El maestro complutense [tiene] […] preferencia en materia de manuales para los alumnos que les permite elegir con sus colegas la bibliografía escolar e incluso aportar sus propios apuntes y editarlos por cuenta de la Academia73 […].

Nota 73: En la mente de Cisneros la Academia complutense debía mostrarse especialmente acogedora e incluso promotora de los escritores. En la constitución xxxviii está esta norma reveladora: «Así mismo establecemos que, si al rector y consiliarios pareciere que algun regente por su pericia y disposición haría un gran servicio redactando el curso que imparte, ordénenle, al tiempo de su provisión en la regencia o dentros de los seis meses siguientes, que lo escriba para conservarlo junto con los demás libros del Colegio. Y para redactarlo y terminarlo con más seguridad, ordenamos que, además de los tres años y cuatro meses de su regencia, se le conceda un año más durante el cual pueda estructurar más completamente el citado curso y limarlo, recibiendo para ello el sueldo completo del año, en la forma que lo percibió el año primero o segundo de su regencia. Urgimos en conciencia al rector y consiliarios a que lo procuren con los regentes capaces, los cuales, una vez requeridos por el rector y consiliarios, podrían ser privados de su regencia si no cumpliesen el encargo.

Tomado de José García Oro, El Cardenal Cisneros. Vida y empresas, vol. ii, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1992, Segunda parte: «El mecenas. La Universidad de Alcalá de Henares», cap. viii: «Estudiantes y maestros de Alcalá», epígrafe 8: «El profesor complutense», págs. 430-431.

¿De donde salieron las Introductiones artis grammatice hebraice nunc recenter edite, Alcalá, en casa de Miguel de Eguía, 1526?:

Introductiones

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Introductiones (enlace corto)

Reflexió: fa goig quan la faena es fa ben feta.

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