junio 2009


«On a pris la Bastille plus d’une fois
Mais pour détrôner aucun roi
C’était pour changer à Châtelet
C’est moins glorieux, j’ le reconnais»
.
[Hemos tomado la Bastilla más de una vez
Pero no para destronar a un rey
Sino para cambiar en Châtelet:
Menos glorioso, ya lo sé.]


silhouette filles ParisIncitado por el campagnardismo irredento de Dani y Alexandre y por la rara circunstancia de que no tengo ningún plazo perentorio que venza hasta mañana a mediodía, remato la secuencia evocadora parisina con un tipo que de siempre me ha caído muy bien, Bénabar (admito correcciones, matizaciones y garrotazos por mis gustos musicales) y una canción dedicada a la principal actividad, inconfesada, de las parisinas y parisinos a partir de, digamos, abril, cuando empieza a haber esperanza de que no todo el año sea una sucesión de inmisericordes cielos encapotados. Muy literarios y todo lo que ustedes quieran, pero grises como unos altos hornos vizcaínos. ¿La actividad? Hombre, no hacer nada. ¿Qué esperaban? Yo siempre me apunto a las celebraciones tradicionales de la holganza. Bueno, y a las vanguardistas, también. Y puestos a holgar, no me pidan una traducción buena y encima rimada. Hombre, por favor…

Para los curiosos, la esperanza se pierde allá por primeros de septiembre para asumir con resignación lo gris y lluvioso del invierno parisino y darse, en lógica consecuencia, a la bebida (le beaujolais nouveau est arrivé!).

A ver si mañana nos ponemos serio (o sea, codicólogos o alfonsinos).

Certains matins elle révise son emploi du temps
Imagine ce qu’elle doit faire et se dit… et puis non
Elle paresse
Au ralenti elle glisse de la cafetière à la fenêtre
Elle aimerait entendre un disque mais il faudrait le mettre
Et rien ne presse

[Que dice que algunas mañanas se pone a mirar la agenda, se hace cuenta de lo que tiene que hacer y se dice… «¡Y una leche»!. Y ella, se pone a vaguear… Al ralentí se desliza, de la cafetera al ventanal. El caso es que le apetece oír un disco pero… es que primero hay que ponerlo. Y tampoco es que haya prisa…]

Mademoiselle paresse à Paris
Elle traîne, elle pérégrine
Son altesse caresse aujourd’hui
L’idée d’aller à la piscine

[Como si dijéramos que madmuasel hace el vago en París, arrastrada y peregrina. Su alteza suavemente sopesa para hoy la idea de ir a la piscina.]

Elle descend dans la rue, il est 16h, elle marche lentement
S’assoit sur un banc pour étudier le chemin le plus long
Le transport le plus lent
Le métro pourquoi pas mais y’a pas de grève en ce moment
Quant au bus il est trop tôt pour être bloqué dans les bouchons

[Que es como decir que baja a la calle, son las cuatro de la tarde, anda muy lenta. Se sienta en un banco para ver por donde se tarda más, el transporte más lento: ¿el metro? Por qué no pero no hoy no hay huelga. ¿Y el autobús? Muy pronto para que ande metido en atascos… ]

Le transport qu’elle préfère c’est la balançoire
On bouge d’avant en arrière en prenant du retard
Elle rallonge par le square
C’est la fermeture quand elle arrive au guichet
Elle s’en veut de rater de si peu, à quelques minutes près
Un peu plus elle rentrait
Faut pas compter sur la chance, alors demain elle jure
D’évaluer mieux les distances pour être bien sûr
D’arriver en retard
Sans rien devoir au hasard.

[Lo mismo que cantar que su medio de transporte preferido : el columpio; te mueves adelante, hacia atrás, y tardas cada vez más. Alarga por la placita y están cerrando cuando llega a las taquillas y se cabrea de no haber llegado por tan poco, unos minutillos de nada. Poco más y aún entraba: no puedes ir a ver si hay suerte. Pues mañana, lo jura, se asegurará de las distancias para estar segurísima de llegar tarde sin depender de la suerte.]

fillette aux lunettes de soleil

«Silhouette», foto de Benj Haisch, 14 de julio de 2007; Bénabar, «Paresseuse» (Perezosa), del disco Les risques du métier («Gajes del oficio»), 2003 ; «P», foto de Chase me…, 30 de septiembre de 2009.

«On nous apprend à vivre quand la vie est passée».
[Se nos enseña a vivir cuando se ha pasado la vida.]
Montaigne, Ensayos, libro I, capítulo xxvi

―Vale, ¿quién lee?

―Yo.

―Muy bien, Carole, lee.

―Quería hablar de un día especial durante mi reciente viaje a París. Toda mi vida había soñado con ir allí. Por eso he estudiado el francés aquí, en esta clase para adultos durante dos años. Salvé mi dinero y fui a París por seis días. Hasta cinco días después, sufría de jet-lag y estaba un poco cansada todo el rato.

Era mi primer viaje a Yuropa. Quería ir por dos semanas pero no he podido dejar a mis perros, Lady and Bumper, por tanto tiempo. Me gustaron mucho los museos y las calles de París. Tan solo la comida no era tan buena como yo me creía. Había considerado ir a París con un grupo, pero soy un persona muy independiente. Porque trabajo de cartera aquí, en Denver, estoy acostumbrada a andar todo el día. También quería tener una aventura auténticamente extranjera y quería practicar el francés.

―¿Sabe usted donde hay un buen restaurante por aquí?

―Eh… It depends. What kind of food do you like? [Depende. ¿Qué tipo de comida le gusta?]

―Oh, anything. [Bueno, cualquiera.]

―Do you like Chinese food? [¿Le gusta la comida china?]

―Sure. [Sí, claro.]

Dicen muchas cosas sobre París. Dicen que es donde los artistas encuentran inspiración. Dicen que es donde la gente va a buscar algo nuevo en la vida suya. Dicen que van para encontrar el amor. Por supuesto, a mi edad, yo no tenía expectativas por todo eso. Pero, durante esos días, tuve muchos pensamientos sobre mi vida. He pensado en si hubiera nacido en París, o si un día tuviera mucho dinero [se trabuca]… podría vivir allí. Imaginaba repartir el correo en una calle así y conocer a la gente que vivía allí. Estoy segura de que son muy simpáticos. He visitado un cementerio famoso donde está enterrada mucha gente famosa. He visto la tumba de Jean-Paul Sartre y de Simón Bolívar. Mi libro dice que eran dos famosos escritores franceses y que se querían mucho y por eso están enterrados el uno al lado del otro. Y he visto la tumba de un hombre que se llama Porfirio Díaz. Mi libro dice que fue dictador de México por treinta y cinco años. Era interesante estar al lado de un hombre poderoso que ahora no puede hablar ni moverse como yo puedo. Pensé en mi hermana Patty, que murió muy joven, y he pensado en mi madre, que murió de cáncer el año pasado. Un día yo también seré enterrada y tal vez nadie me visitará. Pero me da igual porque estaré muerta. Pero no soy una persona triste. Al contrario. Soy una persona feliz con muchos de los amigos y dos perros maravillosos. Solo que a veces pienso que estaría bien tener alguien con quien compartir las cosas. Por ejemplo, cuando veo París de un rascacielos, yo quería decirle a alguien: «Es bonito, ¿verdad?». Pero nadie hay. Pensaba en mi exnovio Dave si le gustaría este viaje. Pero me he sentido un poco estúpida, porque hace once años que no hablo con él y ahora está casado con tres hijos. Después he encontrado un parquecito muy bonito. Me senté en la parque y me he comido un sandwich que he comprado. Estaba muy bueno. Luego, algo ha sucedido. Algo difícil de describir. [niños chillando. Se oyen conversaciones.]

Sentada allí y estar sola en un país extranjero, lejos de mi trabajo y de toda la gente que conozco, un sentimiento ha venido a mí. Era como si acordara de algo que nunca he conocido o que había esperado siempre pero no sabía el qué. Tal vez era algo que había olvidado o algo que he echado de menos toda la vida. Solo puedo deciros que he sentido, al mismo tiempo, la alegría y la tristeza. Pero no demasiada tristeza, porque me sentía viva. Sí, viva. Ese fue el momento en que empecé a amar París y el momento que sentí que París me amaba también.

Margo Martindale («Carole») en Paris je t’aime (XIVème Arrondissement), dirección de Alexander Payne, guión de Nadine Eïd y Alexander Payne (2006).

(Since people are unlikely to be sucessful in learning a language whose speakers they despise)

(Ya que nadie puede tener mucho éxito aprendiendo una lengua a cuyos hablantes desprecia).

Zoltán Dörnyei, Teaching and researching motivation, Harlow, Longman, 2001.

[Gracias, Antonio]

Planet Jerusalem Damascus GateUn calzolaio straniero sa parlare così preciso in italiano che io mi commuovo per babbo che si sforza d’imparare e non sa la metà delle parole di Rafaniello. Avete avuto in sogno pure il vocabolario italiano, gli chiedo. No, dice che l’ha preso dai libri, leggendo molte volte Pinocchio. Anch’io l’ho letto, gli dico per contentezza di una cosa che abbiamo fatto insieme. Dice che al suo paese Pinocchio si chiamerebbe Iòsl e resterebbe di legno tutta la vita per fedeltà al suo creatore. “Adesso conosci i fatti miei di quand’ero Rav Daniel e quelli dei miei paesani che non ci sono più. Chi muore lascia la storia in eredità ai figli, ai parenti. Il mio popolo l’ha lasciata a me e a qualcun altro. Io te la dico perché parto tra poco, quando si crepa questa gobba di ossa e di piume.” Don Rafaniè com’è questa Gerusalemme, che non la possiamo imitare? Lui si pulisce la bocca, sputa, poi dice che non la conosce ancora, ma uno gli ha detto: “In quella città la morte ha paura di esse inghiottita dalla vita. È l’unica città del mondo in cui la morte si vergogna di esistere”. Chiude gli occhi, dondola il collo, già sta là. Deve essere assai speciale quel paese, a Napoli la morte non si vergogna di niente.

Un zapatero extranjero sabe hablar con tanta precisión el italiano que me estremece mi abuelo padre, que se esfuerza en aprender y no sabe ni la mitad de las palabras que sabe Rafaniello. Le ha venido a usted también en sueños el vocabulario italiano, le pregunto. No, dice que lo ha aprendido en los libros, leyendo muchas veces Pinocho. Yo también lo he leído, le digo alegrándome de que ambos hayamos hecho una misma cosa. Dice que en su país a Pinocho lo llamaban Yosl y se pasaba toda la vida hecho de madera por fidelidad a su creador. –Ahora ya sabes lo que hacía cuando era Rav Daniel y lo que hacían mis paisanos que ya no están. Al morir, una persona deja la historia en herencia a sus hijos, a su familia. Mi pueblo me la ha dejado a mí y a pocos más. Yo te la cuento porque me iré dentro de poco, cuando se acabe rajando esta joroba de huesos y plumas–. Don Rafanié, ¿cómo es esta Jerusalén que no podemos imitar? Se limpia la boca, escupe, dice luego que no la conoce todavía, pero que alguien le ha dicho: –En aquella ciudad la muerte tiene miedo de que se la trague la vida. Es la única ciudad del mundo donde la muerte se avergüenza de existir. Cierra los ojos, balancea la cabeza, ya está allí. Debe de ser bien especial ese sitio, en Nápoles a la muerte no le da vergüenza nada.

Erri de Luca, Montedidio, Milán, Feltrinelli, primera edición de 2001, duodécima edición de 2008, pág. 67.

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«Un zapatero extranjero…»: «Alonso de Arcos, zapatero, podía mejor enseñar la lengua» (Salamanca, 1511).

Anouar Brahem, «Conte de l’incroyable amour», del disco homónimo, 1992; «Planet Jerusalem: Damascus Gate», foto de Sam Rohn (Location Scout), 14 de julio de 2007; Comentario a los Salmos de David Qimhi con glosas latinas y castellanas, copia de Alfonso de Zamora, colofón del 22 de marzo de 1541 («Manuscrito de Nápoles»).

Actualización: Corregido un error de traducción. Gracias, Maria.

Cuenta Ibn Arabi como algo realmente sucedido que un compañero suyo, que se convirtió en gran maestro y fue llevado a los cielos por los espíritus, llegó a la montaña de Kaf, que rodeaba el mundo sin interrupción, y vio que una serpiente rodeaba la montaña. Hoy día se sabe que no existe una montaña que rodee el mundo ni una tal serpiente a su alrededor.

Ahmet Ateş, «Muhyiddin Arabi», İslâm Ansiklopedisi («Enciclopedia del islam»), sub voce; citado en El libro negro de Orhan Pamuk, 1994, traducción española de Rafael Carpintero Ortega, primera edición de 2001.

Anouar Brahem, «Leila au pays du carrousel, var.», del disco Le pas du chat noir, ECM Records, 2002; piano de François Couturier, acordeón de Jean-Louis Matinier; dirección del videoclip de Onur Baki y Burak Yedek, Muphem Film, 2007.

Aguila de MoncloaLa cosa fue más o menos así: I. (démosle tal pseudónimo) marchó de Lisboa (un suponer)  a Roma (como si dijéramos) con la voluntad decidida de demostrar que el régimen de Salazar fue fascista. Volvió al cabo de unos años de Roma (como si dijéramos) a Lisboa (un suponer) convencido de que el régimen de Salazar fue dictatorial, sanguinario, conservador, militarista, colonialista, supremacista portugués y cometió varios pecados mortales más, pero fascista, lo que se dice fascista, I. (démosle tal pseudónimo) no podía decir que hubiera sido fascista a la vista de la documentación y de las pruebas.

Nosotros podríamos sustanciar nuestra hipótesis de trabajo de la siguiente manera: nunca permitas que una buena hipótesis, incluso una hipótesis humana, humanista y justiciera, te perturbe la realidad de los hechos. Incluso podríamos hacerlo medieval: antes, la cosa. Mirada y remirada la cosa, búscate el nombre con el que hayas de conocerla.

Mientras, en el otro extremo de la galaxia o quizá no tanto:

Esta actitud está dañando la calidad de vida de las clases populares de España y de sus CCAA. Estas últimas tienen la responsabilidad de gestionar sus estados del bienestar con unos fondos que son claramente insuficientes. La cifra que el Estado ha citado para cubrir sus déficits (9.000 millones de euros) es, a todas luces, insuficiente. Mientras, continúa la filosofía de no aumentar los impuestos (excepto en tabaco e hidrocarburos). Esta situación, si continúa, es potencialmente inestable políticamente. Es bien conocida la situación de que, a mayor desigualdad, mayor criminalidad y mayor descohesión social. España, que es después de EEUU el país con mayores desigualdades de renta en la OCDE, es también el que se gasta más en policía y seguridad, siendo, después de EEUU, el país que tiene un porcentaje mayor de tal gasto (2,1% del PIB y EEUU 2,2%). En contraste, Noruega con un 0,9%; Suecia con un 1,3%; y Dinamarca con un 0,9%, son los países que tienen menos gasto en policía y seguridad, y tienen menos desigualdades.

Vicenç Navarro, «¿Demasiados funcionarios?», Público, 25 de junio de 2009.

Pavimento fascista

«Águila», foto de Manu Eiroa, 1 de diciembre de 2008; «Roma: Stadio Olimpico», foto de Ladypedina, 30 de enero de 2005.

Filiae Jerusalem

Filiae Jerusalem,
venite et videte martyres cum coronis
quibus coronavit eos Dominus
in die solemnitatis et laetitiae.

Hijas de Jerusalén,
venid y ved a los mártires con las coronas
de que fueron coronados por el Señor
en el día de solemnidad y de alegría.

«Filiae Jerusalem» de Jacobus Vaet (c. 1529-1567), interpretado por el Ensemble Cinquecento en su disco Vaet: Missa Ego flos campi, Hyperion Records, 2009; «Cemetery», foto de judi333, 16 de enero de 2009.

Nonne uides etiam caeli nouitate et aquarum temptari procul a patria qui cumque domoque adueniunt ideo quia longe discrepitant res?

¿Es que acaso no ves que, por lo nuevo de los cielos y de las aguas, son tentados quienes lejos de la tierra natal y de su casa se allegan, pues cualquier cosa encuentran tan inmensamente diferente?

Lucrecio, De rerum naturaDe la naturaleza de las cosas»), libro vi, versos 1103-1105.

Pues eso: que ya vienen. Vengono. O, más bien, vénen, dicho sea en la lengua que será sin lugar a dudas la nuestra común dos días (y pico). De su país de Italia, de su monte del beodo (meridional) y de su rincón mediterráneo (y tira porque le toca), a resguardo del viento de poniente. Andaremos (porque, andar, andaremos) en compañía de un rescatador de preciosos pecios. En resumen: que no me busquen hasta el lunes. Lo menos.

Hay muchas, muchas cosas que celebrar, de la que no es la menor que les hayamos conseguido hacer un señor corte de mangas a las revueltas de Citera.

Semanada buena y clara.

«Homenaje a Suspiros de España» de Francisco José Andreu Comos.

[En esta misma serie.]

Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il gatto, che si mangiò il topo, che al mercato mio padre comprò
E venne il gatto, che si mangiò il topo, che al mercato mio padre comprò
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il cane, che morse il gatto, che si mangiò il topo
che al mercato mio padre comprò.

En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el gato, que se comió al ratón, que en el mercado mi padre compró
Y vino el gato, que se comió al ratón, que en el mercado mi padre compró
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el perro, que mordió al gato, que se comió al topo
que en el mercado mi padre compró.

Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il bastone, che picchiò il cane, che morse il gatto,
che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.

En la fiera de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el bastón, que atizó al perro, que mordió al gato,
que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.

Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il fuoco, che bruciò il bastone, che picchiò il cane,
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.

En la fiera de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el fuego, que quemó el bastón, que atizó al perro,
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.

Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne l’acqua che spense il fuoco che bruciò il bastone che picchiò il cane
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.

En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el agua que apagó el fuego que quemó el bastón que artizó al perro
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.

Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il toro, che bevve l’acqua, che spense il fuoco,
che bruciò il bastone, che picchiò il cane,
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.

En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el toro, que bebió el agua, que apagó el fuego,
que quemó el bastón, que atizó al perro,
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.

Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il macellaio, che uccise il toro, che bevve l’acqua,
che spense il fuoco, che bruciò il bastone, che picchiò il cane,
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.

En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el carnicero, que mato al toró, que bebió el agua,
que apagó el fuego, que quemó el bastón, que atizó al padre,
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.

Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E l’angelo della morte, sul macellaio, che uccise il toro, che bevve l’acqua,
che spense il fuoco, che bruciò il bastone, che picchiò il cane,
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.

En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y el ángel de la muerte, a por el carnicero, que mató al toro, que bebió el agua,
que apagó el fuego, que quemó el bastón, que atizó al perro,
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.

Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E infine il Signore, sull’angelo della morte, sul macellaio,
che uccise il toro, che bevve l’acqua, che spense il fuoco,
che bruciò il bastone, che picchiò il cane, che morse il gatto,
che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.

En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y, al final, Dios nuestro Señor, a por el ángel de la muerte, a por el carnicero,
que mató al toro, que bebió el agua, que apagó el fuego,
que quemó el bastón, que atizó al perro, que mordió el gato,
que se comió el ratón que en el mercado mi padre compró.

Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò

En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró.

Angelo Branduardi, «Alla fiera dell’est», del disco homónimo (1976).

Disclaimer: El que subscribe no se hace responsable de los transtornos gástricos que la escucha del melifluo Branduardi puede provocar en sus lectores. Si insertamos la cancioncita de marras aquí, es por estrictas razones de investigación científica. Bueno, por eso y porque precisamente hoy hasta Branduardi me hace gracia, ya ven ustedes por dónde…

[En la misma serie.]

Aeropuerto de Barajas 3

Terminal T4

Absorbe transmite acumula refleja

Irene è la città che si vede a sporgersi dal ciglio dell’altipiano nell’ora che le luci s’accendono e per l’aria limpida si distingue laggiù in fondo la rosa dell’abitato: dove è più densa di finestre, dove si dirada in viottoli appena illuminati, dove ammassa ombre di giardini, dove innalza torri con i fuochi dei segnali; e se la sera è brumosa uno sfumato chiarore si gonfia come una spugna lattiginosa al piede dei calanchi.

Irene es la ciudad que se divisa al asomarse por el borde del altiplano a la hora en que se encienden las luces y, en el aire límpido, se distingue allá abajo en el fondo la rosa de lo habitado: donde tiene mayor densidad de ventanas, donde se despeja por senderos apenas iluminados, donde amasa sombras de jardines, donde levanta torres con las lumbres de las señales. Y si la tarde está nublada, una claridad difuminada se hincha como una esponja lechosa al pie de las cárcavas.

Palacio de Telecomunicaciones

Quelli che guardano di lassù fanno congetture su quanto sta accadendo nella città, si domandano se sarebbe bello o brutto trovarsi a Irene quella sera.

Los que miran desde arriba conjeturan sobre lo que está sucediendo en la ciudad, se preguntan cómo sería, bueno o malo, hallarse en Irene esa misma tarde.

Edificio Metropolis

A questo punto Kublai Kan s’aspetta che Marco parli d’Irene com’è vista da dentro. E Marco non può farlo: quale sia la città che quelli dell’altipiano chiamano Irene non è riuscito a saperlo; d’altronde poco importa: a vederla standoci in mezzo sarebbe un’altra città; Irene è un nome di città da lontano, e se ci si avvicina cambia.

En ese momento, Kublai Khan espera que Marco hable de Irene según se la ve desde dentro. Y Marco no puede hacerlo: no ha conseguido saber qué ciudad es la que los del altiplano llaman Irene, aunque bien poco importa: si se la contempla estando en mitad de la misma, ya sería otra ciudad. Irene es un nombre de ciudad desde lejos y, si te acercas, cambia.

Palacio de Oriente lateral Campo del Moro

La città per chi passa senza entrarci è una, e un’altra per chi ne è preso e non ne esce; una è la città in cui s’arriva la prima volta, un’altra quella che si lascia per non tornare; ognuna merita un nome diverso; forse di Irene ho già parlato sotto altri nomi; forse non ho parlato che di Irene.

La ciudad, para quien pasa sin entrar, es una, y otra distinta para quien la misma ciudad retiene y nunca la abandona. Una es la ciudad a la que se llega por primera vez; otra, la que se deja para no volver. Cada una merece un nombre distinto. Quizá de Irene ya he hablado con otros nombres. Quizá, solo he estado hablando de Irene.

Italo Calvino, Le città invisibili, 1972.

Jordi Savall y Le Concert des Nations con Rolf Lislevand (guitarra) y José de Udaeta (castañuelas), Quintetto nº 4 in re maggiore “Fandango” per corda et chitarra (G.448) de Luigi Boccherini (1798), «Grave assai» (tercer movimiento); «Aeropuerto de Barajas 3», foto de raktargy, 10 de enero de 2009; «Terminal T4», foto de Hans & Gret, 19 de noviembre de 2007; «Absorbe, transmite, acumula y refleja», foto de Ad líbitum, 26 de marzo de 2009; «Ayuntamiento» (olim Palacio de las Telecomunicaciones), foto de inthesitymad, 23 de junio de 2008; «Cúpula del edificio Metrópolis», foto de inthesitymad, 23 de junio de 2008; «Vista lateral del Palacio Real», foto de R. S. Antonio, 29 de marzo de 2008.

 

Cuando no importa la vida humana, la de un animal puede resultar una insignificancia. Ése es el error, la reconstrucción ética, como el periodismo, empieza por los detalles.

Ramón Lobo, «El gato de Bagdad» (noviembre de 2008), En la boca del lobo, 11 de junio de 2009.

Y la filología, la historia, la reforma universitaria, la cirugía cardiaca, cardiovascular o la no intervencionista, la participación política y su censura, la enmienda de los cuerpos y las almas y, en general, toda actividad humana que necesite del amor a las cosas bien hechas como explicación necesaria del amor a la humanidad sincera. Afirmo.

Croquetas

«Croquetas de merluza», foto de anikalai, 25 de enero de 2008.

Estrella Morente, «Tangos del chavico», Calle del aire (2001).

Chad gadya libro

Un cabrito, y un cabrito,
¡ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos.
Un cabrito, y un cabrito,
¡ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos.
Y vino el perro,
que mordió al cabrito,
que compró mi papa,
por dos chavicos.

¡Ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos
Un cabrito, y un cabrito
¡ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos

Y vino la vara,
que pegó al perro,
que mordió al cabrito,
que compró mi papa,
por dos chavicos.

¡Ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos
Un cabrito, y un cabrito,
¡ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos
Un cabrito, y un cabrito,
¡ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos

Y vino el fuego
que quemó la vara,
que pegó al perro,
que mordió al cabrito,
que compró mi papa,
por dos chavicos.

¡Ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos
Un cabrito, y un cabrito
¡ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos

Y vino el agua
que apagó al fuego
que quemó la vara,
que pegó al perro,
que mordió el cabrito,
que compró mi papa,
por dos chavicos.

¡Ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos
Un cabrito, y un cabrito,
¡ay, va!, que compró mi papa por dos chavicos.

«Chad gad-ya», foto de adenacb, 3 de abril de 2007.

[En la misma serie.]

Fuente Madrid

[A continuación, una primicia en este blog: una firma invitada. Por razones que no tengo que explicar porque no veo por qué, la firma será anónima.]

Madrid se desliza entre las calles hundidas, los andamios, armazones prescindibles invadiendo aceras, las calzadas negras y el aire humeante que se eleva como un coloso pesado sobre los peatones despistados y los edificios eternos.
Y la gente comenta, ríe, llora, aclama, sostiene, dibuja, vende, compra, admira, desea… Se escapa entre el murmullo incesante de pisadas perdidas sin búsqueda aparente.
El tráfico es inseguro, constante y aumenta a medida que pasan las horas, se vuelve un goteo permanente.
Madrid es capital, pero con pinceladas de antigua villa rancia en sus callejones más estrechos y viejos. Esos mismos en los que el silencio prima sobre las pisadas por baldosines de piedra, donde puedes invitar a un tinto de porrón con un queso curado en la Sierra de Guadarrama.
Madrid es cosmopolita, sin embargo se escapan trazos de provincia desencantada en sus calles. Laberintos interminables de oscura y dudosa reputación, de pavimentos mal asfaltados, de desperdicios ubicados en lugares equívocos, de gentes uniformadas, casi al unísono, por la gran marca Gallega y las prendas del mejor Corte, que abarcan como avaros todos los escaparates de las zonas comerciales.
Madrid es metrópoli, cuyos únicos resplandores modernos se pierden en las grandes ventanas, espejos de la luminosidad que impregna el cielo de Madrid. Infinito azul vivo, de los rascacielos desperdigados. Las últimas tendencias siempre llegan tarde a Madrid, las primeras innovaciones se retrasan como los vuelos de Iberia.
Madrid no es un mapa cuadriculado, ni una ciudad modelo, ni hermosa capital.
Es un enredo de pasiones: son ojos achinados plasmando monumentos, una encantadora de calles serpentinas, unos bailes africanos al son de las ventas de CD, ocio extenuante a la puerta de los musicales, árboles en retiro, miradas perdidas, flautas de caña, guasás y guitarras en vagones de metro, historias jamás contadas, una puerta inexistente coronada por un reloj, que invoca a todos a seguir el rito cada Fin de Año…La ciudad de lo sueños perseguidos, la ciudad de los contrastes, la ciudad abierta, la ciudad de todos, porque “Si vienes a Madrid eres de Madrid”…
Aquí, todos dejan a un lado las rutinas diarias en charlas a media tarde en una plaza perdida del centro, con un grupo de amigos, y una cerveza fría, mientras observan recorrer sus calles escuetas y replegadas a dos chicas cogidas de la mano.

Charla en el jardin

«Fuente», foto de Jobber E-69, 23 de abril de 2009; «Museo Sorolla», foto de glorialsupervia, 6 de septiembre de 2008.

Así que Cañizares se sentó al lado de Suárez y le puso la mano en la rodilla, y le preguntó al ex presidente, después de unas palabras circunstanciales, según la fórmula ritual:

– ¿Quieres que te administre el perdón?

Suárez le respondió al sacerdote:

– Yo siempre estoy dispuesto a dar y pedir perdón.

Juan Cruz, «Cómo está Suárez», El País, 14 de junio de 2009.

Estación de Monreal

«Monreal del Campo», foto de lasaimutil, 27 de abril de 2007.

אלהים מרחם על ילדי הגן,
פחות מזה על ילדי בית הספר.
ועל הגדולים לא ירחם עוד,
ישאירם לבדם,
ולפעמים יצטרכו לזחול על ארבע
בחול הלוהט
כדי להגיע לתחנת האסוף
והם שותתי דם.
אולי על האוהבים באמת
יתן רחמים ויחוס ויצל
כאילן על הישן בספסל
שבשדרה הציבורית.
אולי להם גם אנחנו נוציא
את מטבעות החסד האחרונות
שהורישה לנו אמא,
כדי שאשרם יגן עלינו
עכשיו ובימים האחרים.

Sombra de arbol

Dios se apiada de los niños del jardín de infancia,
algo menos de los niños de escuela.
De los mayores ya no se apiadará,
los dejará solos,
y algunas veces tendrán que arrastrarse a gatas
sobre la ardiente arena,
para llegar al hospital de campaña
derramando sangre.

Tal vez los que aman de verdad
tenga piedad, y les dé protección y sombra
como un árbol al dormido en un banco
del bulevar.

Tal vez nosotros también gastemos en ellos
las últimas monedas de piedad
que mamá nos dejó en herencia,
para que su felicidad nos proteja
ahora y en otros días.

Yehuda Amijai, del libro עכשיו ובימים אחרים (Ahora y en otros días), 1955; traducción de Raquel García Lozano (con modificaciones del auctor huius libelli).

«Sombra de árbol», foto de madoft, 5 de enero de 2006.

Todos los días nos alejaremos un poco más / hasta no sentir que así vamos a renunciar. / Un sol se desliza de lado a lado, una luna se pasea: / cada vez los quiero más. / Vamos a dejar atrás todo lo malo; / esta vez no vamos a volver a mirar. / Mi niña lleva una corona de flores en la cabeza: / vamos a ponerle un vestido muy bonito. / Procuraré que no mire hacia atrás, / que no coja nada negro. / Un sol que se desliza de lado a lado, una luna que se pasea: / cada vez los quiero más. / Todos los días nos alejaremos un poco más / hasta no sentir que así vamos a renunciar.

«Kol yom» (Todos los días), música, letra y voz de Efrat Ben Zur, de su disco homónimo de 2006; video y animación de Piano Piano Studio (Assaf Benharroch, Tal Zubalsky e Idan Vardi).

[En la misma serie.]

Gira la ciudadApud Latinos Interpretes, Civitas plerumque idem est, quod Romano sermone vrbs dicitur: continet autem vrbs muros & aedificia, proprie vero ciuitas ciues: sed vtcunque sit, praeter pauca loca ciuitas in sacris, & aedificia & ciues complectitur. Prioris significationis multa sunt exempla. Vt, Cain aedificauit ciuitatem. Et Ninus aedificauit Niniuen & plateas ciuitatis. &, Cale, haec est ciuitas magna. Posterioris vero illa. Zebul enim princeps ciuitatis. Et principes triginta ciuitatum. Ciuitas frequens felicitatem significat. Vt, Plateae ciuitatis complebuntur pueris & infantibus. Ciuitas supra montem posita, Apostolos & discipulos suos Euangelij praecones & testes, dixit Christus. Ciuis est, qui ciuitatis legibus, moribus & ornamentis, atque commoditatibus vtitur. vt, Anima, quae per superbiam aliquid commiserit, siue ciuis ille fuerit, siue peregrinus. & , Ne quaeras vltionem, nec memor eris iniuriae ciuium tuorum. &, Non estis hospites & aduenae: sed estis ciues sanctorum, & domestici Dei.

El bar del clubEntre los traductores latinos, ciuitas es generalmente lo mismo que en la lengua de Roma se denomina urbs. Ahora bien, la urbs está formada por murallas y edificios: en cambio, la ciuitas propiamente dicha está formada por ciudadanos. Pero sea como fuere, a excepción de unos pocos pasajes, en los libros sagrados la ciudad abarca tanto a los edificios como a los ciudadanos. Del primer significado hay muchos ejemplos: Caín edificó una ciudad. Y, Nino edificó Nínive y las plazas de la ciudad. Y, Cale, esta es la ciudad grande. Y del segundo significado, esto se dice: Porque Zebul era gobernador de la ciudad. Y, Eran príncipes de treinta ciudades. Una ciudad concurrida representa la felicidad. Así: Las calles de la ciudad se llenarán de jóvenes y de niños. Ciudad emplazada sobre un monte llamó Cristo a los apóstoles y discípulos suyos, pregoneros y testigos del Evangelio. El ciudadano es aquel que se sirve de las leyes, las costumbres, los adornos y las ventajas de una ciudad. Así: El alma que pecare por soberbia, sea él ciudadano o extranjero. Y, No busques la venganza, ni te acordarás de la injuria de tus conciudadanos. Y, No sois huéspedes ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.

Benito Arias Montano, Libro de José o sobre el lenguaje arcano («De arcano sermone»): Luis Gómez Canseco (coordinación y estudios), Fernando Navvaro Antolín (coordinación y traducción), Baldomero Macías Rosendo (traducción y estudios), Violeta Romero Barranco (índices), Huelva, Servicio de Publicaciones de la Universidad, 2006, pág. 322 (traducción) y  504 (reproducción fotostática; 96 del original).

From Yad Vashem to Deir Yassin

«Gira la ciudad», foto de Gonzalo_ar, 1 de mayo de 2007; «El Bar del Club», foto de silkegb, 8 de agosto de 2008; «View from Yad Vashem looking out to Deir Yassin», foto de Joff Williams, 16 de noviembre de 2008.

El robo y la mutilación de manuscritos, una lacra de la que sufren prácticamente todas las bibliotecas, vino también a disminuir la colección de manuscritos de Montserrat, y entre ellos, los hebreos. Entre julio y septiembre de 1996, un grupo de ciudadanos israelíes visitó la Biblioteca de Montserrat, de la Bouquinisteque desaparecieron catorce manuscritos, nueve de ellos en una primera visita y cinco más en la segunda. Alertados los monjes de la desaparición de nueve manuscritos en la primera visita, el mismo grupo de personas fue inspeccionada en la segunda, hallándose los cinco manuscritos que intentaban llevarse y que son los únicos que se pudieron recuperar [Regió7, sábado, 7 de septiembre de 1996, págs. 3-4]. Los otros nueve manuscritos, de los cuales cinco son hebreos (ms. or. 45, 51, 56, 59 y 60), continúan, desgraciadamente, en paradero desconocido.

Francisco Javier del Barco del Barco, Catálogo de manuscritos hebreos de la Biblioteca de Montserrat, Barcelona, CSIC, Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 2008, págs. 24 y 25.

¿Esto? Esto, grave lo que se dice grave, tampoco es. Lo malo, malo de verdad, es tener a la bicha dentro del cuerpo.

«Bouquiniste», foto de Error Tribune, 8 de abril de 2009.

Απολ. Ὥ φίλτατε, καὶ δῆλόν γε δὴ ὅτι οὕτω διανοούμενος καὶ περὶ ἐμαυτοῦ καὶ περὶ ὐμῶν, μαίμοναι καὶ παραπαίω.

Les he cogido cariño

Apolodoro: ¿Te parece, querido mío, que es preciso ser un furioso y un insensato, para hablar así de mí mismo y de todos los demás?

Platón, El banquete, 173e, traducción de Patricio de Azcárate.

(Nota bene, beneuola lectrix, benigne lector: El autor de estos perurimforma absoluta de perure; formas ambas oxítonasno se hace responsable de los excesos de gases que provoca en Gustavo Bueno y sus acólitos la ingesta diaria de fabada. Asturiana).

No hay que preocuparse en exceso: siempre hay gente sensata. Los únicos problemas se suscitan por la cantidad y su porcentaje.

אילמלא לא ניתנה תורה היינו למידין צניעות מחתול וגזל מנמלה ועריות מיונה דרך ארץ מתרנגול

Si no se hubiese dado la Torá, habríamos aprendido modestia por el gato, respeto por lo ajeno de la hormiga, castidad por la paloma y continencia del rijo por el gallo.

Talmud de Babilonia, Eruvin, f. 100b.

«Les he cogido cariño…», foto de (gina), 21 de abril de 2007.

[En la misma serie.]

«La felicidad posible…»

Juan Diego Flórez canta 'La flor de la canela' desde la terraza del Teatro Real de Madrid (2 de junio de 2009).

Juan Diego Flórez canta 'La flor de la canela' desde la terraza del Teatro Real de Madrid (2 de junio de 2009).

Juan Diego ha comprendido hace mucho tiempo que el canto es aire. Y no se ha conformado. Ha llenado ese aire de luz, de serenidad, de belleza sonora. Lo hace todo con una extraordinaria naturalidad y transmite una sensación de placer atemporal, extraño, de otra galaxia. En la sociedad actual del espectáculo y las ocurrencias con pretensiones de genialidad Juan Diego representa la pureza. En vez de recrearse en los efectos especiales los humaniza. Su canto fluye con una sensibilidad alimentada por la inteligencia. Tiene tanto corazón como cabeza, desprende tanta calma como alegría. […]

Dedicó el recital al inolvidable Alfredo Kraus, fallecido hace diez años. Fue un detalle de un gusto exquisito. Las huellas del tenor canario flotaban en el ambiente. […]

Le gritaron desde la sala «qué majo eres» y nos sentimos identificados con el espontáneo. Puso Juan Diego al público en pie con la exhibición de sobreagudos de arias de ‘El barbero de Sevilla’ o La ‘hija del regimiento’ y llegó al corazón con una versión apasionada de ‘Júrame’ o, ya en la calle, desde el balcón, dirigiéndose al público de la plaza de Oriente, con ‘La flor de la canela. Juan Diego Flórez demostró una vez más que el canto puede ser un vehículo idóneo para transmitir la felicidad posible.

José Ángel Vela del Campo, «El aire, la luz (Crítica: ópera)», El País, 3 de junio de 2009; sobre el recital de Juan Diego Flórez en el Teatro Real de Madrid, el martes, 2 de junio de 2009, retransmitido en directo por pantalla gigante a los congregados en la Plaza de Oriente.

Cerramos la paradeta unos días, hasta la semana que viene. Si me queréis escribir, ya sabéis mi paradero. Que terminemos con bondad y clareza esta semana y que empecemos con los mismos dones la que viene. (Se queda abierto, como es de rigor, nuestro servicio de bar).

En esta época también se aprecia en sus lecturas escolares un notable interés por la historia de la Corona de Aragón y de Portugal. En la formación de Felipe II habían fracasado los intentos por enlazarle con Aragón, pues, aunque en 1553 Francesch Tarafa le dedicó su Chronica de la prouincia de Cathelunya en la Citerior Spanya [Madrid, BNE, mss. 1880], su intento por contrarrestar la imagen castellanocéntrica del futuro soberano [JdPP: el príncipe Don Carlos] era ya tardío. No ha de sorprender, por tanto, que en 1557 Cristofor [JdPP: sic] Despuig denunciará [sic] en sus Colloquis de la insigne ciutat de Tortosa la pretensión castellana de monopolizar la españolidad.

[Els castellans tots son casi de esta manera que per no publicar la gloria dels espanyols que no son castellans, volen la veritat y per fer gloriosa la sua propia nació no dubten d’escriure materia […] questos castellans s’en beven tot.]

[Los castellanos son casi todos de esta manera, que, para no publicar la gloria de los españoles que no son castellanos, velan [¿?] la verdad y para hacer gloriosa a su propia nación no dudan en escribir materia […] de la que estos castellanos toda beben.]

Sin embargo, la presencia de Honorato Juan facilitó que este programa, «aragonesizador» se desviara hacia su pupilo, entonces un niño, pero futuro rey. Ya en 1556 compró para el príncipe un ejemplar de «los dichos del Rei don Alonso», de Beccadelli [¿Dichos y Hechos notables, graciosos y elegantes, del sabio Rey don Alonso de Aragón, y de Nápoles, adicionados por Eneas Siluio, Obispo de Sena, otramente dicho Papa Pío, aora nueuamente traduzidos y recopilados en lengua Castellana […], Amberes, Juan Lacio, 1554?], lectura que un año después fue seguida por el obsequio de la Chronica o comentaris del gloriosissim Rey En Iacme primer rey d’Aragó, dedicada al príncipe don Carlos, todavía infant de Aragó, por los jurados de Valencia. […] Su esfuerzo no fue en vano, pues don Carlos se mostró muy interesado por las cuestiones aragonesas. En 1559 solicitó al protonotario de Aragón, Miguel Clemente, que le llevara el original manuscrito del Libro de las Ordenaciones de la Corona de Aragón, y tras verlo le pidió que le hiciera una copia. Según recuerda el cortesano, la primera vez que don Carlos le pidió la copia, tras consultarlo con Honorato Juan y García de Toledo, se decidió que el tema no era todavía adecuado para la tierna edad del príncipe (¡catorce años!), pero como éste le insistió en 1562, decidió cumplir el antiguo encargo [Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial, mss. H-II-10].

José Luis González Sánchez-Molero, «Lectura y bibliofilia en el príncipe don Carlos (1545-1568), o la alucinada búsqueda de la ‘sabiduría’», en Pedro María Cátedra y María Luisa López-Vidriero, edición al cuidado de María Isabel de Páiz Hernández, La memoria de los libros. Estudios sobre la historia del escrito y de la lectura en Europa y América, Salamanca, Instituto de Historia del Libro y de la Lectura, Fundación Duques de Soria, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2004, págs. 713 y 714.

Aleix Vidal-Quadras […] reiteró, además, su planteamiento de que la Segunda República fue la culpable de los 40 años de dictadura en España bajo Francisco Franco.

Joan Foguet, «Vidal-Quadras pide eliminar las nacionalidades de la Constitución», El País, 3 de junio de 2009.

Si es que las visten como putas

Vidal-Quadras pide eliminar las nacionalidades de la Constitución

La mesma Romana Latina hablaron los moradores en las vertientes de los Pirineos; empero por la vecindad del estudio de Letras que antiguamente tuvieron en Huesca los Romanos, tenian muchas dicciones Latinas; y como los moradores de aquella tierra fueron gente tosca, y mal mirada, corrompieron aquel Latin, y mezclaron Lengua Gascona, y formaron una Lengua muy confundida de Latin bárbaro, y corrompido, y de la Romana, y Gascona: y assí, sino es en Zaragoza, Ciudad principa], y cabeza de Aragón, que la propria Lengua Aragonesa se habla, toda la otra gente, que está en las fronteras de Gascuña, Navarra, Castilla, y Valencia, es muy agena de la verdadera Lengua Aragonesa. Pues entremos en Castilla, que es un reyno muy grande, compuesto, y ayuntado de muchos Reynos, donde el Rey, y su Corte siempre reside y tantos grandes señores, y Caballeros, y hay ciudades muy grandes, y populosas, donde se habla perfecta Lengua Castellana muy galana, cortesana, y graciosa, y muy esmerada, y estimada por todos los Reynos y Provincias del mundo, por ser muy inteligible, y conversable.Empero si nos imos por los linderos, y aledaños de Castilla, donde afrenta Aragón, Navarra, Vizcaya, Galicia, Portugal, Granada, en cuanto hay Algaravia, y Valencia, qué mixturas de Lenguas hallamos, que se le han apegado por la comunicación de los foranos, por cierto que es lástima ver, que en la Lengua Castellana aya tanta mixtura de términos, y nombres del Arábigo, y á les venido por la mucha comunicación, que por muchos años han tenido en guerra, y en paz con los Agarenos. Y hanse descuidado los Castellanos, dexando perder los proprios, y naturales vocablos, tomando los extraños: y desto rescibe la noble Lengua Castellana, no poco, sino muy grande perjuicio, en consentir, que de la mas que cevil, y abatida Lengua Arábiga tome vocablo, ni nombre alguno, pues en Castilla hay millares de Varones sabios, que en lugar de los Arábigos podrian hallar vocablos proprios á cualquier cosa, en demás teniendo la Lengua Latina, de la cual la Lengua Castellana pretende ser tomada del tiempo de los Romanos venidos á España; que pues la Latina es madre de muchas otras Lenguas, la Castellana se mejoraría grandemente, y conforme á lo dicho lo hallarán en la Lengua Valenciana, que por mas que en Reyno de Valencia habia dos tercios de Agarenos, que hablaban Arábigo, y en esta Era hay un tercio de convertidos que hablan Arábigo, jamás la Lengua Valenciana ha tomado, ni usado de palabra alguna Arábiga, antes por ser el Arábigo tan enemigo del Christiano, le tienen por muy aborrecido. Son estos conversos de la secta Mahomética á nuestra santa Fé Cathólica tales, que al cabo de cincuenta años, que son baptizados, jamas se ha podido acabar con ellos que dexen el Algaravia, y hablen Lengua Valenciana; y cuando mucho los apretamos, responden algunos de ellos: Por qué quereis que dexemos la Lengua Arábiga? Por ventura es mala? Y si es mala, por qué la hablan los Castellanos mezclada en su Lengua? Dexen ellos nuestra habla, y nosotros la dexaremos poco á poco! Y viniendo á contradecirles, un convertido bien avisado, en Lengua Castellana, dixo: No veis, que á los Castellanos les faltan muchos vocablos proprios, y por aquella falta toman de la Algaravia estos: Sartén, Azeite, Azeituna, Azeituno, Azebuche, Alhombra, Altamia, Candil, Alcuza, Alhuzema, Alquitara, Arrayan, Albahaca, Azaar, Adelfa, Azufeifo, Azucena, Azuleja, y muchos otros sin número. Y los rios casi todos son nombres de Algaravia, como Guadalquivir, Guadiana, Guadarrama, Guadalete, etc.

Rafael Martí de Viciana (1502-1574 [¿o 1580?]), Libro de las alabanzas de las lenguas hebrea, griega, latina, castellana y valenciana, Valencia, 1574.

[En la misma serie.]

Cuando vengas a Madrid, chulapa mía,
voy a hacerte emperatriz de Lavapiés,
y alfombrarte de claveles la Gran Vía
y a bañarte con vinito de Jerez…

Agustín Lara, «Madrid» (¿1940s?), o en una versión algo más clásica, cantada con acento argentino.

Cartelismo

La chica de ayer

djumbes chica

Mi rincon favorito de Madrid

Mimesis (Madrid flickr)

Chica (Sir Demanding)

Bubbles

The balcony

«Cartelismo», foto de Aijon, 6 de enero de 2008; «La chica de ayer», foto de canecillo2, 25 de abril de 2009; «djumbes chica», foto de weninew, 17 de mayo de 2009; «Mi rincón favorito de Madrid», foto de Un mundo feliz, 30 de julio de 2008; «Mímesis», foto de Mandarina Asesina, 13 de julio de 2008; «Chica», foto de Sir Demanding, 10 de julio de 2007; «bubbles», foto de Sandra Asenjo, 2 de junio de 2007; «The balcony», foto de David en la Rama, 23 de julio de 2008.

Actualización: He enlazado la versión clásica fetén, que se me había liado con otro vínculo.

[…] Después de la intensidad del último día, tan sólo puedo expresaros muy sinceramente mi agradecimiento por el interés que habéis mostrado en el seminario […] y por la extraordinaria calidad humana que habéis manifestado todos y cada uno de vosotros. Desde mi punto de vista, algunos de los principales males que subyacen a las diversas crisis que sumen al mundo académico no son estrictamente de orden teórico sino actitudinal y anímico. Cuando los docentes no son nada más que aburridos funcionarios que no creen ya en lo que hacen, que no se divierten ni se hacen preguntas… cuando las jerarquías y relaciones de poder (avales del pudor y el temor a equivocarse o a caer en el ridículo de que alguien sea más interesante que tú) estrangulan el intercambio de ideas… en definitiva, cuando el estudiar se aleja de la pasión, entonces nada de lo que nos traemos entre manos tiene sentido… ni dentro ni fuera de las facultades. Nuestro seminario, no sólo ha sido (creo) una prueba del interés de la teoría […] y de la altura intelectual de algunos de sus pensadores […] sino también una demostración de cómo puede trabajarse y vivirse en grupo un encuentro universitario.

Onze vezes de folhas revestida,
Onze vezes de flores adornada,
Onze vezes de fruto carregada
Te vi, ameixieira, aqui nascida.
Outras tantas também te vi despida,
De folhas, flores, frutos despojada,
Pelo rigor do Inverno saqueada,
E a seco tronco toda reduzida.
Também a mim me vi já revestido
De folhas, flores, frutos adornado,
De amigos e parentes assistido.
De todas eis-me aqui tão desprezado;
Mas tu voltas a ter o que hás perdido,
E eu não terei já mais o antigo estado

Almendros en la niebla

Once veces con hojas revestido,
Once veces de flores adornado,
Once veces de fruto bien cargado
Te he visto, almendro, aquí nacido.
Otras tantas también te vi desnudo,
De hojas, flores, frutos despojado,
Por el rigor de invierno saqueado,
Y a seco tronco todo reducido.
También a mí me he visto revestido
De hojas, flores, frutos adornado,
De amigos y parientes asistido.
De todos heme aquí tan despreciado;
Mas a ti, te ha de volver lo ya perdido,
Y yo, no he de tener jamás mi antiguo estado.

António Serrão de Castro (1610-1684), cristiano nuevo portugués, que pasó diez años en las cárceles de la Inquisición, donde escribió este soneto.

«Ruínas», del disco Pasión de Rodrigo Leão, 2000; «Almendros en la niebla», foto de Miguel Roa Guzmán, 5 de enero de 2009.