Hoy presenta María Cristina Gallego Rubio su libro sobre Juana Capdevielle San Martín y aprovechan para hacer una jornada de recuerdo de la figura de Juana y de estudio de la época que le tocó vivir y de los rumbos torcidos que procuró enmendar. Ya sabéis que Juana es un amor repentino pero algo antiguo de quien subscribe: por una sonrisa estival en una fotografía, por una cierta emoción que me provoca pensar en su final atroz. Cuando descubrí la historia de Juana, apenas había algún rastro de esa misma historia en los libros de Historia. Que saquen ahora un monográfico sobre su persona es, de alguna modesta manera, una buena noticia. Una noticia ejemplar:

Mas, aunque parezca paradójico, el no haber hecho nada o casi nada tiene sus ventajas, por lo menos una muy grande, aunque no compense todos sus inconvenientes que se puede construir sin estorbos, de nuevo, y se puede, sobre todo, guiado por las experiencias ajenas observando sus éxitos y fracasos, tomar lo mejor […].