«Ahora completamente vacía, la Calle del Estudioso, con la Iglesia de Earle Road al fondo, muestra su desolación mientras espera su postrer destino: el buldócer» («Scholar Street, Edge Hill», foto de Russ Oakes, 11 de enero de 2009).

«Ahora completamente vacía, la Calle del Estudioso, con la Iglesia de Earle Road al fondo, muestra su desolación mientras espera su postrer destino: el buldócer» («Scholar Street, Edge Hill», foto de Russ Oakes, 11 de enero de 2009).

Our Voyage having come to an end, I will take a short retrospect of the advantages and disadvantages, the pains and pleasures, of our circumnavigation of the world. If a person asked my advice, before undertaking a long voyage, my answer would depend upon his possessing a decided taste for some branch of knowledge, which could by this means be advanced. No doubt it is a high satisfaction to behold various countries and the many races of mankind, but the pleasures gained at the time do not counterbalance the evils. It is necessary to look forward to a harvest, however distant that may be, when some fruit will be reaped, some good effected. Many of the losses which must be experienced are obvious; such as that of the society of every old friend, and of the sight of those places with which every dearest remembrance is so intimately connected. These losses, however, are at the time partly relieved by the exhaustless delight of anticipating the long wished-for day of return. If, as poets say, life is a dream, I am sure in a voyage these are the visions which best serve to pass away the long night.

Habiendo llegado nuestro viaje a su fin, puedo ahora resumir brevemente las ventajas e inconvenientes, los quebrantos y placeres, de nuestra circunnavegación del mundo. Si alguien me pidiera consejo a la hora de emprender un largo viaje, solo podría responderle si le poseyera una afición profunda por una alguna rama del saber, que fuera aumentada por este medio. Sin duda uno puede sentirse de sobra satisfecho por el mero hecho de contemplar países distintos y las muchas razas de la humanidad, pero estas satisfacciones no contrapesan lo malo, que solo amortigua la necesaria expectativa de que la cosecha futura, por muy lejos que quede, dará algún fruto, que reportará algún bien. De las pérdida que se habrán de vivir, muchas son obvias, como la compañía de todos los viejos amigos o la de tener a la vista los lugares que están ligados a los más queridos recuerdos. Y pese a todo, estas pérdidas se mitigan por el infatigable deleite de anticipar el ansiado día de la vuelta. Si, como dicen los poetas, la vida es un sueño, estoy seguro de que en un viaje, estas son las visiones que mejor ayudan a que pase pronto la larga noche.

Charles Darwin, The Voyage of the Beagle (pongámoslo así por abreviar), cap. 21: «Mauritius to England».

(El viaje no ha acabado…)