Cuando no importa la vida humana, la de un animal puede resultar una insignificancia. Ése es el error, la reconstrucción ética, como el periodismo, empieza por los detalles.
Ramón Lobo, «El gato de Bagdad» (noviembre de 2008), En la boca del lobo, 11 de junio de 2009.
Y la filología, la historia, la reforma universitaria, la cirugía cardiaca, cardiovascular o la no intervencionista, la participación política y su censura, la enmienda de los cuerpos y las almas y, en general, toda actividad humana que necesite del amor a las cosas bien hechas como explicación necesaria del amor a la humanidad sincera. Afirmo.
…
«Croquetas de merluza», foto de anikalai, 25 de enero de 2008.

junio 17, 2009 at 10:00 pm
…y las croquetas y las camisas bien planchadas…
junio 18, 2009 at 5:22 pm
… y la raya de los vaqueros que no llevan raya…
septiembre 19, 2010 at 12:53 pm
[...] Esta es la albada del viento, la albada del que se fue, que quiso volver un día pero eso no pudo ser. [...]
septiembre 28, 2010 at 11:05 am
[...] Lobo, ese Lobo. [...]