Uno de los poetas israelíes cuya obra sigo con más atención es Meir Wieseltier. Aparte de la Wikipedia en inglés, hebreo y español, se puede encontrar información sobre el caballero por aquí o por aquí, en el magnífico Modern Hebrew Literature – a bio-bibliographical lexicon de Joseph Galron-Goldschläger.

Tenéis una buena selección de sus poemas, en una competente traducción inglesa por Shirley Kaufman, aquí. No conozco una antología completa de su obra en español. Quizá fuera cosa de ponerse a trabajar en el asunto, ahora que lo pienso. Teresa Martínez Sáiz tradujo algunos de sus poemas en su antología Poesía hebrea contemporánea (Antología), Madrid, Hiperión, 1994. Respecto de la correspondencia entre el sentido de los poemas en hebreo y las traducciones castellanas en este libro de Martínez Sáiz, valga decir que a veces me pregunto si Teresa Martínez y yo aprendimos hebreo en dos kibbutzim distintos: el mío estaba entre Jerusalén y Abu Gosh; el suyo, entre la luna y la nada.

La trayectoria y la vinculación de Meir Wieseltier con su país y con la cultura en hebreo se puede resumir en esta frase de su antóloga, cuando le concedieron el Premio Israel correspondiente al año 2000:

Y Wieseltier, en una época de ciberespacio y terrorismo y esperanzas deshechas, es el ilustre galardonado con el Premio Israel, el mayor honor de su país, que se entregó el Día de la Independencia del año del Milenio, en el 2000, en presencia del establishment israelí (presidente del Estado, primer ministro, ministro de Educación, presidente del Tribunal Supremo, alcalde de Jerusalén, etc.) al más antiestablishment de sus poetas.

Como señala la página de Joseph Galron-Goldschläger, quizá un buen resumen de por donde se anda la obra literaria de Wieseltier sea advertir que su poesía es tan opresiva («una lujuria de mentiras») como vivificadora (fa reviscolar, que dirían en Valencia): sin dejar de poseer una naturaleza fútil es la alternativa a la rendición y la mediocridad.

Otro día leeremos por aquí el poema que le publicaron en Maariv (periódico en hebreo y descripciones en inglés y español) sobre el caso Ṭali Faḥima. Sí, hombre, sí: habéis oído hablar de aquella chica israelí, primero discretamente partidaria de la derecha del Likud, luego probablemente fascinada por la figura de un dirigente de las Brigadas de los Mártires de Alʔaqṣā, responsables de buena parte de los atentados suicidas/automartirios perpetrados en la Segunda Intifada (2000-¿?). Este dirigente acabó recluido en Yenín como parte de una tregua con Israel y pidiendo permisos de salida para ir al oftalmólogo a Rām Aḷḷāh, lo que sacó de quicio a la Sra. Fahima, que describió a su antiguo amigo (sin que se pueda precisar la acepción exacta de sus relaciones) como «puta del servicio secreto israelí». Genio y figura. Faḥima acabó en la cárcel (lo que era bastante lógico), defendida su causa por una activa campaña de la izquierda israelí (lo que también mostraba mucha lógica) que consiguió su excarcelación en 2007 con gran escándalo de la derecha israelí (lo que sigue dentro del orden natural de las cosas).

En resumen: que de estas cosas escribe también Meir Wieseltier poemas.

«Llama a la puerta»...

«Llama a la puerta».

Pero hoy me apetecía intentar darle una pátina de orden, incluso de belleza, al mundo, así que os propongo la escucha de un poema de Wieseltier que hizo famoso en su momento la canción que le escribieron Achinoam Nini (conocida internacionalmente como «Noa») y Gil Dor y que grabaron por primera vez para el disco que hicieron con la (benemérita) Orquesta Filarmónica de Israel en 1998, para una memorable serie de conciertos, titulados globalmente «La Filarmónica en vaqueros», que organizó la orquesta, si no me falla la memoria, en la Ópera de Tel Aviv. Dicen que el disco ronda íntegro por internet, pero vamos, saber, lo que se dice saber, yo no sé nada. Noa es una de mis cantantes preferidas (qué le vamos a hacer) y ese disco en directo y con la Filarmónica es, en mi opinión, uno de esos grandes momentos. Y el poema que cantan es como una invitación a que empiece el día, a que veamos la luz y posterguemos la oscuridad, a sospechar algo parecido a una sutil belleza, a una persiana a medio abrir o a una risa de niñas que no se ven pero se oyen. No sé si me explico…

Por rematar: que lo disfrutéis.

אהבה אני שר אני אומר אהבה

אהבה אני שומע אני נותן אהבה

בוקר עיניים אור אהבה

נשיקה טעימה תודה אהבה

ילדה קטנה מתוקה אהבה

ילדה גדולה מתוקה אהבה

חולצה יפיפייה חדשה אהבה

איזה ריח נהדר אהבה

מי דופק בדלת בטח בא אהבה

לפעמים אני פוחד קצת אבל אהבה

Amor canto digo amor

amor oigo doy amor

mañana ojos luz amor

beso sabroso gracias amor

niña chiquita dulce amor

niña grande dulce amor

falda preciosa nueva amor

qué olor tan maravilloso amor

quién llama a la puerta

seguro viene amor

a veces tengo un poco de miedo

pero amor

«Empty room, Tel Aviv, 2007», foto de hila_photo, 21 de octubre de 2007.