סתירה (/stirá/), de la raíz hebrea s.t.r., que vale en hebreo israelí lo que en español se llama ‘etopeya’, del griego ἠθοποιΐα.
…
Nunca la he oído alzar la voz y ya va para unos años que nos conocemos. Es tan educada, tan cortés, tan gentil, tan deferente; tan políglota, tan abierta de espíritu, tan viajada y recorrida; tan discreta, tan moderada, tan prudente, tan cuerda y tan sensata; tan discurrente, tan lógica, tan razonable y bienhumorada; tan pulcra, tan nítida y de un recato tan poco pudibundo, que casi diría uno que no pareciera israelí.
Y sin embargo, bien que lo es.
Advertisement

enero 29, 2010 at 1:49 am
[...] todo el mundo se conoce. Pero al mismo tiempo, en Madrid están presentes todas y cada una de las situaciones y contradicciones de las comunidades judías de la diáspora de todo el mundo. Lo religioso frente [...]
febrero 14, 2010 at 3:19 pm
[...] primeros refugios, porque París no se agota nunca. Nada excepcional, por otra parte. Madrid, como Tel Aviv, por no decir Roma y, si se tiene algo de suerte, Cambridge, Mánchester o Perugia – por poner [...]