16 Abril 2008
La tesis de E.: una demostración de que a pesar de los años invertidos, de los viajes hechos, de la investigación directa de las fuentes, de los dineros gastados, de las noches sin dormir, de las páginas escritas, de los números representados, de los gráficos, las tablas y las estadísticas, de una cierta ambición, el primer rigor se basa en el mismo amor que le pone mi madre a que las junturas de las sabanas de la cama formen un monumento doméstico a la geometría efímera. Al cuidado. A un cierto cariño de las cosas bien hechas, el orden aprendido, la honradez entendida como una de las bellas artes.
No es una condición última, pero sí necesaria.
Lo demás, irrita. Profundamente.
21 Abril 2008 at 2:27 am
lo siento, pero una duda me corroe. ¿a qué te refieres con “lo demas”? imagino que a otros aspectos de la tesis de E., porque tu madre, por ejemplo, también hace unas croquetas que quitan el sentido.
besos politicamente incorrectos…
23 Abril 2008 at 6:45 pm
Sí, claro, claro, «lo demás» es la tela basta que habría que cortar de la tesis de E., claro. Pero también de sus circunstancias: de las de E. y de las de su tesis.
Dios me libre de no achantar la muy de cualquier cosa mala que se me ocurra de mi señora madre. Y de sus croquetas.
24 Abril 2008 at 9:33 am
Esto repetido entre baños de vino de naranja y sol gaditano puede dar lugar a ahogamientos por risotada con la familia. ^_^
24 Abril 2008 at 9:40 am
A mí que me registren.