תדבק לשוני לחכי אם לא אזכרכי אם לא אעלה את ירושלם על ראש שמחתי

Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare a Jerusalén como preferente asunto de mi alegría

Salmo cxxxvii, 6 (traducción de la «Biblia del Oso» de Casiodoro de Reina, Basilea, 1569).

בזמן ההוא התהפכה לשוני, ועם שהגיע ראש חודש תמוז נתקע לי בפה, עמוק עמוק בגרון, עמוק מן הגרון, המבטא הערבי. כך, כשהייתי באמצע הליכת רחוב, חזר אלי המבטא הערבי של סבא אנואר עליו השלום, וכמה ניסיתי להוציא אותו מתוכי ולהשליכו באחד הפחים הציבוריים ככה לא הצלחתי. ניסיתי ניסיתי לרכך את העי”ן לרכך את העי”ן כמו אמא, שעשתה זאת בילדותה נוכח המורים ושאר התלמידים, אבל זרים עוברים רק קיבעו אותי במקומי; ניסיתי לרכך את החי”ת ולעשות אותה כ”ף, ניסיתי להרחיק את הצד”י מן הסמ”ך, ניסיתי לצאת מן הק”ע העיראקית הזאת, ולא צלח המאמץ. ושוטרים התחילו לעבור מולי ברחובות ירושלים תקיפים, התחילו להצביע עלי ועל זקני השחור באצבעות מאיימות, התחילו להתלחש ביניהם בניידות, התחילו לעצור אותי ולדרוש בשמי ובזהותי. ואני מול כל שוטר עובר ברחוב הייתי מבקש לעמוד מהליכתי ולשלוף את תעודת הזהות שלי ולהצביע על סעיף הלאום ולומר להם, כאילו אני מסגיר סוד שיפטור אותי מאשמה גדולה: “אנא מן אל-יהוד, אנא מן אל-יהוד”.

Biblia hebrea transcrita en caracteres árabes, datable entre los siglos x al xiii.

Biblia hebrea transcrita en caracteres árabes, datable entre los siglos x al xiii.

في تلك الفترة انقلب لساني، وبحلول شهر تموز التصق بسقف حلقي، ثم بدأ يتزحلق بعيدا على صفحة الحلق حتى وصل إلى النطق العربي. وبينما كنت أسير في الشارع، ارتد إلي النطق العربي الذي كان يتلفظ به جدي أنور، عليه السلام، وكم حاولت أن أنتزعه من داخلي، وألقي به في واحدة من سلال القمامة العامة لكن دون جدوى. حاولت مخلصا أن أنطق حرف العين، همزة خفيفة مثل أمي، التي فعلت ذلك، في صباها، تفاديا لغضب المدرسين ونظرات التلاميذ الساخرة، لكن الغرباء الذين يمرون في الطريق ثبتوني في مكاني، حاولت أن أخفف حرف الحاء، وأنطقه خاء، حاولت أن أتصنع مسافة بين السين والصاد. جربت الهروب من هذه القاف العراقية. لكن لم تنجح محاولاتي. وبدأ رجال شرطة يكسو الحزم ملامحهم يمرون أمامي في شوارع “أورشليم”، أشاروا إليَ، وإلى لحيتي السوداء بأصابع متوعدة، تهامسوا فيما بينهم داخل “سيارات الدورية”، وبدءوا في إلقاء القبض علي، وسؤالي عن اسمي، وهويتي. أما أنا فكنت أريد أن أستوقف كل شرطي يمر أمامي، وأُشهر في وجهه بطاقة الهوية، مشيرا إلى خانة “القومية”، وأقول لهم، وكأنني أبوح بسر سينقذني من ذنب عظيم: “أنا من اليهود، أنا من اليهود”.

At that time, my tongue twisted around and with the arrival of the month of Tammuz the Arabic accent got stuck in my mouth, deep down in my throat. Just like that, as I was walking down the street, the Arabic accent of Grandfather Anwar of blessed memory came back to me and no matter how hard I tried to extricate it from myself and throw it away in one of the public trash cans I could not do it. I tried and tried to soften the glottal `ayyin, the way my mother had in her childhood, because of the teacher and the looks from the other children, but strangers passing by just rooted me to the spot; I tried to soften the pharyngeal fricative het and pronounce it gutturally, I tried to make the tsaddi sound less like an “s” and I tried to get rid of that glottal Iraqi quf and pronounce it like “k,” but the effort failed. And policemen started to head assertively towards me on the streets of Jerusalem, pointing at me and my black beard with a threatening finger, whispering among themselves in their vehicles, stopping me and inquiring as to my name and my identity. And for every passing policeman on the street I would want to stop walking and pull out my identity card and point out the nationality line and tell them, as if I were revealing a secret that would absolve me of tremendous guilt: “Ana min al yahoud, I’m a Jew.”

Por aquel entonces la lengua se me dio la vuelta y, al llegar el primer día del mes de tammuz, se me quedó pegada en la boca, al fondo fondo de la garganta, más hondo que la garganta, la pronunciación árabe. Ocurrió que, a mitad de atravesar una calle, me volvió la pronunciación del abuelo Anwar, que en gloria esté, y, por mucho que intenté sacármela de dentro y tirarla a una papelera, no lo conseguí. Intenté intenté suavizar la letra ‘ayn suavizar la letra ‘ayn como hacía mamá, cuando lo hacía de pequeña en presencia de sus profesores y los demás alumnos, pero los desconocidos que pasaban me dejaron quieto en mi sitio. Intenté suavizar la letra het y hacerla como una jota, intenté dejar lejos la letra sade de la ese, intenté salir de esta qaf iraquí, pero mi esfuerzo fue baldío. Y unos policías empezaron a pasar delante mí en las calles de Jerusalén con ánimo severo. Empezaron a señalarme con el dedo, a mí y a mi barba negra, con dedos amenazantes, empezaron a cuchichearse dentro de sus coches patrulla, empezaron a arrestarme pararme, a pedirme mi nombre y mi identificación. Y yo, delante de todos los policías que pasaban por la calle, pedía que se quitaran de mi camino y que me dejaran extraer mi cédula de identidad y señalar la línea de «nacionalidad» y decirles, como si expusiese un secreto que me fuera a librar de una enorme vergüenza: «Ana min alyahud, ana min alyahud». «Soy un judío, soy un judío».


El cuento breve de Almog Behar (אלמוג בֶּהַר) de título אנא מן אל-יהוד (Ana min alyahud: «Soy un judío»; dicho en árabe), del que solo he traducido el principio, ganó uno de los premios de relatos breves que convocó el diario israelí Haaretz en 2005. Lo tradujo al árabe el egipcio Muhammad ‘Abud (que diría yo que llevaba este blog, pero no me hagan mucho caso) y la traducción fue publicada en la revista cultural egipcia Alhilal. El cuento se ha publicado recientemente en un libro de relatos de Behar que ha publicado la editorial Babel en Tel Aviv. Bueno es que ustedes se me enteren de todo esto, aunque este apunte no sea en realidad más que un reconocimiento de la obra de Behar y de mi incapacidad para pergeñar con algún fundamento una traducción española de su poema חוט מושך מן הלשון («Un hilo que tira de la lengua») del libro de poemas homónimo publicado por la editorial Am Oved en 2009. Bueno, por eso y porque no sabe uno nunca con qué tejemanejes poéticos va a acabar uno en un pecio imprevisto de Canarias.

Actualización: Hurgando un poco para responder mejor a Joan-Carles en los comentarios, he encontrado una traducción al inglés del cuento completo, obra de Vivian Eden que no puede ser anterior a 2005 ni posterior a 2007. No sé si se ha llegado a publicar comercialmente. Para que sirva de complemento, incluyo la traducción inglesa del fragmento que yo he traducido al español. Por otra parte, a base de hurgar, veo que los guardianes de la tribu siguen trabajando a pleno a rendimiento en diversas encarnaciones.

Reactualización: Corregido un error de la traducción española.