[En la misma serie.]

No es que Susana Pérez de Pablos, periodista de El País, no sepa inglés y sin embargo nos transmita la buena nueva:

Y en el otro lado del campo, los británicos. En posición de alerta. La prestigiosa revista de educación superior británica Times Higher Education ha dedicado al tema recientemente dos amplios artículos. Un editorial titulado Everyone is talking the talk. Es decir: todo el mundo está hablando la lengua.

(aunque to talk the talk sea una frase idiomática que tanto vale, en español, como «mucho lerele y poco lirili» y no esa traducción de Google Translate, «hablar la lengua», y que se suele complementar con to walk the walk, dizque «obras son amores y no buenas razones»)

sino que la inspiradora de su evangelio sociolingüístico, Ann Mroz, no sabe francés (ni poner acentos ni cedillas, que sin embargo si aparecen en un teclado inglés) aunque se permita pontificar sobre el francés y sus usos casi tanto como Susana Pérez de Pablos sobre el inglés y sus (futuros) esplendores:

Even the French, whose immortels in the Academie francaise devote hours to inventing French terms for Anglo-Saxon words such as “football” and “software” that creep into use.

Incluso el francés, cuyos «immortels» [inmortales] de la Académie française dedican horas a inventar términos franceses para palabras anglosajonas como «fútbol» y «software» que se van colando en el uso.

En resumen, a ver si va a haber que preguntar a los que saben, no sea que el catalán, hablado en Inglaterra (¿o Irlanda?) y por madrileños, también sea útil. Para entenderse, claro. Y para apreciarse, obvio.