Partiendo de esta pluralidad de perspectivas [sobre la memoria] deberemos afrontar a continuación el papel de los historiadores como configuradores de la memoria, un tema al que se han dedicado obras monumentales, como los famosos Lieux de la mémoire [1], una serie en varios volúmenes coordinada por Pierre Nora en la que se analizan todos los aspectos del pasado de Francia y su recuerdo a través de los lugares, los textos y los monumentos, así como las conmemoraciones. Sin embargo, este esfuerzo descriptivo no ha sido acompañado de un esfuerzo analítico equiparable. Normalmente los historiadores, un gremio que es muy aficionado a utilizar las palabras sin reflexionar sobre su significado, han pasado a hablar de la memoria o de la memoria histórica asimilándolasin más a la historia, cuando hay autores, como A[gustín] García Calvo […] que creen, con mayor o menor razón, que la historia es el principal enemigo de la memoria popular, lo que muchas veces es cierto. Por ello, y para evitar caer en generalizaciones abusivas, sería conveniente establecer una tipología, aclarar los modos en los que los historiadores pueden hablar del pasado.

José Carlos Bermejo Barrera, ¿Qué es la historia teórica?, Tres Cantos, Akal, 2004, págs. 53 y 54.

Luego, claro, también está la Benbassa, pero hoy es jour de fête y no me lo quiero amargar.

[1]: La disparition rapide de notre mémoire nationale appelle aujourd’hui un inventaire des lieux où elle s’est électivement incarnée et qui, par la volonté des hommes ou le travail des siècles, en sont restés comme ses plus éclatants symboles : fêtes, emblèmes, monuments et commémorations, mais aussi éloges, archives, dictionnaires et musées. […] Plus qu’une exhaustivité impossible à atteindre, comptent ici les types de sujets retenus, l’élaboration des objets, la richesse et la variété des approches et, en définitive, l’équilibre général d’un vaste ensemble auquel ont accepté de collaborer plus de cent historiens parmi les plus qualifiés. La matière de France est inépuisable.
Au total, une histoire de France. Non pas au sens habituel du terme ; mais, entre mémoire et histoire, l’exploration sélective et savante de notre héritage collectif.