Aquí, a su derecha, un mozalbete meando, vestido de folclore ultramarino. Aquí unos amigos. Y amigas.

Me pregunta Abú Maadnús por e-mail (imén, según el idiolecto de mi señora madre) que si tengo alguna idea de lo que quería decir don Moritz Steinschneider cuando soltó aquello de:

Ich schreibe über Juden, aber nicht für sie, nicht pro domo. Judenfeinde belehrt man nicht, am wenigstens durch Geschichte: das lehrt das Jahr 1892 recht eindringlich. Das „Männeken Piss“ in Brüssel wartet auf einen würdigen Gefährten. Die Kultur der alten Juden für das Recht der jetzigen in Anschlag zu bringen, wäre Verrat an dem unveräusserlichen Menschenrecht, das aus angeblichen Zweckmässigkeitsgründen von einer Majorität vergewaltigt, aber niemals gesetzlich beseitigt werden kann. Unrecht wird auch durch unparteiische Geschichte nicht verhütet, und wer schreibt sie? Die Geschichte der Töchterreligionen ist eine von unausgesetzten Mordanfällen auf die eigene Mutter; wenn jemals einer gelingt, so fallen die Thäter mit der That.

Escribo sobre los judíos, pero no para ellos, ni para la parroquia. Los enemigos de los judíos no se dejan convencer, y menos por la Historia: nos lo enseña el año 1892 de forma insistente. El «Manneken Piss» de Bruselas está a la espera de digno compañero. Reportar la cultura de los judíos antiguos a beneficio de los modernos sería traicionar el inalienable derecho humano, sería susceptible de ser violado con el supuesto fundamento de la conveniencia de una mayoría, pero nunca susceptible de obviarse con fundamento legal. La injusticia no puede evitarse ni por obra de la Historia imparcial, ¿y quién escribe tal cosa? La Historia de las religiones de las «descendientes» está compuesta de incesantes ataques homicidas contra su propia madre: cuando una lo consigue alguna vez, perecen victimarios con victimario.igo

Fragmentito que ya sacamos a colación por aquí. Y el caso (Abú Maadnús me tiene una confianza absolutamente desmerecida) es que yo no tengo ni idea de qué quería decir el bueno de don Moritz con lo del chavalillo que mea y el partenaire a la altura de su pública pichurrilla que ya se habría encontrado entre las filas (supongo) del parroquialismo judío de la época de don Moritz, siempre con tan buena salud antes y ahora (el parroquialismo, no don Moritz, que ese lleva ciento y tres años muerto y enterrado, y a su forma de hacer Historia le queda un telediario, para desgracia de todos, probablemente). Desinformado como soy, peor todavía (digo yo) es que tampoco tengo ni idea de a qué diantre se refería con lo de:

das lehrt das Jahr 1892 recht eindringlich.

nos lo enseña el año 1892 de forma insistente.

que seguro que es ignorancia mucho más grave que no tener ni idea de qué tiene que ver el Wissenschaft des Judentums con un bruselense inmemorial que mea, impúdico e impune, en una esquina.

Ahí quedan ustedes emplazados, que no va a ser uno siempre el erudito a la violeta, coña. Pasen por caja. Si son tímidos, ya saben. Si no, abajo en los comentarios, que compartir dóna gustet, que dicen por ahí lo que por aquí podíamos acotar con que compartir da gustirrinín.

Y no me meen fuera del tiesto, que está muy feo, diantre.

Declaramos inaugurada la semana de Yom Kippur (יום כיפור). «Penitenziagite!»