«cuatro madres de Israel…»

Entre mis aficiones más inexcusables y reprehensibles figura la de leer las cosas que publica Avraham Burg. Aprovechando las fechas en las que estamos, ha salido hoy un artículo suyo del que me ha parecido oportuno dejar traducido, a pura vuelapluma, un fragmento. En parte conecta con algo de lo que trataba Alan Brill el otro día en su blog The Book of Doctrines and Opinions. He aquí parte de lo que dice Burg:

כל הקריאה הגדולה ההיא, “שלח את עמי”, לא היתה מתאפשרת לולא תפישת החירות של חמש נשים אמיצות: יוכבד, אמו של משה, שהפרה את פקודת ההשמדה הפרעונית; שתי המיילדות שסייעו בידה; אחות משה, השמרטפית המקראית; ובת פרעה שהצטרפה למרי. הן היו הראשונות להבין את הדופק העמוק של לב הסוגיה והנהיגו את המהפכה האנושית, הלאומית והפמיניסטית הראשונה.

Tamaño llamamiento («Deja ir a mi pueblo»: Éxodo vii, 16) no se habría hecho posible si no hubiera sido por el sentido de libertad de cinco mujeres bravas: Yojébed, madre de Moisés, que infringió la orden de destrucción de Faraón; las dos comadronas que le prestaron ayuda; [Miriam,] la hermana de Moisés, la nodriza de la Biblia; y la hija de Faraón que se unió a la rebelión. Fueron las primeras que entendieron la profunda repercusión del meollo de la cuestión y dirigieron la primera revolución humanista, nacional y feminista.

לעצמן הן אמרו: אם פרעה – עריץ, מצרי, גבר – מוחלט ביכולותיו, משמע, אנחנו לא קיימות. רק אם עריצותו המוחלטת תישבר לרסיסים, תפרוץ החירות שלנו ותפרה את המין האנושי כולו. חירות של ה”אני” מתוך הגבלת מוחלטותו של האחר. בין היחיד והשלטון, כמו גם בין אדם לחברו. חירות של “עשיית מקום”, של דיאלוג והכלה של האחר והמתנגד לי. חירות כבוד האדם וכבוד הזולת. בלעדיה לא היינו נגאלים ממצרים ובלעדיה לא יתוקן העולם מהמצריות – השעבודיות, האפליה והשנאה – השוכנת עדיין בכל תחומי חיינו.

Se dijeron a sí mismas: si Faraón (déspota, egipcio, hombre) está convencido de su fuerza significa que nosotras no existimos. Solo si su despotismo absoluto se rompe en mil pedazos, hará irrupción nuestra libertad e inspirará a todo el género humano: la libertad del yo a través de poner límites al absolutismo del otro. Entre el individuo y el poder, tanto como entre el ser humano y su prójimo. Libertad de «hacerse sitio», de un diálogo e inclusión del otro y de quien se me opone. Libertad del respeto al ser humano y del respeto al prójimo. Sin ella no habríamos sido liberados de Egipto y sin ella no se enmendará el mundo de su naturaleza «egipcia faraónica» (el esclavismo, la discriminación y el odio) que anida todavía en cada ámbito de nuestra vida.

נשות הפסח הן פורצות הדרך לסמלי החג החדשים. מהפכת שוויונן לא הושלמה עדיין. בעבור רבים, רבים מדי, אפילו במתקדמות שבחברות, האשה היא עדיין “אחר”. קרובה אבל אחרת, נחותה ולא שווה. ומכאן ששוויונה של האשה הוא “מבחן הפסח” הראשון והעליון של כל חברה.

Las mujeres de la Pascua judía abren camino a nuevos símbolos de la Fiesta. Su revolución igualitaria no se ha cumplido aún. A causa de muchos, demasiados, incluso entre las progresistas de cada sociedad, la mujer es aún un «otro». Cercana pero diferente, inferior y desigual. De ahí que la igualdad de la mujer sea el «examen de Pascua» primero y superior de cualquier sociedad.

לא צריך לחכות אפוא לחג שבו אלוהים יירד שוב משמים ויושיע אותנו. פסח אינו עוד החג שבו כל סדרי העולם ישתנו, לנו יהיה אך טוב ולכל יריבינו רק מכות ונגעים. כי בפסח החדש הכל צנוע יותר, חלקי יותר ומוותר הרבה יותר. פסח יהיה לחג החוקה האוניברסלית של זכויות לכל. חג אחריות האדם מלמטה ולא ישועת אלוהים מלמעלה.

No se puede esperar, por tanto, que sea una fiesta en la que Dios vuelva a bajar de los cielos y nos salve. La Pascua ya no es la fiesta en la que vaya a modificarse el entero orden del mundo, en que a nosotros se nos conceda lo bueno y a nuestros adversarios solo plagas y aflicción. Porque en la nueva Pascua todo es más modesto, menos completo y mucho más improvisado. Pascua será la fiesta de la institución universalista de los derechos para todos. La fiesta de la responsabilidad humana desde abajo y no de la salvación divina desde arriba.

המצריות הקיומית נמצאת בכל אחד ואחת מאתנו, כעם וכיחידים, והישועה ממנה תהיה דווקא ברוח הרמב”ם שייחל בימי הביניים לגאולה: לא גאולה פרטית שלנו בלבד, אלא מציאות כלל-עולמית חדשה שבה עם לא יכבוש עם, אומה לא תשלוט בחברתה, אדם לא ידכא אדם, גבר לא יפלה אשה והרוב לא יתאנה לאחרים שבו.

El «egipcianismo faraónico» existencial se da en cada uno y cada una de nosotros, como pueblo y como individuos, y para salvarnos de ella tendremos justamente que seguir el espíritu de Maimónides, que ya en la Edad Media anhelaba la redención: no una redención que sea exclusivamente nuestra, sino una realidad global nueva en que un pueblo no conquiste a otro pueblo, una nación no gobierne a su congénere, una persona no subyugue a otra, un hombre no discrimine a una mujer y la mayoría no busque acosar a los diferentes que haya en su seno.

פסח החדש אינו מבשר רק את הגבלת כוחו של החזק למען החלש. הבשורה שהוא נושא בכנפיו שורשית עוד יותר. רק שחרור “האחר” משעבודי יביא לשחרורי מעבדותו. האדון והעבד, כמו האסיר והסוהר, שניהם כלואים באותו מתקן. מי שיקרא את הטקסט הקדמוני ככתבו, מעבר לשכבות המסננים שהערימו עליו דורות של פרשנים – רובם גברים או גבריים מדי – יראה בגאולת מצרים ההיא גם גאולה נוספת, אקטואלית: גאולת השוויון בין המינים, הגזעים, האמונות והמוצאים. ופסח יהיה לו ולה לחגיגת קשת השונויות. ארבעה בנים, ארבע בנות, ארבעה זרים, ארבעה אחרים. ארבע תשובות. כולם שונים כולם שווים. כולם ילדיו של המקום.

La Pascua nueva no es anuncio solo de que, a beneficio del débil, se le pondrán límites a la potencia del fuerte. La buena nueva que trae en sus alas es más de raíz aún. Solo liberar al otro de la esclavitud a la que lo someto traerá mi liberación de su esclavitud. El señor y el esclavo, como el prisionero y el carcelero, están ambos presos en el mismo aparato. Quien lea el texto antiguo según está escrito, más allá de las capas de filtros que han ido acumulando generaciones de exegetas (la mayoría hombres o demasiado viriles), verá en aquella liberación de Egipto una liberación adicional, actual: la liberación de la igualdad entre géneros, razas, creencias y orígenes. La Pascua se convertirá, para él y para ella, en un arco de lo que es diverso. Cuatro hijos, cuatro hijas, cuatro forasteros, cuatro otros. Cuatro respuestas. Todos diferentes y todos iguales. Todos hijos de este lugar.

Avraham Burg, «פסח, אבל אחרת» («Pascua, pero de otra manera»), Ha’aretz, 27 de marzo de 2010 (sábado, 12 de nisán de 5770).

Qué cosas tiene este Burg. Hasta de hacerme dudar de una opinión que mantenía firme hasta hoy mismo: que el verso A l’atzar agraeixo tres dons: haver nascut dona, de classe baixa i nació oprimida («A la fortuna agradezco tres dones: haber nacido mujer, de clase baja y nación oprimida») de Maria-Mercè Marçal no sea uno de los más sosos que se hayan escrito en catalán. Lo mismo no. Tampoco me sorprendería: yo me he metido en este viaje para llevarme, fundamentalmente, la contraria.

Raquel Garzón Israel de Tetuán (Marruecos, zona del antiguo Protectorado Español) canta אחד מי יודע («¿Y quién es quien los sabe?»), canción tradicional de la Pascua judía, en judeoespañol jaquetía. Grabación de Susana Weich-Shahak, Madrid, 1995.

Folios de la Haggadá de Pascua publicada en Guadalajara (ואדי אלחיגארה) en 1482: ¿primer impreso hebreo de la Península Ibérica?