How can we know the dancer from the dance?
¿Cómo distinguir a quien baila de lo que baila?
¿Cómo conocer a quien baila por lo que baila?
W. B. Yeats, «Among school children» (‘Entre niños de una escuela’), 1926

El primer amor, creo, debe ser el de la gente: etimológicamente, la «filantropía». Un puro juego de orígenes, esto de la etimología. Es lo más honrado que uno puede hacer con los orígenes: jugar con ellos. El segundo amor es, creo, el de la gente que, a veces, «habla» las palabras. Pero a veces no. A veces, «baila» las palabras. La variedad de amor en las palabras de los seres humanos no deja de fascinarme.

Hace unos días, leyendo el último post que escribió la Llenguaddicta sobre la lengua de signos (en que enlazaba una explicación breve pero bien jugosa que se da en este video) me di cuenta de una cosa. En el video de una canción que me había gustado particularmente del último disco de Idan Raichel, הכל עובר («Todo pasa»; es decir, ¿«πάντα ῥεῖ»?), lo que me había parecido al principio simplemente la coreografía que baila Meirav Cohen, ¿no sería acaso la canción interpretada en lengua de signos? Así que, movido por la curiosidad, indagué un poco. En realidad, no tuve que hurgar mucho: , la bailarina «baila» la letra de la canción «hablándola» en lengua de signos israelí. Según parece, la idea del videoclip fue del propio Idan Raichel y lo rodó el director Lior Moljo en la misma habitación de una casa de Kfar Saba que sale en la portada del disco, que fue el dormitorio de los abuelos de Raichel, ya fallecidos. Tuvieron que «construir» un árbol (!) en mitad de la habitación. Meirav Cohen preparó la coreografía con Maxim Cohen, un bailarín sordo con quien ella había participado en un conjunto de danza, formado por sordos, llamado «Bat Qol» (que, literalmente, significa «Hija de una Voz» y, principalmente, «Inspiración divina»).

Se mire por donde se mire, yo veo todas estas palabras francamente fascinantes. No sé ustedes. Todas y cada una de las palabras: las de las voces y las de las manos.

וכבר הייתי די רחוק ממך/ ולא נותרו לנו מילים לדבר

ורוח סחפה מפרש בודד/ בסוף הפכה אותו בודד יותר/ מכל חלום ורחש מתעורר

הכול עובר.

כל מה שפעם היה ונשכח/ היום הוא לא חוזר/ זה רק כל קמט שבעור נחרט

שהיום הוא כבר בוער יותר/ מתוך שאין דרך חזרה

והכול עובר.

כל עוד יום רודף לו יום ולילה לילה/ וכל עוד אין חדש על פני האדמה

טוב שרק נשארנו יחד/ וטוב שיש לנו למי לספר/ למרות הכול אין דרך חזרה

והכול עובר.

כל פצע שהגליד ושוב נפתח/ היום צורב יותר/ הוא מתאחה ומתחדש מעצמו

ושוב פורץ הכול ומתגבר/ כבר לא נשבר והופך למשבר

והכול עובר.

ואת זוכרת איך פעם היינו/ מול הרוח וכוחה הגובר/ ואחרי כל השנים הרעות

חזרו שנים טובות רבות יותר/ הזמן שלנו רץ קדימה תמיד

ולא עוצר.

Y ya estaba lo bastante lejos de ti / y no nos quedaban palabras con que hablar /

y un viento barría un velero solitario / que al final volvió más solitario / que cualquier sueño o murmullo que se despierte. / Todo pasa.

Todo lo que existió una vez y está olvidado / hoy ya no vuelve. / Es nomás una arruga que se ha grabado en la piel / que hoy quema todavía más / porque no hay vuelta atrás / y todo pasa.

Mientras le siga a un día otro día y una noche a otra noche / y mientras siga sin haber nada nuevo en este mundo / me alegro de haber estado juntos / y de que tengamos con quien platicar: / a pesar de todo no hay vuelta atrás / y todo pasa.

Toda herida cicatrizada y vuelta a abrir / provoca hoy un dolor más vivo. / Se cierra y se renueva ella sola / y todo irrumpe y todo se enseñorea. / Sin haberse roto, ya está por romperse / y todo pasa.

¿Te acuerdas, mi niña, de cómo estábamos una vez / frente al viento y a su fuerza irresistible / y después de todos los años malos / volvieron muchos años buenos. / El tiempo que tenemos corre siempre hacia adelante / y no se para.

Quien quiera ponerse al día sobre las cosas de las lenguas de signos, puede empezar por aquí, en catalán. En catalán, como podría ser en otro idioma, porque conviene recordar que hay tantas lenguas prescindibles como seres humanos: ninguna.

Semanada buena y clara.