«Antonio de Nebrissa moraua par de la imprenta, y siempre que el Cardenal yua al colegio, encaminaua por allí, y estáuase un rato hablando con él, e él en la calle y Antonio en su rexa. Estaua conçertado con su mujer que entre día no le dexase beuer vino […]», tomado del «folio 214 de un tomo rotulado Alvar Gómez. Memoriales de la historia de Cisneros, conservado en la Biblioteca Universitaria de Madrid», según A[¿ntonio?] de la Torre, «La Casa de Nebrija en Alcalá de Henares y la Casa de la Imprenta de la Biblia Políglota Complutense», Emérita, xiii («Miscelánea Nebrija»), 1945, publicado a la vez en la Revista de Filología Española, xxxix, págs. 175-212. ¿Y para qué vamos a precisar la signatura de los Memoriales… en la Biblioteca Universitaria, verdad?

«Esta nota, un poco amplificada y modificada, pasa a la obra impresa: “quoties ab aedibus suis in collegium veniebat, ad officinam excussoriam, prope quam Nebrissensis habitabat, iter consulto flectabat, et cum eo a fenestra prospectante longos interdum sermones habebat, vel de rebus quas inter legendum assequi non potuerat, vel de negotiis Academiae“», Alvar Gómez de Castro, De rebus gestis a Francisco Ximenio Cisnerio, archiepiscopo Toletano, Alcalá de Henares, 1569, fol. 87 [¿recto, verso? ¿Prosa tal vez?], según A. de la Torre, ibídem, 175.

«En este punto en concreto Alvar Gómez de Castro no está en lo cierto. Nebrija tuvo una sola vivienda en Alcalá desde su llegada a fines de 1513, y estaba separada y alejada de la casa de la imprenta. De ambas proporcionan datos seguros la documentación de la Universidad, principalmente las cuentas de los mayordomos en concepto “alquiles de casas”»4, según A. de la Torre, ibídem, 176.

Nota 4: «A[rchivo] H[istórico] N[acional], Papeles de Alcalá, libros 744 f. y siguientes […]».

«Estos precios están de conformidad con los consignados en la escritura de 4 de mayo de 1526 [nota 36: {AHN, Papeles de Alcalá}, Lib{ro} 3 f., fol. 407], por la que el Colegio en atención a los gastos hechos en el reparo de sus casas, en cuantía superior a 2.000 maravedís, se las concede en arriendo por diez años, pagando: 1.875 maravedís “por la casa principal de su morada, que está frontero de la yglesia del colegio, junto a la casa del açutea, que mora el doctor Carrasco”; 750 “por la casa tienda que está junto con ella, que se sacó de las casas que morava el maestro Lebrixa”; 750 “por otra casa tienda más arriba, junto a la casa que mora el padre fray Bernardino”; 1.125 “por otra casa que tiene juntada a la casa prinçipal que el mora, que sale la puerta a la calle nueva, junto a la casa que mora el maestro Alonso de Çamora“», A. de la Torre, ibídem, 191.

Recordando el tipo de vivienda cum negocio que eran las «casas tienda», con la mente puesta en las magníficas descripciones de Jean Passini en el espléndido Casas y casas principales urbanas: el espacio domestico de Toledo a fines de la Edad Media.

«Maestre Pablo Coronel. Entró al servicio del Cardenal en 1 de septiembre de 1502; y, aunque no regentó cátedra en la Universidad, si fue colaborador de la Biblia [nota 67: “De mi trabajo Servidores de Cisneros; Torre, Univ. Alcalá (xxi), 70-71″]. Desde el año 1512-1513 aparece residiendo en la calle de la Imprenta, gratuitamente, en la casa inmediata a la de los impresores, en unión de un tal Ganboa, y en ella continúa en los años inmediatos. En los de 1518-1519 en esta casa “junto a la casa de la enprenta” vivía, abonando 2.000 maravedís, “Francisco Hernandes, sobrino del maestre Pablo Nuñes [nota 68: “Consta en las de los años 1513-1514 y 1514-1515; en las de los años inmediatos suelen omitirse las casas cedidas gratis. – Lib. 744 f., fols. 275, 489 v.; lib. 745 f., fols. 101, 440 v.”]», A. de la Torre, ibídem, 201.

Ya llegamos, ya…

Reflexión final: Si ya me decía Alex Samely que lo mío eran los nitty-gritty details of life

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