ustedes que yo tenía el apellido Plumed de adorno. Como decíamos por aquí el otro día, nos vamos quedando solos para las fiestas, juntanzas y alifaras.

Esta es la albada del viento,
la albada del que se fue,
que quiso volver un día
pero eso no pudo ser.