«Inscripció bilingüe (llatí-púnic) del sponsor, teatre de Lepcis Magna», foto de Sebastià Giralt, 20 de agosto de 2007.

«Inscripció bilingüe (llatí-púnic) del sponsor, teatre de Lepcis Magna», foto de Sebastià Giralt, 20 de agosto de 2007.

Los alumnos llegados de otros países no tendrán que aprender español

Los alumnos que se incorporen al sistema educativo español procedentes de otros países no tendrán la obligación de examinarse de español. Podrán aprender, si lo desean, la lengua castellana, pero sin obligación de examinarse. El Ministerio de Educación recupera así las exenciones de español que el anterior ministro, Antonio Campos, del Partido Popular (PP), prácticamente eliminó.

El currículo de la enseñanza obligatoria, aprobado durante el mandato de Campos, atornillaba las posibles exenciones hasta reducirlas a la mínima expresión. Dicho texto establece que la exención podrá ser de un curso, pero, si el alumno sigue escolarizado, tras un periodo de dos años debe incorporarse al mismo ritmo de práctica del español de sus compañeros. La actual ministra, la socialista Isabel Celaá, va a cambiar esa situación sin dilaciones. Su equipo ya trabaja en la modificación del decreto del currículo escolar.

«Con el sistema Campos», explica la ministra a EL PAÍS, «los alumnos que procedían de otros países y entraban en el sistema educativo español, por ejemplo en primero de Bachillerato, se hallaban con que al curso siguiente debían examinarse de Selectividad con el español incluido, como si hubieran tenido todo su itinerario escolar con la lengua castellana». «Es una sinrazón que cualquiera que lleve a los tribunales lo gana», afirma.

Clases sin examen

«Israel (Arabic) xxxx Palestine (Hebrew)», foto de Lisa Goldman, 9 de junio de 2007.

«Israel (Arabic) xxxx Palestine (Hebrew)», foto de Lisa Goldman, 9 de junio de 2007.

Para modificar el decreto se abren dos opciones. Por un lado, suprimir directamente el artículo que habla de las exenciones y volver a la legislación de 1983, que viene a decir que los alumnos que han iniciado sus estudios fuera de España podrán ser eximidos de la enseñanza y evaluación del español.

Celaá no va a tomar ese camino: «Mi intención es abrir una nueva vía, que permita que los alumnos puedan ser eximidos de la enseñanza o de la evaluación. Es decir, puede que un niño entre en primaria y, aunque proceda de otro país, tenga capacidad de ponerse al día. O puede ocurrir que no se ponga al día. Entonces se le exime de la evaluación: podrá dar clases e ir aprendiendo, pero sin la presión de ser evaluado».

El decreto de la etapa Campos ha generado un colectivo de damnificados a los que hay que dar una solución rápida. «Hay gente de primero de Bachillerato a la que se les ha aplicado el decreto; debemos disponer medidas para que el año que viene no tengan la Selectividad con los requerimientos de español», abunda Celaá. «Nadie va a ser evaluado injustamente».

El Universal, 14 de agosto de 2009

«Bilingualism», foto de GiulioZu, 27 de agosto de 2005.

«Bilingualism», foto de GiulioZu, 27 de agosto de 2005.

En el guión original, al contrario de lo que explica la Ministra (regional, autonómica: sailburua) en ese mismo guión no tridimensional, si uno va a los tribunales con este guión que les propongo yo, pierde. Y pierde en igualdad de sinrazones, sea el desatino de naturaleza euskaldún o hispanófona. Y pierde por una evidencia tan constitucional como descabellada:

Artículo 3.1 del Título preliminar de la Constitución española de 1978:

El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

Que contradice en letra y espíritu al siguiente artículo (3.2):

Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.

Y que se despiporra a mandíbula batiente del siguiente (3.3):

La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

aunque continúa una tradición tan antigua como, al parecer, cívica:

El castellano es el idioma oficial de la República.

Todo español tiene obligación de saberlo y derecho de usarlo, sin perjuicio de los derechos que las leyes del Estado reconozcan a las lenguas de las provincias o regiones.

Salvo lo que se disponga en leyes especiales, a nadie se le podrá exigir el conocimiento ni el uso de ninguna lengua regional.

Constitución de la Segunda República Española, aprobada el 9 de diciembre de 1931, artículo 4.

Para buscar bilingüismo institucionalmente protegido por las Administraciones españolas de forma activa hay que irse… a Estados Unidos.

«Welsh / English Bilingual sign», foto de Humain, 2 de abril de 2006.

«Welsh / English Bilingual sign», foto de Humain, 2 de abril de 2006.