Auch jetzt erschrecke ich wie alles beim
Schreiben und Sprechen zu Silben und Vorsilben
wird und Rücken an Rücken in den Regalen
zu Büchern
fünf Buchstaben kürzen ein Leben
auf ein Wort zusammen und zehn, nein elf
sprechen von einem Jahrhundert und
Schicksale brauchen noch weniger Lettern
eine Silbe genügt daß wir Bescheid
wissen ob einer lebt oder ablebt
o diese Kürze der Sprache die es nicht fassen kann

Incluso ahora me asusto de cómo, hablando y escribiendo,
todo se vuelve partículas y sílabas
y lomos tras lomos en las estanterías
se vuelven libros
cuatro letras abrevian una vida
a nada más que una palabra y cinco, no cuatro,
hablan de un siglo y pocas más precisan los destinos
una sílaba basta para que sepamos
si uno vive o desvive
ah, tan conciso este idioma que no puede abarcarse
Walther Petri
(interpretación de C. Navarro)
diciembre 1, 2010 at 10:38 am
Magnífico ¿no?
Iba a decir, por otro lado, pese a mi mísero alemán, que se me antojaba un ejercicio de traducción de hecho con encomiable libertad, cuando he reparado en el “interpretación” de C.Navarro. ¿Eso se la ha encontrado usted ya así y como tal lo ha transcrito o es una malicia de su cosecha?
diciembre 7, 2010 at 7:46 pm
Pues sí, ¿no?
¿Malicioso? ¡¿Yo?! No te amuela lo que hay que oír. Pero no, C. Navarro existe, vaya que si existe, y yo estaba en su salón mientras escribía el post, zurcía yo la traducción y ella me interpretaba el alemán.
Por lo demás, he sido de un calvinismo traductológico que hasta yo me asusto pero, hombre, si Leben tiene cinco letras («fünf Buchstaben kürzen ein Leben») y vida, cuatro («cuatro letras abrevian una vida»); y si el o diese Kürze der Sprache die es nicht fassen kann transitivo me veo en la necesidad de hacerlo un reflexivo («ah, tan conciso este idioma que no puede abarcarse»), ¿yo qué quiere que le haga?