Las naciones no existen pero, para no existir, esos ectoplasmas identitarios tienen una marcha que ni la de los más célebres cementerios. Como humilde contribución a los cuarenta y ocho comentarios (a fecha del segundo día de Rosh Hashaná del 5770) que han glosado un apunte reciente en Cal Cento, aquí les traigo la crónica de un periodista israelí en la Fiesta Nacional de Cataluña del pasado 11 de septiembre, cuya primera noticia me llegó en inglés por los ‘relampagueos’ (llampegueigs) de El vigilant del far:

 

את התהלוכה הובילה לאטה ניידת משטרה, ואחריה צעדו מפגינים נושאי לפידים, מלווים בלהקת מתופפים. הם קראו בקול, נשאו דגלים והניפו שלטים: “קטלוניה איננה ספרד“. רק עוברי אורח מעטים גילו עניין בהפגנה הלילית, כשבסמטאות הסמוכות שקקו המסעדות והבארים. למחרת נתלו על המרפסות בברצלונה דגלי פסים בצהוב ואדום לכבוד יום הדיאדהב-11 בספטמבר, יומה הלאומי של קטלוניה. בערב באו אלפים לפארק, לקונצרט רוק בקטלנית. (…)

 

El desfile lo conducía lentamente un vehículo policial y, tras él, marchaban manifestantes portando antorchas, acompañados por tambores. Gritaban consignas, llevaban banderas y sostenían pancartas: «Cataluña no es España». Solo unos pocos viandantes mostraron interés en la manifestación nocturna, mientras los restaurantes y bares de las aceras a los lados reventaban de público. Al día siguiente, colgaban de las balcones de Barcelona banderas a rayas amarillas y rojas en honor de la ‘Diada’ del 11 de Septiembre, fiesta nacional de Cataluña. Por la noche miles de personas asistieron en un parque a un concierto de rock en catalán. […]

 

היום הלאומי מציין את הנכבהשל קטלוניה, נפילת ברצלונה לידי הספרדים לפני 295 שנה. אש תמיד דולקת במצבת הזיכרון לחללי המצור על העיר. שמירת המסורת מעוררת כבוד, ולקח בצדה: קשה מאוד ואולי אי אפשר לדכא רגשות לאומיים. הם מתקיימים גם אחרי דורות של כיבוש, הטמעה ודיכוי, ואחרי שהאוכלוסייה המקורית דוללה בגלי מהגרים מספרד וממרוקו. אך בניגוד לבסקים, שניהלו מאבק אלים, הקטלנים לוחמים על חירותם בדרכים דמוקרטיות. (…)

 

La Fiesta Nacional señala la ‘Nakba’ catalana, la caída de Barcelona en manos de los españoles hace 295 años. Un fuego perpetuo brilla en el memorial que recuerda a los que cayeron en el cerco de la ciudad. Que se conserve la tradición inspira respeto a la vez que sugiere una lección: es muy difícil, quizá imposible, suprimir los sentimientos nacionales. Siguen existiendo incluso después de siglos de ocupación, asimilación y represión y después de que la población original decrezca por oleadas de inmigrantes españoles y marroquíes. Pero, al contrario que los vascos, que llevan a cabo una lucha violenta, los catalanes pelean por su libertad por métodos democráticos. […]

 

בספרד (…) הרוב שולל את תביעת המיעוט להתבדלות מדינית, מעבר לאוטונומיה סמלית אבל מקבל אותה כחלק מהשיח הפוליטי הלגיטימי, ולא כאיום קיומי או חתרנות מסוכנת שנועדו לקרוע מהמדינה חבל ארץ יפהפה ומפותח. לכן אפשר לקיים תהלוכת לפידים כזאת בברצלונה, כשבצדה נמשכים החיים כרגיל. (…)

 

En España […] la mayoría rechaza la demanda de separación política que hace la minoría, más allá de la autonomía simbólica, pero la acepta como parte de la legítima discusión política, y no como una amenaza existencial ni un sabotaje peligroso que aspiran a desgajar del país a una región bellísima y desarrollada. Por esto pueden producirse desfiles como este en Barcelona mientras, a su lado, continúa la vida como siempre. […]

 

בספרד יש עוינות קשה לישראל וביטויי אנטישמיות בתקשורת אך בעבודה דיפלומטית ותקשורתית נכונה, אפשר למצוא ידידים ותומכים. גם את זה כדאי ללמוד מסוף שבוע בברצלונה.

 

En España hay una fuerte animadversión hacia Israel y expresiones de antisemitismo en la prensa pero, con un adecuado trabajo diplomático y de comunicación, se pueden encontrar amigos y partidarios. También esto conviene aprenderlo en un fin de semana en Barcelona.

 

Aluf Ben, ‘לפידים בברצלונה‘ («Antorchas en Barcelona»), Ha’aretz, 16 de septiembre de 2009.

 

Criaturita. Y una constatación: no sé cómo andaría el israelí de catalán (escaso de ciertas conjugaciones históricas, a mi entender). De español andaba flojo. Muy flojo. Flojísimo.

¡Ah, el nacionalismo! Glinka, Mussorgsky, Rimsky-Korsakov, Smetana, Dvořák, Grieg, Sibelius, Albéniz, Granados, Manuel de Falla. Hasta Villa-Lobos… Cuántos buenos momentos. Cuántas discusiones (de si son galgos o paellas). Cuánta vexilología por cortar. Cuántos periódicos que llenar.

 

«Vltava» (‘El Moldava’), Má vlast (‘Mi patria’) de Bedřich Smetana (1874), en la interpretación histórica del 12 de abril de 1990, primer día del Festival Internacional de Música «Primavera de Praga», por la Orquesta Filarmónica Checa, dirigida por Rafael Kubelík por invitación expresa de Václav Havel, Presidente de la República Checoslovaca.

 

(Actualización: Tras ardua lucha con el HTML se ha restablecido la integridad territorial del río Moldava, segunda parte.)