Por seguir con la conversación y no con el griterío:
En esta obra, el romandalusí, a causa de su íntima convivencia con el andalusí en una situación de bilingüismo y Sprachbund, es considerado, no como el imaginario soporte social de la personalidad sempiterna y atávicamente «hispana»y hasta cristiana que Simonet y sus acólitos soñaron para Alandalús, sino como la segunda lengua de una comunidad fundamentalmente ya islamizada y arabizada dos siglos después de la conquista, en situación similar al bereber o amaciga en el Norte de África. Hasta tal punto era lengua de una comunidad predominantemente islámica, que los mozárabes aún bilingües que emigran al Norte cristiano en los siglos ix y x la usan por algún tiempo para entenderse con la población local, pero no le tienen ninguna lealtad que les lleve a conservarla, sino que la abandona en cuanto dominan suficientemente los dialectos septentrionales locales que, sin duda, les parecen más «cristianos», aunque no puedan impedir llenarlos de arabismos para expresar conceptos de la cultura superior del momento, la del orbe islámico, que no existían en ningún dialecto romance, septentrional o meridional. De hecho, los romandalusismos (antes «mozarabismos») sin segmento árabe, son mucho más escasos en los romances septentrionales que los arabismos en la totalidad o parte del lexema.
Federico Corriente Córdoba, Diccionario de arabismos y voces afines en iberorromance, Madrid, Gredos, primera edición de 1999, segunda edición ampliada de 2003, pág. 13, nota 4.

San Baudelio de Berlanga («san baudelio arw_5», foto de Francisco Gamarra Miguel («Pachin1»), 27 de abril de 2008.
agosto 26, 2009 at 4:34 pm
Ooooooh! Gràcies pels enllaços. Quina meravella tindre tots eixos textos a tir de ratolí (i un bona guia que te’ls mostre…).
agosto 26, 2009 at 4:38 pm
Benèvol que sou i no em retraieu la inspiració en el títol proporcionada pels herois callats de Saragossa…
junio 10, 2010 at 11:08 pm
[...] Mejor concluyamos diciendo no tiene nada de raro esa revuelta que nos hemos pegado por el Pugio fidei: la primera tesis que en el mundo fue, de las dos que hasta ahora han sido, que trató sobre Alfonso de Zamora concluyó que su manuscrito autógrafo ספר חכמת אלוהים (El libro de la sabiduría de Dios) no era más que una selección de pasajes del Pugio fidei en hebreo. En este contexto tampoco es nada raro hablar de árabes y arabismos: esa primera tesis zamoresca la presentó en un tristísimo (e institucionalmente antisemita) CSIC de posguerra Federico Pérez Castro quien fue, algunos años después, el director de tesis de Federico Corriente. [...]
octubre 16, 2010 at 11:04 pm
[...] tesis doctoral (por cierto, dirigida por Federico Pérez Castro, quien había dirigido asimismo a Federico Corriente) a Las primeras colecciones de cuentos hebreos medievales : traducción y estudio . Luego, en el [...]