ImageBasta y sobra. El lector sabe ya que la tarea del historiador no va a ser nada fácil. ¿Será tarea necesaria? Tal vez sí; sencillamente porque cuando los acontecimientos culturales se convierten en “caos”, ya no existe historia posible, sólo consecuencias y tal vez una lección que imprescindiblemente debió de aprenderse al día siguiente. [...] Sólo resta una breve fórmula de despedida, que en pluma de un conservador de fondos antiguos a nadie sorprenderá sea la de reclamar el respeto para estos monumentos de nuestra “cultura” y de la “cultura”. No debe ser nunca la voluntad política, circunstancial ni espuria, la que pueda disponer a su antojo de la vida cultural de estos tesoros de tiempos pasados.

ImageExisten limitaciones que ha impuesto el paso del tiempo o las insanias varias del hombre en esas mismas piezas, pero ellas son capaces de aguantar otro milenio. No obstante ronda el peligro de extinción con su guadaña, pues ni la precipitación, ni el oportunismo ni la miopía culturales, son buenos consejeros de los comisarios de exposiciones bibliográficas, por poner un ejemplo abundoso en los últimos lustros.

— Julián Martín Abad, “Los manuscritos vincianos de la Biblioteca Nacional”, en El enredijo de mil y un diablos (Madrid : Ollero y Ramos, 2007), pp. 225-241 [235, 241] = ídem, en Leonardo da Vinci el ingeniero. Leonardo da Vinci ingeniaria (Bilbao : Fundación Escuela de Ingenieros de Bilbao/Bilboko Ingeniarien Eskola Fundazioa, 1997), pp. 30-65.

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Imágenes: folio 1 recto del manuscrito Madrid, Universidad Complutense, Biblioteca Histórica “Marqués de Valdecilla”, signatura BH MSS 4.

Actualización (22 de agosto de 2012):

Después de escribir y colgar este apunte, he mantenido una conversación epistolar con Javier del Barco del Barco, comisario de la exposición Biblias de Sefarad,  cuyo micrositio virtual enlazo en primer lugar. Las informaciones que me transmite contradicen el contenido de lo que yo expuse de forma implícita así que conviene darles la publicidad necesaria. La transparencia, como la que hace gala Javier en su rectificación de mis informaciones, es siempre una virtud que no hay que dejar de cultivar. El presupuesto total de exposición y catálogo asciende, según lo que me explica Javier del Barco, a una cifra inferior a los 115.000 € de los que 83.000 proceden de fondos públicos y 32.000 de fundaciones privadas. 72.000 € salieron de la partida que concedió el European Research Council (ERC) al proyecto INTELEG («El legado material e intelectual del judaísmo sefardí bajo-medieval: estudio interdisciplinar»), dirigido por Esperanza Alfonso Carro. En la petición de ayuda financiera que presentaron al inicio del proyecto ya figuraba la idea de montar esta exposición así que este gasto estaba asumido por el ERC desde el mismo momento en que se concedió el financiamiento global del proyecto. La Fundación Rothschild (Hanadiv) Europe ha financiado la parte principal del catálogo con 32.000 € de los 34.000 que costó en total. Por su lado, la Biblioteca Nacional de España ha contribuido con 9.000 € de sus partidas de gastos corrientes.

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