abril 2008


Loquerisne linguam latinam ? (Parlez-vous latin) lui dit l’abbé Pirard, comme il revenait.

Ita, pater optime, (Oui, mon excellent père), répondit Julien, revenant un peu à lui. Certainement jamais homme au monde ne lui avait paru moins excellent que M. Pirard, depuis une demi-heure.

L’entretien continua en latin. L’expression des yeux de l’abbé s’adoucissait ; Julien reprenait quelque sang-froid Que je suis faible, pensa-t-il, de m’en laisser imposer par ces apparences de vertu !

Stendhal, Le Rouge et le noir, libro i, capítulo xxv, «Le séminaire», pág. 252 de la edición de Gallimard, Folio classique, 2000.

Claro, que son dos franceses hablando en latín, porque si fueran extranjeros sería un episodio tan inverosímil como el nazi que se entiende en griego con el rabino montañés y erudito, fantasmagórico y cáucasico, de las Euménides de Littell, que se han llamado en español Las benévolas, visto el muy particular charabia que es la pronunciación francófona del griego clásico y, de paso, del latín. ¿Cómo se entendería Tomás de Aquino en latín en París? ¿O Juan Luis Vives en Inglaterra o Flandes? ¿O Edward Lee, el que encargó el manuscrito de París, con Pablo Núñez Coronel o quizá… con el mismo Alfonso de Zamora?

Ce même matin, le Leutnant Reuter, un adjoint de von Gilsa, passa dans mon bureau: « On a un cas curieux que vous devriez voir. Un vieux, qui s’est présenté ici tout seul. Il raconte des choses étranges et dit qu’il est juif. L’Oberst a proposé que vous l’interrogiez. » – « Si c’est un Juif, il faut l’envoyer au Kommando. » – « Peut-être. Mais vous ne voulez pas le voir ? Je vous assure qu’il est étonnant. » Une ordonnance m’amena l’homme. C’était un vieillard de grande stature, avec une longue barbe blanche, encore visiblement vigoureux ; il portait une tcherkesska noire, des bottines en cuir souple avec des galoches de paysan caucasien, et une belle calotte brodée, violet, bleu et or. Je lui fis signe de s’asseoir et, un peu mécontent, demandai à l’ordonnance : « Il ne parle que le russe, j’imagine ? Où est le Dolmetscher ? » Le vieux me regarda des yeux perçants et me dit dans un grec classique bizarrement accentué mais compréhensible : « Tu es un homme éduqué, je vois. Tu dois savoir le grec. » Interloqué, je congédiai l’ordonnance et répondit : « Oui, je connais le grec. Et toi, comment se fait-il que tu parles cette langue ? » Il ne prêta pas attention à ma question. « Mon nom est Nahum ben Ibrahim, de Magaramkend dans la goubernatoria du grand Chamil avec qui mon père s’est battu. Et toi, quel est ton nom ? » – «  Je m’appelle Maximilien. Je viens d’Allemagne. » – « Et qui était ton père ? » Je souris : « En quoi est-ce que mon père t’intéresse, vieillard ? » – « Comment veux-tu que je sache à qui je m’adresse si je ne connais pas ton père ? » Son grec, je l’entendais maintenant, comportait des tournures tout à fait inhabituelles ; mais j’arrivais à le comprendre.

Jonathan Littell, Les Bienveillantes, « Allemandes I et II », París, Éditions France Loisirs (tirada especial), primera edición de Gallimard, 2006, pág. 260-261.

Hay veces en que la gramática es a los estudios humanísticos (errare humanum est; será por eso que se llaman humanísticos) lo que la lejía es a la limpieza del hogar: una obviedad necesaria. Si ambas faltan (y aún mas si falta la fregona de la ortografía) más vale que tiremos el pozal del estudio humanístico por la ventana, con cuidado de no manchar a nadie.

Y luego está Claire Weil, que se complace en construir châteaux en Espagne con la ayuda de un español aprendido con la misma pertinencia que la expresión de un guiri en un bar de carretera. Mais qu’est-ce qu’on bouffe bien en Espagne quand même !

Il semble bien que le ladino, langue et traduction liturgique des Marranes, nous dise le marranisme. Par marranisme, entendons la réponse des Juifs de la Péninsule ibérique aux menaces de l’Eglise et aux conversions forcées, dès le Moyen Age, réponse qui se caractérise par un double mode d’existence, patent et caché. En apparence, le Marrane est devenu chrétien, en réalité, il est resté juif ; son être, pour une langue, nous dirions sa structure, est hébreu, son paraître (les mots, et la graphie parfois) chrétien (cela correspondrait au castillan au ladino [sic]). Nous n’inventons pas pour les besoins de notre démonstration une correspondance entre castillan et christianisme, elle se retrouve même dans une expression, souvent et significativement mise a l’impératif, et encore en usage de nos jours : “hablar en cristiano”, c’est-a-dire, parler un bon castillan ; on pourrait traduire par “parler francais”.

Claire Weil, “TU NE TRADUIRAS POINT. [sic] Approche des Pirke Aboth en ladino édités à Ferrare en 1552″, en Ilana Zinguer (ed.), L’Hébreu au temps de la Renaissance, Leiden, Brill, 1992, pág. 125.

O sea que el ladino era judeoespañol calco… ¿marrano? ¿Y no les habría valido más la pena (la pena de que les mandaran derechitos y con sambenito a la hoguera) escribir en cualquier aljamiado que fuera de su agrado? Porque marranos son los que se quedaban en España. Los de fuera se convertían en sefardíes (casi por el mismo arte mágico de birlibirloque que convierte en el espacio de unos meses a los mudéjares en moriscos). Y vueltos sefardíes podían ir tranquilamente libres y ufanos, dispensados de temores, usando el ladino, o judeoespañol calco para lo que sirve, que es para entender la Biblia y no para escribir el Me-ʕam loʕez.

Y si solo fuera eso. Pero es que además la Weil tiene esa cosa tan francesa de hurgar la paja en el ojo ajeno. Pero, hélas!, también tienen viga en el propio œil. Aún le daré más munición a la Weil: en español no solo se perpetra pero quieres hacer el favor de hablarme en cristiano (por cierto, espetado a gente tan católica como los euskaldunes, los que parlan clar i català y los de donde los rumorosos da costa verdecente bastante más que a moros y judíos) sino que, un día en que se levante uno con el pie izquierdo, no estaré católico. Exactamente igual que el francés être catholique.

Cela ne pouvait pas être aussi naturel que cela en avait l’air. Il y avait, dans cette histoire, quelque chose de pas catholique…

Henri Queffélec, Un Recteur de l’île de Sein, 1944, p. 193.

¿Abundaban tambien en Francia los marranos? Del pretérito no sé. Del presente, lo afirmo. Pero ya es otra historia (con cierta relacion con la lejía, il faut tout dire).

No somos nadie. Y cuando hacemos lingüística-ficción, somos aún menos que nadie.

Très joli le château, mais… elle est où, Madame la Marquise?

Probablemente con el Barón de Bidet

El que s’anomena pàtria, aquesta cosa abstracta, grandiosa, burocràtica, ribetejada de duaners i de carrabiners, és un concepte que no he comprès mai. Materialment, no puc comprendre’l, i no tinc prou força per a deïficar el paper timbrat. Sóc i he estat sempre un localista, això és, un home que està disposat a dir en tot moment que no hi ha res al món com les coses de Palafrugell. Més enllà de Palafrugell hi ha un primer cercle a dins el qual, si dieu a un home o a una dona:

-Bon dia; avui fa bon temps -us responen:

-Bon dia; sí, sembla que fa bon temps… -i això és agradable.

Passats, però, aquests lligams essencials, tot és per a mi completament igual, i el món es redueix a una bola amb uns petits pics vermells que representen els llocs on els amics meus que hi viuen tenen per aquest amic un llit parat.

Josep Pla, «Mitja hora amb Josep Pla. Autoentrevista», Revista de Catalunya, 1927 (reproducido en Caps-i-puntes, xliii, 274).

Itaque ad omnem rationem Teucri vox accommodari potest: ‘Patria est, ubicumque est bene’.

Cicerón, Tusculanae disputationes, lib. v, 37, [108].

La tesis de E.: una demostración de que a pesar de los años invertidos, de los viajes hechos, de la investigación directa de las fuentes, de los dineros gastados, de las noches sin dormir, de las páginas escritas, de los números representados, de los gráficos, las tablas y las estadísticas, de una cierta ambición, el primer rigor se basa en el mismo amor que le pone mi madre a que las junturas de las sabanas de la cama formen un monumento doméstico a la geometría efímera. Al cuidado. A un cierto cariño de las cosas bien hechas, el orden aprendido, la honradez entendida como una de las bellas artes.

No es una condición última, pero sí necesaria.

Lo demás, irrita. Profundamente.

Si consiguiera alejar toda sombra de repetición mecánica de una plantilla prête-à-porter, enemiga del saber  (y de saber dicen que tienen que estar hechas las tesis. Vaya Vd. a saber…), quizá la propuesta filosófica sistémica de Mario Bunge sería un buen punto de partida para intentar darle algo de sentido a la investigación de lo escrito, que dado el siglo que nos ocupa llamamos paleografía. Quizá todo análisis de la morfología de la letra escrita dependa de la composición, el entorno, la estructura y el mecanismo para que los que la vemos, cargados de desprecio o de admiración, vayamos sabiendo de qué estamos hablando:

Una consecuencia gnoseológica del sistemismo ontológico es que para conocer un sistema, sea este físico, químico, biológico, psicológico o social, resulta necesario aplicar el enfoque CESM. En otras palabras, la investigación de un sistema concreto requiere de la descripción de su composición (C), entorno (E), estructura (S) y mecanismo (M).

  • La composición de un sistema es la colección de sus partes (protones, neutrones y electrones en el sistema atómico; personas, empresas, clubes y barra de amigos en el sistema social) y se las llama componentes.
  • El entorno es la colección de cosas que modifican a los componentes del sistema o que resultan modificados por ellos, pero que no pertenecen a la composición (fotones que excitan al átomo de interés y el trigo que el hombre convierte en pan).
  • La estructura es la colección de relaciones o vínculos que establecen los componentes. Los vínculos que se dan entre los componentes de un sistema constituyen la endoestructura, mientras que los establecidos entre los componentes y elementos del entorno conforman la exoestructura del sistema.
  • El mecanismo es la colección de procesos que se dan dentro de un sistema y que lo hacen cambiar en algún aspecto (el mecanismo de radiación electromagnética de un átomo es un proceso en el que un electrón cambia de estado de energía, el comercio es un mecanismo económico de los sistemas sociales humanos). Más precisamente, si bien el conocimiento de un sistema concreto radica en la descripción de los cuatro aspectos mencionados, la explicación científica del comportamiento del mismo la brinda la descripción de su(s) mecanismo(s), es decir de los procesos de los cuales resultan la emergencia, la estabilidad, el cambio y la desintegración de un sistema.

Hebraica Veritas’
16 mei 2008 – 16 augustus 2008

Sprak God Hebreeuws?
Het hoogtepunt van Christoffel Plantijns levenswerk is de productie van een grote Bijbel in vijf talen: de achtdelige Biblia Regia van 1568-1573. Deze Antwerpse Polyglot met ‘het woord van God’ is een prachtuitgave geworden. Maar waarom in zoveel talen? Waarom voldeed de oude Latijnse vertaling van Hieronymus niet meer en wilde men de Bijbel in de 16de eeuw plots in de grondtalen lezen? Het Hebreeuws, voor de middeleeuwer een geminachte en barbaarse taal, werd een eeuw later een bron van wijsheid en kennis. De opkomst van de drukpers en de humanistische zoektocht naar de eeuwige waarheid hebben geleid tot een gloednieuwe en sterk gewaardeerde academische discipline.

Hebraica veritas toont ons hoe katholieke en protestantse theologen de weg naar de oervorm van de Bijbel terugvonden door bemiddeling van Joodse geleerden. Het schetst ook een beeld van de plaats die Christoffel Plantijn tegen het einde van die 16de eeuw in deze ontwikkeling innam. De nadruk kwam te liggen op de studie en uitgave van het Oude Testament en op het proces van de kennisoverdracht tussen Joodse taalgeleerden en christelijke hebraïsten.

\"As compona, as, as compona, as...\"

Confieso que después de pasar por las manos de ese gĕdol haddor que es Bernard S. Jackson, a veces sueño con ʔagunot. Y después de la tesina de master of arts que perpetré en Mánchester sobre las ʔagunot después de las violencias antijudías de 1391, ʔagunot suele rimar con ʔanusot. O sea, «mujeres encadenadas» (porque su marido se niega a darle el divorcio) con «mujeres conversas».

El caso es que me sorprende lo que leo en un artículo interesante pese a él mismo: «anuza : En los textos consultados aparece en alguna ocasión el vocablo hebreo ‘anusah (< ‘anusah’) para designar a la persona conversa “E que este testigo oyó decir muchas veçes al dicho su padre: ‘Esta mi prima, la de Diego Arias, es muy buena anuzá'”». Francamente, por más vueltas que le doy, esto de es muy buena anuzá me suena más a buena cabrona está hecha que a cualquier cosa que tenga que ver con la bondad bondadosa. El caso es que dicho está.

Salvo error de lectura, y aunque la entrada anuzá de la lista de términos de los que habla el autor no tiene referencia bibliográfica ni de fuente (Di que sí, hombre: ¡pa qué!), creo que la fuente secundaria debe de ser Carlos Carrete Parrondo, Fontes Iudaeorum Regni Castellae, III Proceso inquisitorial contra los Arias Dávila segovianos: un enfrentamiento social entre judíos y conversos, Salamanca, Universidad Pontificia, 1986.

Curioso, en cualquier caso.

PD: Que el autor prescinda de referencias bibliográficas de cada entrada, no significa que lo tenga que hacer yo, claro. Así que… José María Chamorro, «El léxico de los judeoconversos según los procesos inquisitoriales», Miscelánea de Estudios Arabes y Hebraicos, lv, pág. 119-140.

Mag. Nicolaus Bobadilla […] tenebatur magno desiderio studiorum, maxime bonarum litterarum et linguarum; ideo profectus est in almam Parisiorum accademiam, in Galliam, ubi non post multos dies dederunt illi cursum philosophiae in collegio Caluiaci juxta Sorbonam.

Eo tempore incipiebat grassari Parisiis haeresis lutherana, et multi comburebantur in Platea Mumbert, et qui graecizabant, lutheranizabant; ideo Mag. Bobadilla remisit propositum quos habebat in Hispania, trium linguarum, scilicet graece, latine et haebraice, maxime qua inuenit Parisiis virum sanctum, Mag. Ignatium de Loyola, qui illum exhortatus ad prosequendum studia theologicae scholasticae et positiuae sanctorum doctorum.

Bobadilla Monumenta, Nicolai Alphonsi de Bobadilla, sacerdotis e Societate Iesu, gesta et scripta, Madrid, 1913, pág. 613-614, citado en Jean-Christophe Saladin, La Bataille du grec à la Renaissance, París, Les Belles Lettres, 2000, pág. 396.

La chamusquina herético-lingüista ocurría en 1534, paraît-il

Comité International de Paléographie Latine XVIth Colloquium: Teaching Writing, Learning to Write

Senate House, University of London, 2-5 september 2008

From the medieval viewpoint writing meant not only the skill of handwriting, but also the ability to write with ‘correct’ understanding of grammar, punctuation, etc. The colloquium will address the psychology and sociology of the medieval scribe. How did scribes learn to write in the Middle Ages? What was the social and cultural significance of a script chosen for a particular function? How was script influenced by features of fashion? What was the interface between scribe and reader and the graphic signs used to communicate a message? Such questions impact on the transmission of texts, the growth of literacy and history of reading.

This conference is supported by The British Academy, the Association of Manuscripts and Archives in Research Collections and the Bibliographical Society

Provisional timetable

Tuesday 2nd September
10.00-11.00: Coffee and registration

11.00-11.15:

Welcome

11.15-12. 45:

Paolo Fioretti (Bari University): ‘Ink Writing and ‘a sgraffio’ writing in Ancient Rome. From
Learning to Practical Use’

Jacqueline Austin (Birmingham University; Bibliographical Society Studentship): ‘Librarii qui docere possint: scribal training in the Roman army’

David Ganz (King’s College, London):‘Early Medieval Cursive Scripts: Calligraphy and Risk’

2.30-4.00:

Martin Steinmann (Binningen, Switzerland): ‘Writing Monks in the Early Middle Ages’

Aliza Cohen-Mushlin (Hebrew University of Jerusalem): ‘A School for Scribes’

Maria do Rosário Morujão (Coimbra University): ‘Apprendre à écrire dans le Portugale médiévale. Bilan des connaissances’

4.30-5.30

Keynote Speaker: M.B. Parkes (Keble College, Oxford)

Reception

Wednesday 3rd September
9.30-10.00

Martin Schøyen, Presentation of his Palaeography Collection

10.15-11.15

Michael Clanchy (IHR): ‘Was writing taught, along with reading, to children through the ABC
primer?’

Berthold Kress (Churchill College, Cambridge): ‘The Alphabets of Paul Lautensack ~ From Elementary School to Divine Revelation’

11.45-1.15

Alison Stones (Pittsburgh University): ‘The Valenciennes Papias and Learning in the Grammar
School in Thirteenth- Century France’

Patrizia Carmassi (Herzog August Bibliothek, Wolfenbüttel) ‘Lettere e scrittura nell’insegnamento grammaticale del Medioevo: teoria di una pratica?’

Beat Von Scarpatetti (Stiftsbibliothek St Gallen): ‘A young scholar’s despair: thirty-three exclamations in a fourteenth-century Basle Donatus manuscript’

2.30-4.30 APICES AGM

5.00-6.00

Jacqueline Hamesse (Catholic University of Louvain): ‘Maîtrise de l’écriture et pratiques
universitaires’

Charles Burnett (Warburg Institute): ‘Learning to write numerals in the Middle Ages’

6.15

Visit to the Wellcome Library

Thursday 4th September
10.00-11.00

Annina Seiler (Zurich University; Bibliographical Society Studentship): ‘Latinis regulis barbara
nomina stringi non possunt or How to Write the Vernacular’
Alessandro Zironi (Ferrara University): ‘Reading and Writing Gothic in the Carolingian Age’

11.30-1.00

Guðvarður Már Gunnlaugsson (Stofnun Árna Magnússon à Islandi): ‘Reading and Writing in
Medieval Iceland’

Erik Niblaeus (King’s College, London; Bibliographical Society Studentship): ‘Learning to Write in Southern Sweden: Liturgical Fragments and the Creation of a Culture of the Book’

Åslaug Ommundsen (Bergen University): ‘The First Scribal Culture in Norway’

2.15-3.45

reports on CIPL/APICES projects present and future

4.15-5.15

Jerzy Kaliszuk (Biblioteca Noradowa, Warsaw): ‘Latin Script and Vernacular Text in the Middle
Ages: The Case of Polish Texts (14th-15th centuries)’

Paul Antonio (London): Title to be announced

6.00

Visit to Lambeth Palace Library

Friday 5th September

9.30-11.00

Olaf Pluta (Ruhr-Universität Bochum): ‘Quaedam regulae de modo titulandi seu apificandi pro
novellis scriptoribus Copulatae. A late-medieval tutorial for novice scribes’

Erik Kwakkel (University of Victoria, BC, Canada): ‘Disobeying the Rules: Uncoventional Scribal Practices in the Later Middle Ages’

Jesús Alturo (Barcelona University): ‘De la carolina a la gótica. Variedades, usos y funciones de la escritura en la Catalunya altomedieval’

11.30-1.00

Cristina Mantegna (Scuola speciale per Archivisti e Bibliotecari, Rome): ‘Scritture de practici,
scritture di giuristi, scritture “di dotti”: ‘scuole’ ed esperienze grafiche a confronto’

Irene Ceccherini (Florence University): ‘Insegnamento, funzione e diffusione sociale della scrittura a Firenze nei Secoli XIII e XIV’

Carmen del Camino Martinez (Seville University): ‘Aprendizaje y modelos gráficos: enter el ámbito profesional y el privado’

2.30-4.00

CIPL AGM

4.30-5.30

Elizabeth Danbury (School of Library, Archives and Information Studies, UCL): ‘Late Medieval
English Chancery Clerks: Learning to Write and Learning to Impress’

Lucy Sandler (Institute of Fine Arts, New York): ‘”Written with the Finger of God”: Fourteenth-Century Images of Scribal Practice in the Lichtenthal Psalter’

Reception

Le lycée Eugène-Delacroix est bloqué depuis mardi. «On nous supprime 9 postes à la rentrée, ça veut dire qu’on va se trouver à 40 par classe, explique Adrien, et l’option hébreu va sauter. Alors que la culture ça compte, on s’est fait avec ça.»

Libération, viernes 4 de abril de 2008.

1 Participium in subjectis integris separatum est de accentu in …ensi, propter sin instar…

2 monosyllabae vel dictiones de supra, nam si participium volunt de supra

3 esset Ani cum punctibus pronomine segol sicut dicimus לוׁדֶא et similia quae sunt …

4 et tunc si videtur de supra est cum segol videtur participium similiter nominibus de …

5 est distinguere inter ea st… praescripta distincta quando habet in quiesce …

6 ל lamed eum quae est ד punctatur cum segol quando est de infra, גֹלֶה

7 Et propter innominantur ili… vel his quiescentibus, non convertitur in

8 segol, quando mutatur illius accentus ut sit desupra sicut quando …

9 dictioni parvae et dictio in quam est de supra. Quod si dicens, cur …

10 –tur Canones integriores ut nos commonstr<entur> monosyllabis nos d…

11 habentibus accentum in penultimum membrum accentum, hoc ideo sit, qu…

12 si ל lamed non innominantur nomine … de supra secundum pondus

13 ideo non oportet in his observare quod observantes

14 In patientia vestra possidebitis animas vestras הללויה Tu autem domine miserere

El famoso folio 50r, en un elegante color burdeos claro para distinguir mejor lo que pone.

Todos los derechos de reproducción (adjuntos a los deberes de conservación y preservación, aunque mis pobre meninges de ajeno a la cosa jurídica no consigan colegir sin más qué derechos deben revertir de esos deberes. Pero es que yo soy un laico descreído de toda forma de negocio entendido como una de las bellas artes, incluido el lábil concepto de patrimonio) reservados a la Biblioteca Nacional de Francia, que Dios guarde muchos años ajena a incendios, cortocircuitos, inundaciones, conservadores de fondo antiguo con una acendrado sentido de que la propiedad pública bien entendida empieza por uno mismo, directores cambiantes y escala funcionarial napoleónica. Que nadie se atreva a descargar, utilizar y difundir la imagen adjunta, porque aparte de todas las penas del infierno, le caería encima el servicio jurídico de la BNF. Cauite canes Domini!

Luego no digáis que no he avisado.

Dos (¿tres?) años después, aquí está la transcripción del famoso – bueno, para mí, ¿qué pasa? – folio 50 recto del manuscrito hébr. 1229 de la Bibliothèque Nationale de France, transcrito fielmente (¡en una semana!) por la pericia generosa de Jean-Marc Mandosio. Me la dio ayer y yo no acabaré nunca de darle las gracias.

Hay algunas cosas que decir: Las dos frases latinas de abajo están sacadas del Evangelio de Lucas, según la traducción de la Vulgata, xxi, 19 (In patientia). La otra, mucha más conocida (para mí, claro) es del Salmo xli (xl de la Vulgata), 11 (Tu autem Domine miserere mei). Porque están ahí, ni idea. Aunque a cualquier estudiante medio de hebreo que se hubiera puesto a hacer codos hebraicos nada menos que con la Gramática (ס’ הדקדוק) de David Qimhi (alias הרד”ק, para los connoisseurs), por muy pedagógica que digan que es, lo menos que le hace falta es repetir como un mantra eso de in patientia uestra possidebitis animas uestras (y de paso, ten piedad de mí, Señor). Creo que encontré hace meses (¿años?) que ambas formaban parte del Ordinario de la misa, pero esa referencia debe de ser tan extra-ordinaria que no la he vuelto a encontrar, así que habrá que poner de momento que son dos frases bíblicas que debían de resonarle en la cabeza a quien escribiera estas notas ¿de curso? ¿de clase? ¿de tutoría? Eso y echarle un vistazo a la selecta bibliografía sobre la misa que me mandó Sela hace tiempo: Ferreres, Historia del misal romano, Barcelona, 1929 (els clàssics no es moren mai?); A. G. Martimort, L’Église en prière, 1961, 4 vols., con traducción española de 1992; Mario Righetti, Historia de la liturgia, 2 vols., Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1956-1957 («Visión excesivamente teologizante aunque bastante completa. Tiene errores hoy muy superados», Sela dixit); Cyrille Vogel, Introduction aux sources de l´histoire du culte chrétien au Moyen Age. Spoleto, 1981 («traducido, corregido y reeditado al inglés bajo el título de Medieval Liturgy: An introduction to the sources. Washington, 1986. Resulta más aconsejable su versión al ingles por las correcciones aportadas por ¿Rashmes?», nouiter Sela dixit); B. Botte y C. Mohrmann, L´ordinaire de la messe. Texte critique, traduction et études, Paris-Lovaina, 1953; J. A. Jungmann, El sacrificio de la Misa. Tratado histórico-litúrgico. Madrid, 1963; y Henri de Lubac, El sacrificio de la Misa. Tratado histórico-litúrgico. Madrid, 1963.

Mandosio me decía ayer que habría que asegurarse de que la mano que escribe las dos últimas frases (la línea 14 de su transcripción) era diferente de la mano que escribe la nota. De tan evidente, me hacía y me hace dudar. El haleluya que está puesto entre ambas frases (que va vocalizado, por cierto), si parece (pero se queda ahí) la mano poco diestra que escribe en hebreo en el fragmento entero. El estilo de escritura, caligráfico en las dos frases bíblicas, apelotonao en las trece líneas de arriba, ¿podría ser de la misma persona?

Queda además la cuestión del contenido. Habla efectivamente de acentos. Pero los folios 49v y 51r no hablan de acentos, ni de vocales, sino de conjugaciones (aunque esto es algo que tengo que volver a comprobar). Jean-Marc Mandosio me decía ayer que la escritura era contemporánea (el manuscrito está fechado en noviembre de 1527). Como la semana de antes me había dicho que él, como mucho, me podía transcribir el contenido, no fecharme la paleografía, deduzco dos supuestos: 1) Mandosio es muy modesto y (quizá «o») 2) la evidencia paleográfica debe de ser tan evidente que no importa arriesgar el juicio. En cualquier caso, me viene muy bien arriesgar un juicio y que la nota sea del siglo xvi. Y si algún perito paleográfico me confirmara que la escritura es inglesa, j’y aurais trouvé mon (petit) bonheur. ¿Le hago caso a Judith y le pregunto a Carley? Bueno, una pregunta retórica…

¡Y pensar que todos estos esfuerzos van a acabar en la tesis a lo sumo en un párrafo en la noticia catalográfica del manuscrito de París! No somos nadie.

La corrupción académica

Max Weber planteará que un problema mucho mayor y mucho más difícil de resolver que el de la «marcha hacia la especialización» era el de que el funcionamiento de las universidades se estuviese rigiendo por prácticas corruptas que, por un lado, encubrían la desidia y la incapacidad de los académicos y, por otro, estaban abriendo la puerta de la casa del conocimiento a gente poco cualificada mientras que los más válidos quedaban fuera. Los catedráticos, harían bien, en opinión de Weber, en oponerse a la abominable esclerosis académica más que pasarse el día atribuyendo a la inexorable especialización todos los males de su oficio. Así lo planteará el comienzo de su conferencia WalsB [Wissenschaft als Beruf], donde se enuncian de forma exhaustiva todas las miserias que corrompen la universidad imaginada por Humboldt.

Para Weber, la carrera de un hombre de ciencia se construye a base de dinero y no sólo a base de inteligencia. No obstante, pasar a formar parte del cuerpo de profesores resulta, de igual modo, difícil por factores ajenos a los intelectuales; por ejemplo, el hecho de que uno de los criterios reales de selección del personal docente sea, en realidad, la envidia. Así, la norma que permite que un asistente sea despedido sin contemplaciones siempre que el catedrático opine que «no responde a las expectativas» suele ser interpretada como le viene en gana a éste; «no responder a las expectativas» puede ser paradójicamente «tener éxito entre los alumnos».

Por otro lado, ante la disyuntiva de habilitar a todos los que se lo merecen por su capacidad o sólo a los que ya están dentro de la universidad, casi siempre se opta por lo segundo, lo que fomenta la endogamia. Hasta tal punto funciona esto que hacer lo contrario no se entiende. Por lo demás, el acceso a una plaza como profesor depende en lo esencial del azar y de la casualidad, en absoluto de la cualificación. Eso provoca que muchos de los mejores se queden fuera y que muchos mediocres desempeñen papeles sobresalientes dentro de las universidades. Para Weber, en los criterios de selección del personal docente, lo raro no son los fallos sino el hecho de que haya un número tan elevado de aciertos. Si a eso se suma la intromisión política en lo universitario (sea ésta del signo que sea), tendremos que los principales beneficiarios serán los mediocres acomodaticios y los ambiciosos. A pesar de que casi siempre parezca mediar la buena voluntad, la ocupación de las plazas universitarias suele tener en todos los casos algo de bochornoso, hasta el punto de que los profesores suelen querer olvidar las circunstancias y discusiones que precedieron a su ingreso en la universidad.

Pero aunque, gracias al azar, algunos profesores cualificados consigan ingresar en la universidad, no es fácil que eso redunde en una mejora de la calidad de la misma. Todo profesor […] podía, en teoría, ofrecer cualquier programa sobre su especialidad; ahora bien, ello sería visto como una «desconsideración impertinente» hacia los profesores más antiguos… son éstos los que según una ley no escrita han de dar las clases principales, habiendo de cargar el resto con lo menos atractivo. Para Weber la universidad alemana se mueve, a semejanza de la americana, hacia la forma de empresa de «capitalismo de estado» en la que hay separación entre el trabajador y los medios de producción. El obrero allí sería el asistente.

En la pág. 489 de Pedro Andrés Piedras Monroy, «Una lectura de Humboldt. Max Weber y la universidad alemana», Arbor, clxxxiv, 731, mayo-junio de 2008 (Madrid), págs. 481-493, URL estable a partir de julio de 2008: http://arbor.revistas.csic.es/index.php/arbor

Pues ya han llegado los tres. Por orden de cariño (aunque el primogénito lorquino y el benjamín arboriano se disputen a partes iguales la prioridad de mis afectos):

El que suscribe, «Fuentes judías sobre la continuidad de Alandalús: el responsum 55:9 de rabbí Aser ben Yehiel (1250-1327/1328 EC)», en Juan Francisco Jiménez Alcazar, Jorge Ortuño Molina y Juan Leonardo Soler Milla (ed.), Actas III Simposio Internacional de Jóvenes Medievalistas [sic], Murcia, Ayuntamiento de Lorca, Fundación Cajamurcia, Real Academia Alfonso X el Sabio, Lorcatur-Lorca Taller del Tiempo, Universidad de Murcia, Sociedad Española de Estudios Medievales, 2008, págs. 53-62, ISBN: 978-84-8371-646-5, URL estable: http://www.jovenesmedievalistas.net/archivo/lorca2008/actasIII.pdf

El que suscribe, «Norma y legitimación del conocimiento rabínico: ángeles, hombres y vulgares burros», Arbor. Ciencia, Pensamiento y Cultura, clxxxiv, 731: «Sociología del saber: el papel de las comunidades especializadas en el proceso del conocimiento», número monográfico editado por Juan Ramón Goberna Falque, mayo-junio de 2008 (Madrid), págs. 423-432, ISSN: 0210-1963, [futuro] URL estable: http://arbor.revistas.csic.es/index.php/arbor

El que suscribe, «Bibliotecas judías en al-Andalus: problemática de las fuentes y estados de la cuestión», en Nuria Martínez de Castilla, José Luis Garrot, Ana Isabel Beneyto y María Jesús Viguera (ed.), Coleciones madrileñas. Transmisiones moriscas. Actas: Jornadas sobre manuscritos árabes, Anaquel de Estudios Árabes. Anejos, Madrid, Publicaciones Universidad Complutense de Madrid, 2008, págs. 149-154, ISSN: 1888-265X, ISBN: 978-84-669-3049-9, [futuro] URL estable: http://www.ucm.es/BUCM/revistasBUC/portal/modules.php?id=ANQE&name=Revistas2

Lo de la URL del último y menos querido, porque aparte de adoptado es caprichoso y malcriado, es pura quimera, pero quizá algún día se sustancie. Ese mismo día habrá que volver a ponerse con el mismo tema, pero cambiado el traje de cristianar y repetido el bautismo. Que quede algo como El libro entre los judíos de Alandalús-Sefarad. Algo así.

Lo importante es que ya están aquí.

Liorna és, en la nostra llengua, el topònim italià Livorno. Sempre havia sentit la dita “Liorna, qui hi va no en torna”.
M’afigurava que, a Liorna, hi devien escabetxar la gent nostra que hi anava.

No fa gaire, vaig aclarir el sentit d’aquesta dita. La comunitat jueva a Mallorca era sovint perseguida. A Liorna hi havia una comunitat hebraica que era respectada. En cas de persecució, molts de jueus mallorquins fugien cap a Liorna, i s’hi sentien tan bé, que no en tornaven.

Miquel Adrover en el mensaje número 27.215 de la lista  Migjorn, del viernes, 21 de marzo de 2008.

LIORNA topon.
Ciutat de Toscana, port de mar, anomenada en italià Livorno; cast. Liorna.
Loc.-a) Ves-te’n a Liorna!: es diu per enviar a mal viatge (Mall., Men.).-b) Enviar a Liorna: enviar a filar, a mal viatge (Mall., Men.).
Refr.
-«A Liorna, qui hi va, no torna» (Bal.).

Antoni Maria Alcover y Francesc de Borja Moll, Diccionari català-valencià-balear, 1926-1962 [digitalización entre 2000 y 2001], sub voce «Liorna».

Mercato Centrale, Livorno

Por volver a la historia del ¿nombre? del padre de Alfonso, me topo en las fitxes terminológicas, siempre útiles, de las Eines de llengua de Miquel Boronat, una pura serendipia que me deja pensando. Sobre Bivel/בִּיבֵל, es decir, Juan de Zamora, el padre de Alfonso de Zamora según su hijo. ¿Y si lo de bivel viniera de babilonio, resuelto por medio de unas disquisiciones etimológicas, de argumentación poco feliz en lo que respecta al topónimo del Baver (de بابل no sale *بابلوني, entre otras cosas porque no hace falta y porque la hipótesis babilónica de El Baver alicantino tendría mejor solución partiendo de بابل, sin más)?:

Baver, el

· Llogaret i platja del terme d’Alacant.[topon]

· Coromines (onomast) dóna entrada a el Baber o Babel, amb article en les dues formes. L’etimologia d’aquest nom de lloc es remunta a la forma àrab del nom de la ciutat de Babilònia, que degué formar una gentilici nisba babilûni, que formà un derivat regressiu en àrab vulgar *babilûn(i), amb -ûn, com a forma del plural, deprés >Bäbil>bíbil>Bâbil o Babíl. D’ací pot venir Al-Babel o el Babel, «el nom de la platja alacantina; la variant Baber, per l’equivalència morisca r = l».

· La forma el Babel és una castellanització, segons l’Enciclopèdia Catalana (que usa tanmateix aquesta forma en el seu atles); el dcvb dóna entrada a la forma Babel sense esmentar la forma Baver. El Petit Curial en l’entrada Alacant utilitza el Baver. Josep Martines, de la Universitat d’Alacant, diu que els estudis que han fet indiquen que la forma viva és el Baver, i així, és la que hem adoptat en el DOGV (25.3.98).

¿Y si Bivel quisiera decir sin más el Babilonio? Pues tendría su gracia…

Me recuerda la lectura de la reseña que le hizo Elka Klein en Jewish History al libro de Mark D. Meyerson, A Jewish renaissance in fifteenth-century Spain (que habla del Murviedro que era Morvedre, que luego ha sido Sagunt[o]) algo que tendrá que salir en un momento u otro, quizá a menudo, en la vida de Alfonso de Zamora: la extraordinaria vivacidad de las comunidades judías después de 1391. No en vano medió un siglo entre la expulsión de 1492 y esos día de julio de 1391:

Dicmenge IX. Se moch avalot e remor en la ciutat de València per lo poble de
aquella ciuta contra los juheus, que de fet foren tots robats e gran partida moriren, e la major partida se feren christians. E en la sinagoga major del dit Call fo feta esgleya sots invocació de sent Cristòfor, que fo lo dit die de dicmenge la sua ffesta. E en lo dit Call fo feta altre esgleya sots invocació de sancta Maria de Gràcia. E lo gran clerga lur, lo rau, se féu christià e pres lo àbit de sent Domingo preycador.

Manual de novells ardits, vulgarment apellat Dietari del Antich Consell de Barcelona, Barcelona, Ajuntament de Barcelona, Imprempta de’n Henrich y Companyia, 1896), vol. i, pág. 16.

A Jewish Renaissance in Fifteenth-Century Spain offers two important arguments. The first is positively shouted out by the book’s title. Meyerson acknowledges from the outset that by using of the word “Renaissance” in his title, he intends to challenge the “master narrative of Sephardic history” (p. 4) by offering a picture of at least one Jewish community for which the fifteenth century was one of reorganization and growth. That alone, successfully carried out, would make this an important book. The second argument, a methodological one, is in some ways even more important. Meyerson insists from the outset on the importance of longue dur´ee, local studies of specific communities, based solidly in archival research, for a true understanding of the larger picture of the history of the Jews in Spain. […] At several points, most comprehensively in the conclusions, Meyerson tackles the question of whether the resilience of the Morvedre community was simply anomalous, and how unique the experience of Morvedre’s Jews really was. […] What emerges from the details of this book – and it is a very detailed book – is that Morvedre allows Meyerson to make a case that the experience of the Jews of the Crown of Aragon cannot be subsumed into a Castilian-driven narrative; that even within the Crown of Aragon, the experiences of Valencian Jews were distinct and affected by the history of that kingdom; that smaller communities did not replicate the experiences of larger ones but represented an entirely different relationship between Jews and Christians. […] The final topical chapter, Chapter 6 lays the foundation for the end of the story of Morvedre’s Jews by examining the relationship between Morvedre’s Jews and the converso community which was all that remained in Valencia city. He shows that Morvedre’s Jews remained committed to a view of the conversos as part of the Jewish community (broadly understood). This can be seen not only from their support of Jewish practice by interested conversos, but by the continued involvement of conversos in intracommunal conflict, at least in the early decades. By mid-century, the kinship ties between Jews and conversos were weakening, but ties of religious loyalty remained on both sides. […] But he also cautions us against expecting too little: it is not, he suggests, too extraordinary to expect people to “get along and get on with life” (p. 246).

Elka Klein, reseña de «Mark D. Meyerson, A Jewish renaissance in fifteenth-century Spain», Jewish History, xix, 3-4 (septiembre de 2005), págs. 381-384.

Resumiendo, y poniéndose algo líricos, ya se canta con razón que para los valencianos per Mallorca ens ix el sol i per Castella s’apaga. Hasta para los judíos.

 

 

Per Mallorca ens ix el sol
bonica morena,
i per Castella s’apaga.
Quan ix el sol els galls canten
bonica morena ,
quan es pon, callen i dormen.
Qui està despert, viu i parla,
i qui dorm només somnia,
bonica, morena,
qui somnia no en trau res,
i després es desenganya.
Hi havia una volta un poble,
que dormia i que dormia,
bonica morena,
i de tant que va dormir,
despert i tot somniava.
Cal que pugem al Mongó,
que ixca el sol abans de l’alba,
bonica morena,
cal que vetllem per la nit.
Llancem l’engany dins de l’aigua!

 

 

Pensamiento del día: yo de mayor quiero ser especialista en coronadearagón. Por los archivos, se entiende. Y quizá por la horchata y los fartons, aunque un ponche segoviano no desmerezca, claro, y haga buena compañía.