A vivir

Quisiera conocerme y conocerte
y calmar esta sed entre tus labios
olvidarme de todos los resabios
y jugar sin el miedo de perderte

no es cosa de aceptar la mala suerte
y llenar el vacío con agravios
lo mejor es quedarse con los sabios
lo más lejos posible de la muerte

no está de más un poco de lujuria
para alegrar las tardes de la siesta
y desarmar la próxima penuria

con tus señas de azar o con las mías
el amor tiene siempre algo de fiesta
a vivir a vivir que son dos días.

Mario Benedetti (1920-2009), del poemario Existir todavía.