[En esta misma serie.]
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il gatto, che si mangiò il topo, che al mercato mio padre comprò
E venne il gatto, che si mangiò il topo, che al mercato mio padre comprò
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il cane, che morse il gatto, che si mangiò il topo
che al mercato mio padre comprò.
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el gato, que se comió al ratón, que en el mercado mi padre compró
Y vino el gato, que se comió al ratón, que en el mercado mi padre compró
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el perro, que mordió al gato, que se comió al topo
que en el mercado mi padre compró.
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il bastone, che picchiò il cane, che morse il gatto,
che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.
En la fiera de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el bastón, que atizó al perro, que mordió al gato,
que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il fuoco, che bruciò il bastone, che picchiò il cane,
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.
En la fiera de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el fuego, que quemó el bastón, que atizó al perro,
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne l’acqua che spense il fuoco che bruciò il bastone che picchiò il cane
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el agua que apagó el fuego que quemó el bastón que artizó al perro
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il toro, che bevve l’acqua, che spense il fuoco,
che bruciò il bastone, che picchiò il cane,
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el toro, que bebió el agua, que apagó el fuego,
que quemó el bastón, que atizó al perro,
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E venne il macellaio, che uccise il toro, che bevve l’acqua,
che spense il fuoco, che bruciò il bastone, che picchiò il cane,
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y vino el carnicero, que mato al toró, que bebió el agua,
que apagó el fuego, que quemó el bastón, que atizó al padre,
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E l’angelo della morte, sul macellaio, che uccise il toro, che bevve l’acqua,
che spense il fuoco, che bruciò il bastone, che picchiò il cane,
che morse il gatto, che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y el ángel de la muerte, a por el carnicero, que mató al toro, que bebió el agua,
que apagó el fuego, que quemó el bastón, que atizó al perro,
que mordió al gato, que se comió al ratón que en el mercado mi padre compró.
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
E infine il Signore, sull’angelo della morte, sul macellaio,
che uccise il toro, che bevve l’acqua, che spense il fuoco,
che bruciò il bastone, che picchiò il cane, che morse il gatto,
che si mangiò il topo che al mercato mio padre comprò.
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró
Y, al final, Dios nuestro Señor, a por el ángel de la muerte, a por el carnicero,
que mató al toro, que bebió el agua, que apagó el fuego,
que quemó el bastón, que atizó al perro, que mordió el gato,
que se comió el ratón que en el mercado mi padre compró.
Alla fiera dell’est, per due soldi, un topolino mio padre comprò
En la feria de oriente, por dos reales, un ratoncito mi padre compró.
Angelo Branduardi, «Alla fiera dell’est», del disco homónimo (1976).
Disclaimer: El que subscribe no se hace responsable de los transtornos gástricos que la escucha del melifluo Branduardi puede provocar en sus lectores. Si insertamos la cancioncita de marras aquí, es por estrictas razones de investigación científica. Bueno, por eso y porque precisamente hoy hasta Branduardi me hace gracia, ya ven ustedes por dónde…
Junio 18, 2009 at 6:31 pm
Bueno, pues rejón (endulzado) al pobre Branduardi…
Y nosotros aquí, pobres diletantes de lo sefardita y ociosos hermeneutas de los manuscritos alfonsino-mostoleños, tratando de recomponer las piezas del rompecabezas por impresiones dejadas caer entre líneas. Hagamos memoria pues: Susana Weich, fetén. Yasmin Levi: gorgoritera. Rosa Zaragoza, a galeras. Branduardi: melifluo. ¿Olvido a alguien por el momento?
Junio 19, 2009 at 2:31 pm
Pues si habláramos de Almodóvar…
En cualquier caso, protesto: yo no he soltado prenda de la Levy. Aún.
Oiga, y hágame justicia: quedan doña Estrella Morente, señora de Conde; doña Carmen Linares; el excelso Boccherini; Efrat ben Zur; los Manel; Juan Diego Flórez; Rodrigo Leão; Amancio Prada; Zeca Afonso; Antonio Vega (z”l); Noa (alias Achinoam Nini; ¿o es al revés?); Jordi Savall; etc., etc., etc.
Oiga, que yo tampoco soy un gamaliel…
Junio 19, 2009 at 2:33 pm
Ahora, la Zaragoza, a galeras, a galeras. Y con un agujero que tenga el bajel sin tapón que lo salve…