agosto 2008


Me encuentro con una mención a algo que me tuvo pensando en un cierto momento: si Alfonso de Zamora llegó a ser profesor en Alcalá de dos egregios biblistas castellanos del xvi, fray Luis de León y Benito Arias Montano. Del segundo estoy casi seguro que no, por la mera transposición de fechas. Cuando Arias Montano llegó a Alcalá, Alfonso debía de estar a punto de morir. Pero con fray Luis podrían coincidir las fechas. Podrían, pero de momento no he encontrado pruebas documentales. Todo sea dicho, ni a favor ni en contra.
En la reseña que le hizo al libro de Javier San José Lera, Fray Luis de León. Exposición del libro de Job, Salamanca, Universidad, 1992, dos tomos (que tendré que consultar en algún momento), Dominique Reyre parafraseaba lo que afirmaba el autor del libro:

A manera de introducción, el autor se opone a las teorías de Macri y Arkim que atribuyen a la tradición hispano-sémita [sic] de Fray Luis de León a su ascendencia judía. […] Prefiere situarla como resultado de una triple formación intelectual: la de la orden de San Agustín, la de la Universidad de Salamanca y, sobre todo, la de la Universidad de Alcalá que no ha sido bastante valorada, según el autor. En el ambiente intelectual de la orden agustiniana recién reformada y en la Universidad de Salamanca, con el famoso dominico Melchor Cano, aprendió Fray Luis la aplicación de las tres lenguas bíblicas a la crítica del texto sagrado. En la Universidad de Alcalá donde eligió hacer curso de Biblia encontró a Alfonso de Zamora, jefe de la escuela hebraica de la Universidad, que habría traducido al castellano el famoso comentario de Isaías de David Quimhi [sic]. Este encuentro fue decisivo para él.

A mí me suena un poco a chamusquina de fuente secundaria, o terciaria, mal digerida. Más aún cuando la reseñadora señala al final que el autor del libro, no tiene ni repajolera idea de exégesis judía:

Dice pesat o literal, midrás o alegórico, sechel o tropológico, cábala o místico citando textualmente el trabajo de Andrés Melquiades (Teología española en el siglo xvi, Madrid, 1976)

un libro bastante poco informado, si no embrollado, en la parte hebraística. Además parece que San José Lera tiene que recurrir a otras fuentes de segunda mano cuando tiene que lidiar con la cultura que la autora de la reseña llama rabínica (exagerando un término que tiene otras connotaciones).

En resumen, no hay nada en la reseña que me incite a buscar en el libro de San José Lera justificación documental de una posible discencia de fray Luis con Alfonso, en la etapa alcalaína del maestro del  apócrifo Decíamos ayer. Menos aún cuando, por la fecha (1992), como por la falta de talante historiográfico del editor del comentario de fray Luis a Job, es imaginable que no pudo recurrir a las exumaciones abundantes y diversas que ha ido haciendo José García Oro de documentación de archivo que tiene que ver con la Universidad Complutense en la primera mitad del siglo xvi.

Elohay (Dios mío) / Canto nero

[Toda el alma]
(letra de Bezalel Allony y Ofra Haza, música de Goran Bregović y Ofra Haza)

Dios mío, toda el alma / que has puesto en mí, / Dios mío… / Sí, tanto te ocultas / y hay tanto y tanto amor que no puede ser / como tantos de nosotros nacemos. / Y de la vida, ¿qué queda? / Sí, con la carga de muchos días / y del dolor que no cesa / vamos naciendo / buscando un poco de misericordia, Dios mío. / Dios mío, toda el alma que en mí has puesto; / Dios mío, toda esa alma, ¿qué es? / No tienes más que dar fuerzas a todo… / Dios mío, solo le tienes que dar fuerzas al mundo.

[¿Que por qué? Pues qué queréis que os diga; como la jota: porque quiero, porque puedo y porque me da la gana.]

De repente se me acumulan cortesías de todo género que calman la inquietud que se nos supone a los que partimos. Algunas eran esperables; otras, inesperadas, le hacen a uno sentirse parte de aquel país de palabras que solo permite el asombro de las tecnologías que ya van dejando de ser nuevas. Tengo ya ganas de ver el Gianicolo y de brindar a la salud (y por la salvación) del bello país de Italia. Apenas atemorizan ya ogros de opereta, de esos que afectan de tanto en tanto al país del Bella Ciao lo mismo que a mi propio país.

De la Biblioteca Angelica contesta, cibernéticamente pizpireta, una bibliotecaria toda cortesía. De Nápoles, algo menos pizpiretos, hacen de la rapidez y el rigor de la respuesta una forma supuestamente nada italiana de cortesía. De la Casanatense, por querida persona interpuesta, responden también. Y yo siento un soplo de brisa romana entre plana y plana de mis papeles.
Que será bueno, pues, volver a Italia.

La guerra di Piero

Fabrizio de André

Dormi sepolto in un campo di grano
non è la rosa non è il tulipano
che ti fan veglia dall’ombra dei fossi
ma son mille papaveri rossi
lungo le sponde del mio torrente
voglio che scendano i lucci argentati
non più i cadaveri dei soldati
portati in braccio dalla corrente
così dicevi ed era inverno
e come gli altri verso l’inferno
te ne vai triste come chi deve
il vento ti sputa in faccia la neve
fermati Piero , fermati adesso
lascia che il vento ti passi un po’ addosso
dei morti in battaglia ti porti la voce
chi diede la vita ebbe in cambio una croce
ma tu no lo udisti e il tempo passava
con le stagioni a passo di giava
ed arrivasti a varcar la frontiera
in un bel giorno di primavera
e mentre marciavi con l’anima in spalle
vedesti un uomo in fondo alla valle
che aveva il tuo stesso identico umore
ma la divisa di un altro colore
sparagli Piero , sparagli ora
e dopo un colpo sparagli ancora
fino a che tu non lo vedrai esangue
cadere in terra a coprire il suo sangue
e se gli sparo in fronte o nel cuore
soltanto il tempo avrà per morire
ma il tempo a me resterà per vedere
vedere gli occhi di un uomo che muore
e mentre gli usi questa premura
quello si volta , ti vede e ha paura
ed imbracciata l’artiglieria
non ti ricambia la cortesia
cadesti in terra senza un lamento
e ti accorgesti in un solo momento
che il tempo non ti sarebbe bastato
a chiedere perdono per ogni peccato
cadesti interra senza un lamento
e ti accorgesti in un solo momento
che la tua vita finiva quel giorno
e non ci sarebbe stato un ritorno
Ninetta mia crepare di maggio
ci vuole tanto troppo coraggio
Ninetta bella dritto all’inferno
avrei preferito andarci in inverno
e mentre il grano ti stava a sentire
dentro alle mani stringevi un fucile
dentro alla bocca stringevi parole
troppo gelate per sciogliersi al sole
dormi sepolto in un campo di grano
non è la rosa non è il tulipano
che ti fan veglia dall’ombra dei fossi
ma sono mille papaveri rossi.

Ando a ver si remato un par de apuntes para el blog, así que de momento les dejo con el servicio de bar de las serendipias que voy encontrando cuando busco otras cosas. Hoy nos vamos a la diplomacia filipina, cerca de treinta y tantos años después de la fecha probable de la muerte de Alfonso de Zamora. Pero hablamos de conversos, tornadizos o renegados, que en este caso tanto da:

Jesus Maria / Da un portugese di qualche conditione, che per accidente occorsoli in Constantinopoli si fece Hebreo et dappoi Turcho, che è stato in questi stati 16 in 17 anni, il qual si è partito di Constantinopoli scognosciuto per ritornare alla fede christiana, huomo per quello che si può iudicare in puoco tempo di buona mente verso la Christianità, che ha tutte le lingue di questi paesi, di anni 40, di bello aspetto, di statura giusta, con barba nera tonda e folta, et per quanto mostra nel parlare, di buon iudicio, s’è inteso l’infrascritte cose […].

[Ragusa 1577], Archivo Histórico de Simancas, Archivo General del Sello, Estado 930, sin foliar, reproducido en Ignacio Tellechea Idígoras, «La mesa de Felipe II», La Ciudad de Dios. Revista Agustiniana, ccxvii, 2 (mayo-agosto 2004, El Escorial), pág. 547.

En el mismo documento se descubre que los moriscos de Granada, en época filipina, tenían un castellano muy particular, o no lo tenían en absoluto, o quizá que Felipe II tenía, simplemente, espías tartajas:

Dios de a vuestra cagra [sic, por çagra] salud y bida, ygual de al señor don Juan [de Austria] […] y fue por la mal [sic, por mar] […] y con dos galeotras lo pusieron en Caltagena […] diziendo que se aprecebiesen, quel los remediaria muy pesto [sic, por presto]. Miguel Jironimo de Granada, hijo de Cristobal Campos. / Al muy cristianiçimo y balente emprerador y bareroso por todo el mundo y tienban del. […]

[¿En la corte de Felipe II, 1577?]

The conspicuous abundance of converts among recipients of charity has been understood to indicate that converts were forced to give up their homes and possessions, and so came to Fustat to live off the community chest. But one might equally suppose that conversion did not precede or cause their economic hardship but the other way around. Many probably became Jewish in order to benefit from the public charity of the Jewish community in Fustat. Organized Jewish communities, particularly Fustat’s, those who were destitute, and conversion to Judaism served as a way of qualifying for the social services of the Jewish community. In some cases, it may have served as a means of urbanization for rural Christians and Muslims. A surprising abundance of female converts suggests that the community chest substituted for husbands in providing them with economic support; conversion may have served unmarried women as a means of material sustenance. That is not to suggest that one can recover converts’ motives with any degree of certainty (even when they are stated explicitly in the first person). But their motives are a question worthy of speculation, and there is no reason to to presume that they were ideological rather than pragmatic.

Marina Rustow, Heresy and the politics of community: the Jews of the Fatimid caliphate, Ithaca, NY, Cornell University Press, 2008, págs. 255-256.

Quizá la pregunta que más me repiten sobre Alfonso de Zamora es si fue un converso sincero. Quizá la respuesta que más les repito es que no tengo ni idea, que no sé si podré tenerla y que quizá la pregunta no sea tan pertinente. Esto último lo digo con la boca pequeña: probablemente no haya pregunta más pertinente. Entre otras cosas, para remachar mi idea de que la realidad de lo administrado siempre supera las ensoñaciones de lo legislado. Pasó en la Península Ibérica y pasó en Alemania: Stefan Litt, «Conversions to Christianity and Jewish family life in Thuringia : case studies in the sixteenth and seventeenth centuries», Leo Baeck Institute Year Book, xlvii (2002), págs. 83-90.

Si el mal llamado clásico de Sicroff (Los estatutos de limpieza de sangre. Controversias entre los siglos xv y xvii, traducción de Mauro Armiño, Madrid, Taurus, 1985, primera edición francesa de 1979) nunca ha terminado de convencerme, juicios apriorísticos hechos tesis, como las de Benzion Netanyahu (The Marranos of Spain : from the late 14th to the early 16th century, according to contemporary Hebrew sources, Ithaca, NY, Cornell University Press, 1999, tercera edición revisada y ampliada), aún me parecen menos acertados, por simplistas. O mejor: simplones. Como los juicios que le oí una vez a Felipe Maíllo sobre lo imposible que era tener a un judío acaudillando los ejércitos árabes. Solo que el judío en cuestión era Samuel, llamado Hannagid, y los ejércitos podían ser árabes en el sentido laxo de musulmanes (o mejor aún: islamicate à la Hodgson), pero su rey no lo era: era el rey bereber de la taifa de Granada. Así nos va: si tenemos biblias, coranes o derechos canónicos (o mejor aún: ¡la Inquisición!) que nos pueden simplificar la vida (ergo ahorrarnos el esfuerzo), ¿para qué vamos a pensar?

Aunque también se lo podría llamar «un congreso al que (a lo mejor no) puedo ir». Y no solo por la guita, que también, dado que la docta reunión se celebra en mi adorada Inglaterra, sino porque aún no estoy seguro de que la copia del ספר המכלול (entiéndase: «de su parte gramatical»), con traducción latina y colofón fechado por Alfonso de Zamora ביום שביעי שני ימים לחדש נוביאמ[ב]רי […] בשנת אלף ותק וכז למנין ישועתנו / in die septimus [.i. sabbatus] duobus diebus mensis noue[m]bris […] in an[n]o mille [.i. millesimo] quinge[n]tessimo [sic] et et vigesimo septimo numero salutis n[os]tre; llegase jamás a su destino que podemos imaginar natural: la corte de Enrique VIII y concretamente los advocates de la legitimidad bíblica del divorcio del rey con tendencias uxoricidas. Y como de momento no puedo decir que «sí», sino solo que «a lo mejor», no tengo la suficiente substancia como para presentar en el marco incomparable de Hampton Court (otro día tocaría contar la historieta del fantasmal Lord Hampton de cuyos libros se apropió, tras pública subasta, Colbert, a cuya biblioteca personal pertenece la marca de posesión más antigua de las que aún están visibles en el manuscrito presuntamente henriciano).

El manuscrito en cuestión es el París, BNF, hébr. 1229 y de él trataba el primer artículo que leí sobre Alfonso de Zamora: Eleazar Gutwirth, «Alfonso de Zamora and Edward Lee», Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos, xxxvii-xxxviii, 2 (1988-1989), págs. 295-297, tan lleno de inteligencia concisa como todos los de Eli Gutwirth. Los artículos de Eli, junto quizá con uno preclaro de Richard H. Popkin, por muy exageradas, quizá, que sean sus conclusiones (Richard H. Popkin, «Jewish Christians and Christian Jews in Spain, 1492 and after», Judaism, xli, 3 (1992), págs. 248-267) son de los que ayudan a sobrellevar ese largo camino de perdición que es la tesis doctoral. Ya cantaba el poeta que nuestras tesis son los ríos que van a dar la defensa, que es la ignorancia.

Luego, claro, están los otros: los que por limitación intelectual o por simple mala fe (aunque la limitación intelectual no deba descartarse como causa primera de la mala fe) promueven con sus obras que la carrera académica vaya a estar a punto de ser incluida en la lista de prestaciones sociales de varios estados, europeos o no, dentro del presupuesto de integración de disminuidos de varias clases.

Lo dicho, por si alguien tiene algo mejor que decir que lo que yo puedo decir de momento:

Henry VIII and the Tudor Court, 1509-2009

2009 marks the 500th anniversary of Henry VIII’s accession to the throne.
To honour the occasion, Historic Royal Palaces, along with Kingston University London and Oxford Brookes University, will host a three-day international conference at Hampton Court Palace on 13 – 15 July 2009.
The conference will be interdisciplinary, drawing on history, literature, music, art, textiles, architecture and theology. It will focus particularly on the fashioning of Henry VIII’s court, including the occasion, itinerancy and material culture of the Tudor court (particularly relating to Hampton Court Palace), the European context of Henry VIII’s reign, biography, and image, whilst also situating Henry as the sacral monarch around whom it all revolved, and honouring his continuing legacy.

Hay tesis que combinan el esfuerzo con la incuria, como la de E. No es tan grave, sin embargo, como los catálogos que combinan la maledicencia con la rapidez ventajista y el descaro trepa. La inutilidad soberbia, convertida en práctica académica, es una de las tradiciones más despreciables que atenazan esta vocación mía que decidí hace tiempo convertir en mi carrera. Y luego están los países en que ese mismo descaro soberbio se ha convertido en una práctica tan común como banal, y se ha introducido ya sin remedio en el subconsciente colectivo. Como Italia. O como mi país (sean cuáles sean sus límites). O como, hélas!, la Francia a la que pese a todo tanto debo.

Pero luego están los otros, los que sostienen el mundo: los equivalentes de la antigua Torá, la liturgia del Templo y las obras pías de caridad en la que se sostenía el mundo rabínico. La tesis de Gláucia (parabéns, Glaucinha!) que alía rigor y concisión con una imagen novísima del registro material librario de los primeros tiempos de la conquista castellana de la Nueva España. O la tesis que será clásica sobre el manuscrito T 19 (olim!) de la Real Academia de la Historia de Madrid. O el libro recién salido y recién llegado a mis manos de Marina, cuyo estilo ágil y legible está a la altura de lo novedoso de sus hipótesis y que nos vuelve a confirmar que, en realidad, los seres humanos nunca somos distintos ni estamos tan separados. O mi verdadera alma mater mancuniana, un refugio de bonhomía y subversive scholarship, donde cada libra y cada penique tiene la justificación de, ya que no resulta fácil cambiar el mundo sin más, lograr que seamos, al menos, más sabios para ponernos a la tarea de cambiar el mundo.

Estos son algunos de los hitos que no me dejan perderme en el camino. Puesto que las carreteras son tantas y tan diversas, cada cual tendrá su lista de piedras miliarias. Pero si las uniéramos, seguramente podríamos hacer un mapamundi en que nadie estaría separado de los demás por menos de seis grados de decencia.

Hoy quería asegurarme y aseguraros de que nada está perdido: que tot està per fer i tot és possible. Y porque hoy es el cumpleaños de Gláucia, en la otra orilla atlántica. Y en esta, también.

Canción para ese día

He aquí que viene el tiempo de soltar palomas
en mitad de las plazas con estatua.
Van a dar nuestra hora. De un momento
a otro, sonarán campanas.

Mirad los tiernos nudos de los árboles
exhalarse visibles en la luz
recién inaugurada. Cintas leves
de nube en nube cuelgan. Y guirnaldas

sobre el pecho del cielo, palpitando,
son como el aire de la voz. Palabras
van a decirse ya. Oíd. Se escucha
rumor de pasos y batir de alas.

Jaime Gil de Biedma

Tive a sorte de poder contar com a amizade de um excelente codicólogo, Jesús de Prado Plumed, que me ajudou em diversas dificuldades, me ciceroneou na Bibliothèque Nationale de France, traduziu-me ou revisou-me documentos, indicou-me textos, esclareceu-me dúvidas, além receber-se em sua casa quando estive estudando o manuscrito em Paris. Considero Jesús meu terceiro orientador, pois sem ele o trabalho teria sido muito mais difícil e penoso.

Gláucia Cristiani Montoro, Memórias fragmentadas: novos aportes à história de confecção e formação do Códice Telleriano Remensis. Estudo codicológico, tesis doctoral inédita, codirigida por Leandro Karnal y Juan José Batalla Rosado, Departamento de História, Instituto de Filosofia e Ciências Humanas (IFCH), Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP), Brasil, enero de 2008, pág. xvi.

Yo bien sé que disto mucho de ser un excelente codicólogo. Ni a uno mediano llego. Pero al menos tengo excelentes amigos: para dejar en herencia substancia a los que me aman y llenarles sus arcas (Proverbios, viii:21).

Por una vez, y supongo que sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con uno de los gerentes del holding Vaticano S.r.l.: i libri senza lettori sono morti, dice el cardenal Raffaele Farina, salesiano, Archivista e Bibliotecario di Santa Romana Chiesa, que nada tiene que ver (como yo creía en mi ignorancia) con el prefecto de la Biblioteca. Dice muchas cosas Su Excelencia Reverendísima. Entre otras, que la Biblioteca podría estar reabierta ya para 2009 pro communi doctorum virorum commodo, esperando que lo de uirorum sea puro estilo del Cinquecento eclesiástico tirando a patriarcal (sinónimo de machista) y que una sabia rectificación incluya las doctae mulieres al menos en el uso y disfrute de la Biblioteca, ya que no en el sacro ejercicio de la dispensación de todos los sacramentos de la Iglesia Católica.

Dice otras cosas interesantes el cardenal Farina. Describe por ejemplo las diferencias de régimen legal entre Biblioteca Apóstolica Vaticana y Archivo Secreto Vaticano, de cierta relevancia para los que somos ignaros en materia vaticana, como un servidor:

[…] Cioè la dipendenza diretta dal Papa, evidente già dal nome di biblioteca “apostolica”, cioè “palatina”, che fa parte del Palazzo apostolico. Un titolo che non ha l’Archivio Segreto Vaticano, del quale però la Curia non potrà mai fare a meno. Paradossalmente dalla biblioteca potrebbe prescindere, ma dall’archivio no. L’archivio, tra l’altro, non ha i problemi di spazio che ha la biblioteca, perché i suoi ambienti sono più grandi tre o quattro volte quelli della biblioteca.

En resumen: espero que el ejemplo vaticano se extienda a todos los responsables de bibliotecas de fondo antiguo, aquejados del mal de la inmortalidad. He acabado por pensar, porque si no se me haría incomprensible, que el acceso a veces nulo a los materiales nace de un convencimiento íntimo de que, si los libros que la res publica les tiene encomendado conservar (¿y desde cuándo conservar es un sinónimo de aherrojar o un verbo denominativo de la raíz de incuria?) consiguen alcanzar la inmortalidad física, así también los conservadores de las bibliotecas, trasuntos de alguna manera de vampiros biblioteconómicos, alcanzarán la vida eterna en este mundo. Una superstición tan nula de sentido como los mitos del desayuno fuerte, la Santísima Trinidad o los beneficios del orgasmo simultáneo. Pura palabrería para ir jodiendo al personal, en suma.

Como remate, que quien quiera se dé un garbeo por la página de la B. A. V., otro ejemplo de cómo se pueden hacer las cosas (las webs) ligeras, atractivas, coloristas y eficientes.

Και τώρα τι θα γένουμε χωρίς βαρβάρους.
Οι άνθρωποι αυτοί ήσαν μιά κάποια λύσις.

Konstandinos P. Kavafis, Περιμένοντας τους Βαρβάρους.

En mi alma mater mancuniana, estaba previsto que Philip Alexander hiciera una apología, no hará ni dos meses, in defence of normativity in the study of Judaism:

I shall argue that the only rational basis of selection is a judgement as to what is central and what is marginal within Judaism, and I shall propose ways in which this distinction can be made in an academic context. I will suggest that this analysis has implications for how the discipline of Jewish Studies should be configured within the academy. But I shall go further. I shall argue that this distinction between core and periphery entails the identification of a normative tradition, which is an essential analytical tool in understanding the character of modern varieties of Judaism, illustrating this point with a discussion of the Jewish identity of the Beta Israel (the Falashas), of the Black Hebrews, and of Messianic Jews. Most controversially I shall explore the possible implications that this academic analysis has for the faith community, and for the claims to authenticity made by various contemporary forms of Judaism.

Y ahora desde el Monte Gerizim y Holon llegan noticias de que salirse de la norma puede conducir, lento pero seguro, a la simple desaparición:

Vestido con túnica blanca y turbante rojo, Abd Almuin Sadaqa, jefe máximo de los samaritanos, se lamenta recostado en un sillón de su casa en el monte Gerizim. “Nuestro único problema es que no tenemos suficientes mujeres”.

Por los azares de internet, me topo con el sitio web de la Universidad de de Roma La Sapienza y con su eslogan Il futuro è passato qui. Teniendo en cuenta el lamentable estado de la ricerca en Italia, la exorbitada fuga de cerebros y el hecho de que nepotismo y condescendencia profesoral hayan sido elevados a la categoría de arte, me sorprende que las cabezas pensantes de la Sapienza no hayan sabido captar la ironía: il futuro è passato qui:”… ya desmoronados”.

Y sí, el que esté libre de pecado…

This was to be a stellar conference with scholars from Spain, Israel and the US discussing the Expulsion of 1492. The conference began in the Grand Ballroom of the Laromme Hotel with a banquet […] and a speech by Prof. Haim Beinart on the awful tragedy of the Expulsion and the huge number of Jewish lives, (around 800,000 he said) that were ruined as a result. It turned out as the conference proceeded that the Spanish scholars, who were now able to do micro research on what happened town by town in Spain, were holding that the Expulsion wasn’t so bad. The number of actual expellees was quite small, maybe around 10,000, and many of them came back because like all good Spaniards, they liked Spain better than the outside world.

Richard H. Popkin, ‘Introduction: Warts and all, part 2’, en James E. Force y David S. Katz (ed.), Everything connects: In conference with Richard H. Popkin. Essays in his honor, Leiden, Brill, 1999, pág. xlvii.

Casi habría que ponerlo en el proemio de cualquier biografía de Alfonso de Zamora. Ya se sabe, el jamón de Guijuelo y los langostinitos de Sanlúcar.

PD: ¿Y dónde se ha metido la referencia en este libro a que Popkin había preguntado si la carta que redactó Alfonso de Zamora en hebreo por orden del rector complutense ¿Zornoza? para el Papa llegó al Vaticano y le dijeron que no?

Lo que en francés (lengua canónica no solo de mi -futura- tesis, sino de la histoire du livre en general) llaman mise en page (¿o acaso será mise en texte?) formará una parte fundamental, por fuerza, de mi investigación. Casi todos los manuscritos que copió Alfonso de Zamora son, al menos, bigrafémicos, neologismo algo horrendo pero útil para decir que en el cuerpo del texto el copista (¿o escriba? ¿o amanuense? ¿o escritor de libros o de letra gruesa?) se las tiene que apañar con dos sistemas grafémicos; en el caso que me ocupa, latino y hebreo. De momento y a falta de mejor hipótesis, el único caso que se haya quedado, por completo, con una columna hebrea copiada y otra ¿latina?, ¿española? sin traducir y copiar es el manuscrito del Libro de la sabiduría de Dios o de la sabiduría divina o, ¿por qué no? de teología (que tuvo la desventura de caer en manos de un Federico Pérez Castro doctorando, en la época en que, por exilio o defunción -por muerte natural o por ejecución sumaria en una cuneta-, casi cualquier cosa valía en la raquítica academia española de la Posguerra civil).

En el caso de los libros que compuso Alfonso, frutos de un lucrativo negocio de extensión de la cultura hebrea y judía (él demostró por sus obras que no siempre ambos términos son sinónimos), la delicada trama de estrategias librarias y textuales que despliega en sus libros es uno de los principales enigmas que habrá que intentar resolver. Por eso me alegra encontrar citas, concisas pero bellamente escritas, del tenor de la que hoy me hace escribir este apunte:

[…] A written text presupposes an indeterminate audience disseminated over distance or time, or both. A scribe had no immediate respondent to interact with, therefore he had to observe a kind of decorum in his copy in order to ensure that the message of the text was easily understood. This decorum – the rules governing the relationships between this complex of graphic conventions and the message of a text conveyed in the written medium – may be described as “the grammar of legibility”.

Malcolm B. Parkes, Pause and effect: An introduction to the history of punctuation in the West, Aldershot, Scolar, pág. 23.

A lo mejor Emma tenía razón y Alfonso no fue «una buena persona», como yo afirmo dejándome llevar por un brote sentimental inevitable que le tiene que afectar a todo el que se pasa cuatro años (¡ya!) con el mismo tipo y sus huellas materiales, de sol a sol, todos los días del año. Quizá no fue una brava gente este Alfonso, pero la gramática de la (inte)ligibilidad que trasciende de un vistazo, siquiera somero, de sus libros copiados, hace que le sospeche, al menos, un artesano del decoro. Un explorador tenaz de la mínima felicidad que surge de unos pocos centímetros cuadrados de trabajo bien hecho:

Il suo era un mestiere umile -diceva-, anzi umilissimo: nessuno più di lui ne era persuaso. Grazie ad esso, però, non soltanto aveva potuto sbarcare decorosamente il lunario fino da ragazzo, ma resistere senza mai piegare la schiena durante tutti gli anni della dittatura. E poi che cosa credeva, il signorino Bruno, che fare il calzolaio non presentasse dei lati interessanti? Qualsiasi attività umana ne presenta. Basta esercitarla con passione, riuscire a conoscerla nei suoi segretti.

Giorgio Bassani, Il romanzo di Ferrara, pág. 152 (Milán, Oscar Mondadori, 1991, colección «Scrittori del Novecento», vol. i).

Zapatero, pues, como parece que fue Alfonso antes de poder dedicarse con empeño y obstinación a transmitir los secretos de los «veinticuatro libros que brillan como zafiros».

La primera regla de todo escribidor de blogs es saber saltarse sus propias reglas, sobre todo temáticas, cuando corresponde. Hoy ha muerto Mahmud Darwish. Me pregunto si Alfonso de Zamora añoraba también el olor del pan que le hacía su madre.

Se puede oír el poema interpretado por Marcel Khalife y recitado parcialmente en los primeros minutos por el propio Darwish en el video que os cuelgo a continuación:

أحن إلى خبز أمي
Añoro el pan de mi madre
وقهوة أمي
Y el café de mi madre
ولمسةِ أمي
Y el tacto de mi madre
وتكبر فيَّ الطفولة
Mientras me va creciendo por dentro la infancia
يوماً على صدرِ يومِ
Un día tras otro
وأعشق عمري لأنّي
Y me enamora estar vivo porque
إذا مت
Si muriese
أخجل من دمع أمي
Me sonrojaría de ver llorar a mi madre.
خذيني، إذا عدت يوماً
Deja que te sirva, si un día vuelvo,
وشاحاً لهدبك
De lazo para para tu volante
وغطّي عظامي بعشبٍ
Y que cubra mis huesos la hierba
تعمّد من طهرِ كعبك
Nutrida por la pureza de tus pasos.
وشدّي وثاقي
Déjame atadas las manos
بخصلةِ شَعر
Con un mechón de pelo,
بخيطٍ يلوّح في ذيل ثوبك
Con el hilo que brilla en la cola de tu vestido.
عساني أصير إلهاً
Para que pueda volverme un dios.
إلهاً أصير
¡Me volvería un dios
!إذا ما لمست قرارةَ قلبك
Si tocase lo más hondo de tu corazón!
ضعيني، إذا ما رجعت
Deja que te sirva, si consigo volver,
وقوداً بتنّور نارك
De combustible para que enciendas el fuego
وحبل الغسيل على سطح دارك
Y de cuerda de tender, en la azotea de tu casa,
لأني فقدتُ الوقوفَ
Porque ya no sé levantarme
بدونِ صلاةِ نهارك
Sin oír tu plegaria de mañana.
هرمت، فردّي نجومَ الطفولة
Me he hecho viejo:
Devuélveme las estrellas de la infancia
حتّى أُشارك
Para que comparta
صغار العصافير
Con los hijos de los pájaros
دربَ الرجوع
La senda del retorno:
لعشِّ انتظارك
Hacia el nido donde esperas.

Mahmud Darwish

[Mañana, إن شاء الله, tendréis traducción.]

Actualización del 1 de marzo de 2009: he colgado el video y he retirado el archivo de audio que no funcionaba.

Más vale trocar placer por dolores e inactividad bloguera por algo del servicio de bar de esta su casa de ustedes. Deléitense, pues, con música de la época alfonsina. Del Alfonso de este blog, se entiende.

Más vale trocar de Juan del Encina, interpretado por Hespèrion XX, dirigido por Jordi Savall (1991)

Más vale trocar
placer por dolores
que estar sin amores.
Donde es agradecido
es dulce morir;
vivir en olvido
aquel no es vivir;
mejor es sufrir
pasión y dolores
que estar sin amores.
Es vida perdida
vivir sin amar;
y más es que vida
saberla emular;
mejor es penar
sufriendo dolores
que estar sin amores.
La muerte es vitoria
do vive afición;
que espere haber gloria
quien sufre pasión:
más vale prisión
de tales dolores
que estar sin amores.
El que es muy penado
más goza de amor;
que el mucho cuidado
le quita el temor;
así que es mejor
amar con dolores
que estar sin amores.
No teme tormento
quien ama con fe,
si su pensamiento
sin causa no fue;
habiendo por qué,
más valen dolores
que estar sin amores.

Amor que no pena
no pida placer,
pues ya le condena
su poco querer:
mejor es perder
placer por dolores
que estar sin amores.