Se podría formular así: la capacidad de análisis de la realidad en el entorno académico, expresado en el número de minutos que se pasan del tiempo estipulado para las presentaciones en congresos y del grado de jerga que acapara la palabra leída – que no hablada – en lo expuesto, es directamente proporcional, en sentido inverso, a la facundia, la gracia y el salero de los deponentes (del latín depono, deposui, depositum: «encontrarse en el convencimiento de que el inglés y el PowerPoint © producen, por ósmosis directa e indirecta, la sabiduría en los académicos, antes conocidos como sabios o eruditos» Véase igualmente e-rudito: «paletillo con ínfulas profesorales de la era cibernética»). No deja de sorprender el número de necrófilos en el mund(ill)o académico. Yo, si puedo elegir, mejor la lechuga fresca, las carnes prietas y cierta gracia al punto, ¡que no estamos en un entierro de tercera!

First time using folding tools

«First time using folding tools», foto de Eric Gjerde, 25 de septiembre de 2006.