La mesma Romana Latina hablaron los moradores en las vertientes de los Pirineos; empero por la vecindad del estudio de Letras que antiguamente tuvieron en Huesca los Romanos, tenian muchas dicciones Latinas; y como los moradores de aquella tierra fueron gente tosca, y mal mirada, corrompieron aquel Latin, y mezclaron Lengua Gascona, y formaron una Lengua muy confundida de Latin bárbaro, y corrompido, y de la Romana, y Gascona: y assí, sino es en Zaragoza, Ciudad principa], y cabeza de Aragón, que la propria Lengua Aragonesa se habla, toda la otra gente, que está en las fronteras de Gascuña, Navarra, Castilla, y Valencia, es muy agena de la verdadera Lengua Aragonesa. Pues entremos en Castilla, que es un reyno muy grande, compuesto, y ayuntado de muchos Reynos, donde el Rey, y su Corte siempre reside y tantos grandes señores, y Caballeros, y hay ciudades muy grandes, y populosas, donde se habla perfecta Lengua Castellana muy galana, cortesana, y graciosa, y muy esmerada, y estimada por todos los Reynos y Provincias del mundo, por ser muy inteligible, y conversable.Empero si nos imos por los linderos, y aledaños de Castilla, donde afrenta Aragón, Navarra, Vizcaya, Galicia, Portugal, Granada, en cuanto hay Algaravia, y Valencia, qué mixturas de Lenguas hallamos, que se le han apegado por la comunicación de los foranos, por cierto que es lástima ver, que en la Lengua Castellana aya tanta mixtura de términos, y nombres del Arábigo, y á les venido por la mucha comunicación, que por muchos años han tenido en guerra, y en paz con los Agarenos. Y hanse descuidado los Castellanos, dexando perder los proprios, y naturales vocablos, tomando los extraños: y desto rescibe la noble Lengua Castellana, no poco, sino muy grande perjuicio, en consentir, que de la mas que cevil, y abatida Lengua Arábiga tome vocablo, ni nombre alguno, pues en Castilla hay millares de Varones sabios, que en lugar de los Arábigos podrian hallar vocablos proprios á cualquier cosa, en demás teniendo la Lengua Latina, de la cual la Lengua Castellana pretende ser tomada del tiempo de los Romanos venidos á España; que pues la Latina es madre de muchas otras Lenguas, la Castellana se mejoraría grandemente, y conforme á lo dicho lo hallarán en la Lengua Valenciana, que por mas que en Reyno de Valencia habia dos tercios de Agarenos, que hablaban Arábigo, y en esta Era hay un tercio de convertidos que hablan Arábigo, jamás la Lengua Valenciana ha tomado, ni usado de palabra alguna Arábiga, antes por ser el Arábigo tan enemigo del Christiano, le tienen por muy aborrecido. Son estos conversos de la secta Mahomética á nuestra santa Fé Cathólica tales, que al cabo de cincuenta años, que son baptizados, jamas se ha podido acabar con ellos que dexen el Algaravia, y hablen Lengua Valenciana; y cuando mucho los apretamos, responden algunos de ellos: Por qué quereis que dexemos la Lengua Arábiga? Por ventura es mala? Y si es mala, por qué la hablan los Castellanos mezclada en su Lengua? Dexen ellos nuestra habla, y nosotros la dexaremos poco á poco! Y viniendo á contradecirles, un convertido bien avisado, en Lengua Castellana, dixo: No veis, que á los Castellanos les faltan muchos vocablos proprios, y por aquella falta toman de la Algaravia estos: Sartén, Azeite, Azeituna, Azeituno, Azebuche, Alhombra, Altamia, Candil, Alcuza, Alhuzema, Alquitara, Arrayan, Albahaca, Azaar, Adelfa, Azufeifo, Azucena, Azuleja, y muchos otros sin número. Y los rios casi todos son nombres de Algaravia, como Guadalquivir, Guadiana, Guadarrama, Guadalete, etc.

Rafael Martí de Viciana (1502-1574 [¿o 1580?]), Libro de las alabanzas de las lenguas hebrea, griega, latina, castellana y valenciana, Valencia, 1574.