Llamado/Solicitud de artículos/contribuciones/participaciones; Convocatoria de propuestas (&c., &c.)

X ….Congreso… (Congreso/Taller/Simposio) [¿En qué se diferencian?] de ……………………………….

(subtema de una subdisciplina de un campo ya bastante limitado)

Descriptivo

…………………….. (Subtema) ha concitado en los últimos tiempos interés como campo separado de estudio por gente que se dedica a la investigación del mismo. Los últimos desarrollos en el campo permiten vislumbrar que (añádase hipérbole) se podrá mejorar la vida de todos los seres humanos sobre la Tierra para siempre jamás.

La presente convocatoria del máximo prestigio busca reunir a expertos de reconocido prestigio para un intercambio de resultados e ideas, y para echarse unas cañitas.

Se hará hincapié en «la originalidad y el rigor intelectual» (copia y pega del llamado de contribuciones del año pasado).

Entre los temas se encuentran [sin ser exhaustivos] (=señal de desesperación):

Tantas frasecitas con chispa como se pueda

¡Ponentes invitados!

(Lista de gente cuyos currículos provocan un interés en relación completamente desproporcionada con sus habilidades oratorias).

¡Ubicación! ¡Ubicación! ¡Ubicación!

(¿No has querido siempre ir a un lugar precioso y pasarte el día entero dentro de un palacio de congresos?)

(Fotos de playas soleadas y/o ruinas históricas)

¡Fechas importantes!

(Plazo de entrega del artículo)

(Plazo de verdad de entrega del artículo)

(Plazo de entrega si tu director de tesis es famoso)

(Bueno, vale, ¿qué más da? Somos gente guay: mándanos lo que sea, porfi, porfi, porfi…)

Comité de organización

(Catedrático con responsabilidad puramente nominal)

(Profesores ayudantes que lo hacen todo y nunca se les ocurrió que ser profesor iba a implicar quedarse despierto toda la noche grabando 200 CD-ROMs)

Patrocinado por

Organización con acrónimo

© Jorge Chan, PhD Comics, 25 de junio de 2010.

Empleo de la nostalgia

Amo el campus
universitario,
sin cabras,
con muchachas
que pax
pacem

en latín,
que meriendan
pas pasa pan
con chocolate
en griego,
que saben lenguas vivas
y se dejan besar
en el crepúsculo
(también en las rodillas)
y usan
la cocacola como anticonceptivo.

Ah las flores marchitas de los libros de texto
finalizando el curso
deshojadas
cuando la primavera
se instala
en el culto jardín del rectorado
por manos todavía adolescentes
y roza con sus rosas
manchadas de bolígrafo y de tiza
el rostro ciego del poeta
transustanciándose en un olor agrio
a naranjas
Homero
o semen

Todo eso será un día
materia de recuerdo y de nostalgia.
Volverá, terca, la memoria
una vez y otra vez a estos parajes,
lo mismo que una abeja
da vueltas al perfume
de una flor ya arrancada:

inútilmente.

Pero esa luz no se extinguirá nunca:
llamas que aún no consumen
…ningún presentimiento
puede quebrar las risas
que iluminan
las rosas y los cuerpos
y cuando el llanto llegue
como un halo
los escombros
la descomposición
que los preserva entre las sombras
puros
no prevalecerán
serán más ruina
absortos en sí mismos
y sólo erguidos quedarán intactos
todavía más brillantes
ignorantes de sí
esos gestos de amor…
sin ver más nada.

Ángel González

Esto es un poco (¿cómo les diría yo?) como la Selección [de la Federación] Española de Fútbol. O como ser del Espanyol de Barcelona. O de la Gimnástica Segoviana. O amante del tango en un país de pasodobles. Se hace porque se hace, porque tampoco es cuestión de andar amargándose por cosas tontas, porque esto de ir echándole horas a la vida es un arte de toma y daca y, a veces, una casa de «tócame Roque». Por eso fui: porque había que ir y por eso fui con una cosilla que contar. Ir por ir, me entenderán ustedes, hubiera sido una tontería. Al fin y al cabo, mejor que Moscú tenía que ser, eso seguro (¡ay, esas putas de vestíbulo del Cosmos! ¡Ah, esos chulos de pasillo travestidos de seguratas o ascensoristas! ¡Ese De Gaulle de solemne caricatura a la entrada!) Además, no conocía Raven[n]a y, qué quieren, aunque solo hubiera sido por cómo me decían que se comía… Parecía, además, que el titulillo (títulos: cuántos crímenes –o ponencias– se perpetran para justificaros) habíacausado cierta expectación: cinco personas expectantes en lugar de las dos o tres habituales (y unas doce de selecto público al final). Ustedes me permitirán, que no es por autobombo (y si fuera por bombo, huelga decir que el que mejor tocaría al caso sería el de Manolo); la cosa iba así:

The Italian paradoxes of Alfonso de Zamora (fl. 1516-1545): Abravanel on Latter Prophets from Jewish Italy to Converso Castile

o, lo que es mismo, arromanzado con menos papanatismo de anglófonos por accidente de tres al cuarto (¡latín, lengua universitaria ya! O mejor: ¡griego! ¡clásico! ¡que tiene acentos y esprítus y iotas subscritas!):

«Las paradojas italianas de Alfonso de Zamora (fl. 1516-1545): [el comentario de Isaac] Abravanel sobre los Profetas Posteriores, de la Italia judía a la Castilla conversa»

En fin, perdonen la salida. He pensado que convenía decirlo por si alguien venía a preguntarte por nuestro amor. Quede dicho por aquí e ilustrado por aquí. Todo muy de andar por casa, como solemos por aquí. Seguro que no les pilla de sorpresa a estas alturas, ¿verdad?

Cuidénseme este ratito y siempre.